Maltrato a la Mujer

Autora: Mª Luisa Torres Peralta.
Psicóloga y Terapeuta Sexual

 

 

Prejuicios y mitos de la violencia contra las mujeres:

La cultura es un instrumento poderoso que influye fuertemente en la manera de pensar, sentir y actuar de las personas. Es decir, en sus valores, en la forma de entender el mundo y también, en los prejuicios y mitos que se tienen de diversas situaciones.

La violencia está rodeada de prejuicios que condenan de antemano a las mujeres y justifican a los hombres violentos. Un gran número de refranes y dichos populares los refuerzan.

Estos mitos que muestran a mujeres eligiendo ser maltratadas o disfrutando de la violencia que padecen, nos hacen tener una predisposición negativa ante ellas, provocando en la sociedad un efecto insultante no sólo para las victimas de la violencia sino para todas las mujeres. En este apartado queremos recoger algunos de los mitos más arraigados y extendidos entre la población:

  1. "Solo en las familias con 'problemas' hay violencia". Ante este mito, decir que, tal vez hay que comenzar afirmando que en todas las familias y uniones hay problemas, bien económicos, laborales, de salud o los derivados de la propia convivencia entre generaciones, pero lo que diferencia a unas de otras es la manera de enfrentarlos. Unas lo hacen a través de la violencia y nunca los resuelven, sino que los agravan, otras, en cambio, para lograrlo utilizan la escucha, el diálogo el respeto mutuo y la negociación.
  2. "Hombres adictos a drogas como el alcohol, parados, con estrés en su trabajo… son violentos como efecto de su situación personal". Se intenta justificar a estos hombres por su circunstancia problemática y transitoria. Pero esto se desmiente al demostrar que también son violentos cuando no están sometidos a ninguna adicción o situación conflictiva concreta. Además, muchos de estos hombres no son violentos en su medio social o laboral, teniendo una imagen de persona respetable e incluso admirada.
  3. "La violencia dentro de casa es un asunto de la familia y no debe salir ni difundirse fuera". Creer que la familia es un ámbito privado e "intocable", ha hecho que siempre se vea disculpada e ignorada la violencia en el espacio doméstico, tanto por los Estados como por la propia sociedad. Ante los delitos que se realizan en la familia las personas callan y no intervienen por un falso respeto a su intimidad. Ningún acto que dañe a las mujeres física y psicológicamente puede ser considerado como privado de la familia.
  4. "La violencia sólo existe en familias con pocos medios económicos". La violencia se da en todos los grupos sociales y étnicos. Existe una tendencia a pensar que las mujeres de familias con más recursos económicos no sufren violencia por razón de sexo. Esto no es cierto, la violencia que soportan puede ser más psicológica, pero también afecta a su identidad como mujeres, causándoles un daño muy importante. Estas mujeres además de contar con más recursos económicos pueden tener otras presiones de tipo social para no comunicar su problemática o demandar ayuda de los servicios sociales. Por ejemplo salvar la carrera profesional del esposo, vergüenza ante su círculo social, "el que dirán", aparentar que su vida es un éxito, etc.
  5. "Siempre se exagera la realidad cuando se habla de violencia contra las mujeres". Cuando una mujer solicita ayuda, generalmente la situación ya es seria. Los hombres violentos y la sociedad en general, no lo reconocen y niegan sus actos diciendo que "no es para tanto" o que quien confunde la realidad es la propia mujer.
  6. "La violencia la sufren un tipo concreto de mujeres, con características muy estereotipadas, mujer pasiva, joven (entre 20 y 35 años de edad), sin trabajo remunerado, con descendencia y que vive con un alcohólico o parado". Sin embargo hay que tener en cuenta que cualquier mujer puede sufrir agresión. No hay un tipo de mujer que tienda a ser maltratada, tener una agresión sexual. Con esta idea sólo se consigue reducir el problema y tranquilizar pensando que es una situación que afecta a determinadas mujeres y estigmatizar a quienes lo han sufrido, aislándola y condenándolas al silencio.
  7. "Si no se van es porque les gusta". A veces nos hacen creer que las mujeres no se separan de los hombres maltratadores porque disfrutan con las agresiones. La dependencia económica, la falta de relaciones afectivas donde apoyarse y el estado emocional en que se encuentra: pérdida de autoestima, depresión, miedo…, unido a la esperanza de que su pareja cambie, son entre otros, los motivos por los que una mujer tarda en tomar la decisión de abandonar al agresor.
  8. "Cuando las mujeres dicen NO quieren decir que SI". Los hombres violentos piensan que las mujeres no se atreven a manifestar sus deseos sexuales y por ello "creen" que las tienen que obligar o forzar. Cuando una mujer dice NO, significa que NO QUIERE.
  9. "En el caso de que tengan hijas o hijos es mejor que aguanten". Si la mujer es agredida los niños y las niñas presenciarán la humillación de sus madres, convirtiéndose en testigos, y en muchos casos también en víctimas directas; produciéndoles trastornos de conducta, de salud y aprendizaje. Los niños incorporarán un modelo de relación agresivo, que reforzarán con sus compañeros y amigos. Este modelo puede ser reproducido en futuras relaciones de pareja o con sus hijas o hijos e incluso hasta con sus propias madres.

Estos son algunos de los mitos que más nos interesan señalar por su globalidad pero, hay que tener en cuenta que cada uno de los tipos de violencia tiene sus propios y específicos mitos. Así por ejemplo:

  1. "El violador es un enfermo mental y no es plenamente responsable de lo que hace". Los violadores son personas que no tienen ningún aspecto o rasgo físico determinado. Muchos de ellos realizan una vida normal e incluso pueden ser personas respetadas en la comunidad. La justificación de enfermos únicamente sirve para quitar responsabilidad al violador.
  2. "Es imposible violar a una mujer en contra de su voluntad". En el delito de la violación parece que socialmente se le exige a la mujer víctima, un "certificado de haberse defendido", lo que no se pide en otros delitos como pueden ser robos u otro tipo de agresiones. En una situación, en la que está en juego la vida de una persona debería aconsejarse no oponer resistencia y obedecer las órdenes del agresor, sin que esto signifique que la mujer de su consentimiento.
  3. "La mujer violada es la responsable del delito por provocar al violador". Existe una tendencia por parte de la sociedad a juzgar la conducta de la mujer violada más que la del violador, si la mujer llevaba una vida ordenada y regular, si se vestía de forma adecuada, si salía de noche, si hacía autostop, etc. Los violadores no eligen a sus víctimas por su imagen llamativa, además incluso agreden a niñas y ancianas. Dar imagen de insegura puede ser un factor que favorezca las agresiones.
  4. "La mayoría de las violaciones se producen a altas horas de la noche en descampados y por personas desconocidas". Mas de la mitad de los casos de violación son producidos por personas conocidas y en lugares no deshabitados.

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