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¿ Que son las fantasías sexuales?
Son pensamientos e imágenes sobre temas sexuales
que nos llevan a sentir sensaciones corporales placenteras. Como
están en nuestra imaginación, en lo irreal, podemos
transformar estos pensamientos o imágenes en lo que más
nos guste; no hay límites y todo está permitido: podemos
ser o hacer todo aquello que en nuestras vidas reales y sexuales
no nos permitimos.
Por medio de las mismas nos expresamos sexualmente,
así mismo, las podemos utilizar para lo que queramos: para
sentir deseos sexuales, para excitarnos, para divertirnos...
Por ello las fantasías pueden ser una fuente
de crecimiento personal, de autoconocimiento de placer, de juego,
de creatividad... A partir de las mismas podemos entender muchas
de nuestras actitudes relacionadas con la sexualidad, de nuestros
valores y de nuestros roles.
¿Por qué se consideran las
fantasías sexuales un tema tabú?
Como
con cualquier otro tema relacionado con la sexualidad, con nuestros
cuerpos y con mis mentes, se han formado muchos mitos y muchos tabúes:
se piensa que las fantasías que tenemos son el resultado
de algo que reprimimos en nuestro interior ( p.e, si tenemos fantasías
con personas de nuestro mismo sexo, pensamos que en realidad tenemos
sentimientos homosexuales reprimidos y que no aceptamos); por ello
le ponemos connotaciones negativas e intentamos no hablar de las
mismas.
Porque siempre se han asociado con la inmadurez,
la infidelidad, la inmoralidad, el pecado, lo prohibido...
Porque en nuestras fantasías todo esta permitido,
no tenemos censura, sólo lo que nosotr@s queramos poner.
Probamos experiencias, sensaciones, deseos, sentimientos que socialmente
están prohibidos o mal vistos.
Algunas culturas y religiones consideran que el
pensamiento y el acto es lo mismo, así que si pensamos en
cosas raras o inmorales estamos cometiendo un grave pecado, como
si lleváramos a la realidad esos pensamientos.
Porque se consideran como algo muy intimo, que pueden
desvelar aspectos muy secretos de nuestra personalidad y que no
hay que contar. Mejor no compartirlas, pues nos podemos avergonzar
de lo que pensamos, o quizá s creamos que tenemos que llevarlas
a la practica.
Porque se sale del modelo de expresión sexual
que nos han vendido: relaciones heterosexuales, genitales y coitales.
¿ Que funciones tienen, para que
sirven?
De alguna u otra manera, todos y todas tenemos fantasías
sexuales, como imágenes fugaces pasajeras involuntarias,
o historias con principio y fin que recreamos en nuestras mentes
de manera voluntaria.
Las fantasías tienen una función muy
importante en nuestras vidas, y pueden servir para:
- Expresar nuestros deseos sexuales y nuestros
sentimientos.
- Evadirnos de la vida real, de la monotonía,
de lo que no nos gusta.
- Aumentar o iniciar la excitación sexual,
tanto en relaciones sexuales en pareja como con nosotr@s mism@s
( hay personas que necesitan utilizar algún tipo de fantasía
para sentir un orgasmo).
- Sentir excitación sexual sin ningún
tipo de riesgo: sexo seguro.
- Descargar o liberar tensiones.
- Ensayar conductas sexuales que nunca hemos llevado
a la práctica: podemos anticipar situaciones, dificultades,
miedos...
En definitiva, forman parte de toda nuestra sexualidad,
y sirven para lo que cada uno/a quiera que sirvan, pues podemos
transformar todo nuestro mundo real en lo que queramos.
¿ Qué tipos de miedos pueden
aparecer mientras fantaseamos?
A veces podemos asustarnos o confundirnos con nuestras
propia fantasías, porque sentimos miedos:
- A ser infieles si pensamos o fantaseamos con
otra persona que no sea nuestra pareja. Los pensamientos no son
actos, la imaginación tampoco.
- A perder el control con nuestra imaginación
y fantasear cosas surrealistas y que pueden estar en contradicción
con nuestro sistema de valores (violaciones, homosexualidad, vejaciones...).
- A querer llevar a la practica, a la realidad
todo lo que fantaseamos. Por el simple echo de utilizar una determinada
fantasía, no significa necesariamente que queramos llevarla
a la practica. Cuando la fantasía se intenta llevar a la
realidad, deja de ser fantasía para pasar a ser acto, y
además la mayoría de las veces pierde su poder erótico.
Si pensamos que nuestras fantasías no tenemos
porqué llevarlas a la practica ni hacerlas realidad, podremos
llegar a disfrutar mucho con ellas
¿ Pueden entrar en contradicción
con nuestro sistema de valores?
Puede
ocurrir que lo que imaginemos no esta en concordancia con nuestros
valores, con los planteamientos ideológicos; nos puede producir
conflictos personales entre lo que pensamos y lo que sentimos (
fantasías homosexuales sadomasoquistas). Cuando esto ocurre,
reprimimos estas fantasías no deseadas.
Para que esto no nos ocurra, tenemos que desligar
el campo de lo imaginario del campo de lo real; en el imaginario
no hay limites, ni nada es racional, ni lógico. Tendríamos
que aceptar las fantasías que nos llegan, sin juzgarlas,
teniendo claro que están en lo irreal, y sacando el máximo
partido: jugando, sintiendo placer, evadiéndonos...
¿ Podemos compartir nuestras fantasías?
A veces las podemos compartir con nuestras parejas,
y ello puede aumentar el nivel de comunicación.
