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Maltrato
a la Mujer
Autora:
Mª Luisa Torres Peralta.
Psicóloga y Terapeuta Sexual
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Prejuicios y mitos de la
violencia contra las mujeres: |
La cultura es un instrumento poderoso que influye
fuertemente en la manera de pensar, sentir y actuar de las personas.
Es decir, en sus valores, en la forma de entender el mundo y también,
en los prejuicios y mitos que se tienen de diversas situaciones.
La violencia está rodeada de
prejuicios que condenan de antemano a las
mujeres y justifican a los hombres violentos. Un gran número
de refranes y dichos
populares los refuerzan.
Estos mitos
que muestran a mujeres eligiendo ser maltratadas o disfrutando de
la violencia que padecen, nos hacen tener una predisposición
negativa ante ellas, provocando en la sociedad un efecto insultante
no sólo para las victimas de la violencia sino para todas
las mujeres. En este apartado queremos recoger algunos de los mitos
más arraigados y extendidos entre la población:
"Solo
en las familias con 'problemas' hay violencia".
Ante este mito, decir que, tal vez hay que comenzar afirmando
que en todas las familias y uniones hay problemas, bien económicos,
laborales, de salud o los derivados de la propia convivencia entre
generaciones, pero lo que diferencia a unas de otras es la manera
de enfrentarlos. Unas lo hacen a través de la violencia
y nunca los resuelven, sino que los agravan, otras, en cambio,
para lograrlo utilizan la escucha, el diálogo el respeto
mutuo y la negociación.
- "Hombres adictos
a drogas como el alcohol, parados, con estrés en su trabajo
son violentos como efecto de su situación personal".
Se intenta justificar a estos hombres por su circunstancia problemática
y transitoria. Pero esto se desmiente al demostrar que también
son violentos cuando no están sometidos a ninguna adicción
o situación conflictiva concreta. Además, muchos
de estos hombres no son violentos en su medio social o laboral,
teniendo una imagen de persona respetable e incluso admirada.
- "La violencia
dentro de casa es un asunto de la familia y no debe salir ni difundirse
fuera". Creer que la familia es un ámbito
privado e "intocable", ha hecho que siempre se vea disculpada
e ignorada la violencia en el espacio doméstico, tanto
por los Estados como por la propia sociedad. Ante los delitos
que se realizan en la familia las personas callan y no intervienen
por un falso respeto a su intimidad. Ningún acto que dañe
a las mujeres física y psicológicamente puede ser
considerado como privado de la familia.
- "La violencia
sólo existe en familias con pocos medios económicos".
La violencia se da en todos los grupos sociales y étnicos.
Existe una tendencia a pensar que las mujeres de familias con
más recursos económicos no sufren violencia por
razón de sexo. Esto no es cierto, la violencia que soportan
puede ser más psicológica, pero también afecta
a su identidad como mujeres, causándoles un daño
muy importante. Estas mujeres además de contar con más
recursos económicos pueden tener otras presiones de tipo
social para no comunicar su problemática o demandar ayuda
de los servicios sociales. Por ejemplo salvar la carrera profesional
del esposo, vergüenza ante su círculo social, "el
que dirán", aparentar que su vida es un éxito,
etc.
- "Siempre se
exagera la realidad cuando se habla de violencia contra las mujeres".
Cuando una mujer solicita ayuda, generalmente la situación
ya es seria. Los hombres violentos y la sociedad en general, no
lo reconocen y niegan sus actos diciendo que "no es para
tanto" o que quien confunde la realidad es la propia mujer.
- "La violencia
la sufren un tipo concreto de mujeres, con características
muy estereotipadas, mujer pasiva, joven (entre 20 y 35 años
de edad), sin trabajo remunerado, con descendencia y que vive
con un alcohólico o parado". Sin embargo
hay que tener en cuenta que cualquier mujer puede sufrir agresión.
No hay un tipo de mujer que tienda a ser maltratada, tener una
agresión sexual. Con esta idea sólo se consigue
reducir el problema y tranquilizar pensando que es una situación
que afecta a determinadas mujeres y estigmatizar a quienes lo
han sufrido, aislándola y condenándolas al silencio.
- "Si no se van
es porque les gusta". A veces nos hacen creer
que las mujeres no se separan de los hombres maltratadores porque
disfrutan con las agresiones. La dependencia económica,
la falta de relaciones afectivas donde apoyarse y el estado emocional
en que se encuentra: pérdida de autoestima, depresión,
miedo
, unido a la esperanza de que su pareja cambie, son
entre otros, los motivos por los que una mujer tarda en tomar
la decisión de abandonar al agresor.
- "Cuando las
mujeres dicen NO quieren decir que SI". Los
hombres violentos piensan que las mujeres no se atreven a manifestar
sus deseos sexuales y por ello "creen" que las tienen
que obligar o forzar. Cuando una mujer dice NO, significa que
NO QUIERE.
- "En el caso
de que tengan hijas o hijos es mejor que aguanten".
Si la mujer es agredida los niños y las niñas presenciarán
la humillación de sus madres, convirtiéndose en
testigos, y en muchos casos también en víctimas
directas; produciéndoles trastornos de conducta, de salud
y aprendizaje. Los niños incorporarán un modelo
de relación agresivo, que reforzarán con sus compañeros
y amigos. Este modelo puede ser reproducido en futuras relaciones
de pareja o con sus hijas o hijos e incluso hasta con sus propias
madres.
Estos son algunos de los mitos que más nos
interesan señalar por su globalidad pero, hay que tener en
cuenta que cada uno de los tipos de violencia tiene sus propios
y específicos mitos. Así por ejemplo:
- "El
violador es un enfermo mental y no es plenamente responsable de
lo que hace". Los violadores son personas
que no tienen ningún aspecto o rasgo físico determinado.
Muchos de ellos realizan una vida normal e incluso pueden ser
personas respetadas en la comunidad. La justificación de
enfermos únicamente sirve para quitar responsabilidad al
violador.
- "Es imposible
violar a una mujer en contra de su voluntad".
En el delito de la violación parece que socialmente se
le exige a la mujer víctima, un "certificado de haberse
defendido", lo que no se pide en otros delitos como pueden
ser robos u otro tipo de agresiones. En una situación,
en la que está en juego la vida de una persona debería
aconsejarse no oponer resistencia y obedecer las órdenes
del agresor, sin que esto signifique que la mujer de su consentimiento.
- "La mujer violada
es la responsable del delito por provocar al violador".
Existe una tendencia por parte de la sociedad a juzgar la conducta
de la mujer violada más que la del violador, si la mujer
llevaba una vida ordenada y regular, si se vestía de forma
adecuada, si salía de noche, si hacía autostop,
etc. Los violadores no eligen a sus víctimas por su imagen
llamativa, además incluso agreden a niñas y ancianas.
Dar imagen de insegura puede ser un factor que favorezca las agresiones.
- "La mayoría
de las violaciones se producen a altas horas de la noche en descampados
y por personas desconocidas". Mas de la mitad
de los casos de violación son producidos por personas conocidas
y en lugares no deshabitados.
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