Información Sexológica

LAS VEINTE PREGUNTAS Y RESPUESTAS CLAVES ACERCA DE LA MASTURBACIÓN

7.- En caso de ser buenas las pajas ¿Por qué nuestros padres no nos dejan hacerlas?

Esta es una cuestión que debería hacernos reflexionar como adultos, seamos padres o no. Desde luego, hace evidente una contradicción que muchas personas "adultas" soportan: el reconocimiento intelectual de la inocuidad o incluso de la deseabilidad del autoerotismo y la posterior reacción represiva visceral de la misma ante una situación real. Lógicamente esta contradicción se hace evidente donde la realidad de convivencia entre adolescentes y adultos así lo impone: en la familia y en los contextos educativos y escolares donde los niños y adolescentes pasan tantas horas de sus vidas. La respuesta a esta cuestión, en caso de manifestar una realidad (el reconocimiento intelectual del autoerotismo y su rechazo a un nivel visceral) sería muy simple: todavía queda un buen trecho por andar en la revisión y saneamiento de las actitudes sexuales de los adultos. Adultos que hemos adquirido esas actitudes sexuales en un contexto social y cultural tremendamente represivo hacia la sexualidad y el placer sexual. Por tanto, reconozcamos nuestras contradicciones personales como una señal o indicador de lo que todavía nos queda por recorrer. En este sentido, siempre he afirmado que no solamente somos los padres los que educamos sexualmente a nuestros hijos sino que también son los hijos los que educan sexualmente a los padres. Al menos, deberíamos intentar esta actitud recíproca: el dejarnos educar sexalmente por ellos, en este intercambio generacional donde nos ha tocado soportar, con toda probabilidad, la parte más oscura y represiva del reparto.

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