Otras veces, podemos considerar que son algo intimo
y personal.
Preferimos no compartirlas o por vergüenza
o porque por ejemplo consideremos que si le hablamos a nuestra pareja
de otra persona que aparece en nuestras fantasías, no le
va a gustar, se va a sentir molest@, celos@, desconfiad@...
Hay veces que tampoco las compartimos porque pensamos
que podemos exigir mucho a la pareja, que se sienta incomod@ u obligado
a llevar a cabo la fantasía o a interpretar un papel.
El caso es que cada cual decide que hacer con sus
fantasías, si guardarlas o no, compartirlas o no: son patrimonio
exclusivo de cada un@. Cada persona tendrá que valorar si
compartir sus fantasías tendrá consecuencias negativas
o positivas en sus relaciones.
¿ Que tipos de fantasías
sexuales son más comunes?
Hay fantasías que se producen de manera voluntaria
y solemos recurrir a ellas con cierta frecuencia o en determinadas
circunstancias( mientras nos masturbamos, en el coito...) porque
nos producen placer;
Estas pueden ser las más comunes:
- Un recuerdo de algo que nos gusta; ( un beso,
una caricia, una mirada... o imágenes sacadas de un libro
o una película).
- Algo que no hemos vivido pero que nos gustaría
que nos ocurriera (enamoramiento).
- Algo que no hemos vivido y que jamas lleváramos
a cabo, porque están enfrentadas al sistema de valores
( una experiencia sexual forzada con violencia, infidelidades...).
Estas suelen ser muy creativas sino nos causa ningún tipo
de temor y podemos disfrutar con ellas.
El contenido sexual de las fantasías puede
ser totalmente genital o global, en los que intervienen otros componentes
como los afectos, las caricias, los juegos...
Podemos ser l@s protagonistas y tomar parte activa
o ser mer@s espectador@s.
No hay fantasías buenas o malas, mejores
o peores, sino las que expresan deseos y emociones sexuales.
Hay otras que no aparecen de manera voluntaria y
que se producen de manera espontanea. Se pueden dar de manera repetida
y crear sentimientos contradictorios de culpa, de ansiedad. Este
tipo puede inhibir por completo el deseo sexual, o por el contrario
producir excitación sexual; suelen incluir alguna forma de
daño o castigo físico. Se llaman fantasías
intrusas.
Hay un muchos tipos de fantasías, pero las
más comunes son las que giran en torno temas relacionados
con:
- amorosas y románticas
- homosexuales.
- sadomasoquistas.
- incesto.
- Forcejeo.
- dominio/sumisión.
¿ Cuales son los contenidos más
frecuentes de las fantasías?
Los contenidos de las imágenes eróticas
pueden ser ilimitados y múltiples, pero los más frecuentes
serian:
- Lo prohibido o lo nunca experimentado situaciones
que nunca hemos experimentado en la vida real, por la carga prohibida
que conlleva o por estar en contra de nuestras creencias: relaciones
sexuales en lugares públicos, la prostitucion, relaciones
sexuales con animales. Se suelen utilizar para vencer la rutina,
la monotonía en las relaciones sexuales.
- fantasías en las que somos conquistad@s,
sometid@s mediante ordenes, humillaciones...
- Cambio de pareja: Este tipo de fantasía
es una de las mas corrientes, ya que pensamos que tenemos relaciones
sexuales con otra persona distinta a nuestra pareja.
- Sexualidad en grupo: Orgías con amistades,
relaciones sexuales con mas de 1 persona del mismo o de distinto
sexo.
- Voyerismo: fantasías en las que nos imaginamos
contemplando a otras personas en plena actividad sexual.
- Relaciones sexuales en lugares paradisiacos y
románticos. Están muy presentes el amor, el enamoramiento,
la atracción.
- Sadomasoquismo: Fantasías en las que aparece
el dolor y la fuerza física.
- Violaciones: violador@ o violad@.
Normalmente cada persona tenemos nuestra/s fantasía/s
preferida/s la/s que solemos recurrir con mucha frecuencia.
¿ Hay diferencia entre las fantasías
de las mujeres y las de los hombres?
Siempre se ha pensado que los hombres tienen mas
fantasías sexuales que las mujeres, al igual que se ha pensado
que tiene mas deseos sexuales y más necesidades
sexuales.
También se ha pensado que si la mujer tenía
fantasías de algún tipo, estas eran mas de tipo amoroso,
románticas, más globales (caricias, besos...), y no
se consideraban sexuales.
Sin embargo, la de los hombres eran más de
tipo pornográficas, incluyendo elementos genitales.
Pero a pesar de lo que siempre se ha pensado, existen
muchas similitudes entre las fantasías de hombres y mujeres,
al igual que en la expresión de la sexualidad en la vida
real, pero sin perder de vista el factor sociocultural que ha condicionado
dicha expresión.
Todas las personas, hombres y mujeres tenemos capacidad
para imaginar, para fantasear y para sentir muchas cosas; lo que
ocurre es que no sabemos si los contenidos de las mismas son similares
o no, si varían los elementos, los contextos, los escenarios
Bibliografía
- Colectivo de Salud de las Mujeres de Boston "
Nuestros cuerpos, nuestras Vidas" Editorial Icaria.
- Comfort A. y Comfort J: " adolescente: sexualidad
vida y crecimiento Editorial Blumen.
- Leroy, M. " El placer femenino".
- Master y Johnson: " La sexualidad humana"
Editorial Grijalbo.
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