| Fernando Villadangos
López
Psicólogo Clínico y Sexólogo
Miembro fundador de la Asociación Sexológica
GARAIA de Bilbao
Miembro fundador de AL-GARAIA, Sociedad de Sexología
de Granada
Coordinador de Grupos de Hombres desde 1990
Mi interés por trabajar con Grupos
de Hombres nace de la evolución de mi trabajo profesional
con grupos de Crecimiento Personal. Tras llevar unos años
coordinando y dirigiendo grupos mixtos con personas de ambos
sexos, se fue haciendo evidente la necesidad de crear espacios
de reflexión, diálogo y encuentro entre personas
del mismo sexo, hombres por un lado y mujeres por otro.
No con la intención de separarnos
y aislarnos aún más, sino con el propósito
claro de intentar todo lo contrario. Preparar las bases
para un mayor entendimiento entre los sexos partiendo de
un conocimiento profundo de cada uno de ellos con un trabajo
necesario y previo por separado.
Una
de las razones que me llevó a intentar grupos formados
sólo por hombres fue la observación de lo
que sigue: los hombres nos comportamos e interactuamos de
formas bien distintas cuando nos encontramos sólo
entre hombres. Cuando existen mujeres en el grupo, los hombres
adoptamos unos papeles o roles diferentes. En general podríamos
definirlos como mucho más estereotipados en relación
a lo que se supone que a nivel social se espera de nosotros.
Podemos decir que la presencia de hombres y de mujeres en
un mismo espacio físico puede potenciar de una manera
mucho más probable la adopción de los roles
sociales aprendidos asignados a cada sexo (sexismo). La
presión del grupo se hace más fuerte en grupos
de personas de ambos sexos.
Por otro lado, también observé
algo importante de cara a mi trabajo de investigación:
los hombres, aún encontrándonos en un grupo
únicamente formado por varones, también interactuamos
de formas bien distintas dependiendo del marco o del espacio
en que nos encontremos. No es lo mismo encontrarse en un
espacio social que podemos denominar de "fuerte presión
de grupo" como podría serlo el ambiente de un bar
o de un gimnasio, por poner dos ejemplos comunes en que
muchos hombres pueden encontrarse, que participar en un
grupo de encuentro entre hombres, donde uno de los presupuestos
básicos es la confianza y el respeto mutuos.
La necesidad de espacios protegidos se convierte
en requisito fundamental para la consecución de un
clima adecuado donde la presión educacional y social
remitan. Muchos hombres que participan en Grupos de Crecimiento
Personal han adoptado toda su vida papeles y roles rígidos
y estereotipados y carecen de referencias que hagan posible
un cambio en sus actitudes y comportamientos.
Desde la comprensión de todo esto
fue surgiendo la necesidad de poner en marcha grupos específicos
para varones. Posibilitar espacios donde cada varón
se pudiera mostrar a sí mismo y a los demás
sin las "corazas" y los "papeles" defensivos con que actuamos
a diario. Así, ya la misma participación en
un grupo, el mero hecho de haberse decidido y "estar en
el grupo" se convierte en algo terapeútico por sí
mismo. Porque, desde mi punto de vista, entiendo que una
de las mayores dificultades con que puede encontrarse un
varón es con el reconocimiento de que necesita ayuda
o con el de que tiene dificultades que por sí mismo
no puede solventar. Previo a esto, la tremenda resistencia
a reconocer siquiera que existen dificultades, puesto que
la presión social se encarga de identificar como
"normales" muchos comportamientos, actitudes y formas de
entender la vida que claramente son agresivos y (auto)destructivos
para los varones como colectivo social
Así fue como en Septiembre de 1990
puse en marcha el primer grupo de hombres, en Bilbao. Un
grupo que duraría tres años, guiado por un
planteamiento básico de investigación, centrado
en todo lo que puede suponer la construcción de la
identidad masculina, el significado de la masculinidad y
en cómo todo ello nos estaba afectando al colectivo
de los varones. Y esto, desde un enfoque vivencial, desde
nuestras vidas y biografías individuales como material
del que ir extrayendo información y conocimiento.
Los objetivos primeros con respecto a los
Grupos de Hombres tuvieron mucho que ver con esta aventura
creativa. Nunca antes habíamos participado en nada
parecido: un grupo compuesto únicamente por hombres
con el objeto de profundizar en el significado de nuestras
vidas como varones.
Por tanto, un objetivo de fondo, fue la recogida
de los materiales que fuéramos generando como grupo.
Materiales por escrito acerca de áreas y aspectos
de nuestras vidas que nos interesaban y que, sin una guía
prefijada, fueron surgiendo a medida que íbamos caminando
y profundizando en nuestra confianza mutua.
Como objetivos genéricos podría
apuntar los que siguen:
- Cuestionar la identidad masculina desde
nuestras experiencias de vida. Intentar responder a
"¿Qué significa ser hombre?"
- Entender cómo, en nuestro contexto
social y cultural, se ha dado lo que podemos definir
como "la construcción de la masculinidad".
- Explorar áreas de nuestra persona
y de nuestra vida, desde la información que cada
cual aporta, para comprender mejor cómo sentimos
y nos comportamos ( nuestra afectividad, nuestra sexualidad,
la relación entre hombres, la relación
con las mujeres, cómo entendemos la salud, las
relaciones de pareja, la paternidad, la relación
con el padre, etc)
- Crear un espacio como grupo de varones
donde nos podamos sentir cómodos y apoyarnos
mutuamente en caso necesario.
Aparte de los objetivos centrados en el
proceso del grupo, se fue gestando poco a poco la idea de
difundir socialmente nuestro trabajo y nuestra experiencia.
En este sentido he elaborado diversos artículos relacionados
con la masculinidad: "Grupos de Hombres. Una experiencia
liberadora", "Grupos de Hombres y Movimiento Feminista:
Una lucha compartida", "Sexualidad masculina: ¿Hombres
o Titanes?"donde queda reflejado el sentido de nuestro trabajo
con Grupos de Hombres, explicando lo que pretendíamos
y nuestra razón de ser.
Actualmente está funcionando a nivel
estatal lo que denominamos "RED DE HOMBRES", formada personas
sensibilizadas en la labor de reflexionar y aportar al Movimiento
de los Varones emergente en el Estado Español. Llevamos
tres años de contacto, con un encuentro anual a lo
largo de un fin de semana (desde 1995 un encuentro semestral)
donde compartimos, ponemos en común y conocemos más
a fondo lo que cada cual desarrolla en su provincia o lugar
de trabajo. Así mismo, este contacto está
posibilitando que, poco a poco, se vaya gestando un núcleo
(pro)motor y de referencia de este Movimiento de los Varones
que mencionaba antes, todavía incipiente. Al menos,
así lo deseamos algunas de las personas que nos encontramos
en la Red.
Desde Septiembre de 1995 resido en la ciudad
de Granada y desde Mayo de 1996 funciona un Grupo de Hombres
en esta provincia, con reuniones mensuales.
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