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INTRODUCCIÓN
La sexualidad es un tema que ha preocupado a los
movimientos feministas desde sus comienzos, puesto que éste
siempre ha sido un terreno en que se ha limitado a las mujeres
Las investigaciones y reivindicaciones de las feministas han contribuido
a cambiar las concepciones y modelos sobre la sexualidad femenina,
en pos de una mayor libertad para las mujeres. Sin embargo, no
todas las feministas están de acuerdo en como ha de ser
la sexualidad de las mujeres, y, en no pocas ocasiones, crean
nuevos modelos sobre ésta. Uno de los temas más
polémicos y que más discusiones y enfrentamientos
ideológicos a provocado entre las feministas es el tema
de la pornografía, considerada por unas como una forma
de opresión sexual masculina y, por otras, como una forma
más de expresión de las fantasías sexuales,
transgresora de la moral dominante.
Con este trabajo pretendo abordar dos aspectos que
me parecen interesantes: por un lado, analizar críticamente
las posturas de ambas corrientes de pensamiento feminista. Me
parece que es importante tenerlas en cuenta, pues las ideas que
genera el feminismo calan en la sociedad en general, y en las
políticas sexuales en particular, incidiendo en lo que
se considera correcto e incorrecto sexualmente, y en lo que se
considera sexista y no sexista, por lo que contribuyen a la formación
de modelos y de valores sobre la sexualidad.
De otro lado, analizar qué modelos de comportamiento
sexual aparecen más frecuentemente en la pornografía
que más se consume, viendo en qué medida son sexistas
o no, y si se puede considerar que atentan contra las mujeres
o no.
Finalmente expondré mi opinión personal
sobre este tema, fruto de la reflexión crítica sobre
las posturas feministas mencionadas y de lo encontrado en la visión
de un tipo concreto de pornografía (la emitida en las cadenas
locales de televisión).
LA PORNOGRAFÍA VISTA
DESDE EL FEMINISMO
La preocupación por el ámbito de la
sexualidad ha sido uno de los temas que ha estado presente desde
los comienzos del movimiento feminista.
La defensa de las mujeres como seres sexuales, como
agentes de su sexualidad, la reivindicación del derecho
al placer sexual femenino, del clítoris, el cuestionamiento
del coito como única forma de relación sexual, la
heterosexualidad como modelo único de sexualidad, han formado
parte de las primeras reivindicaciones del movimiento feminista
y todo ello ha enriquecido la visión de la sexualidad.
Pero con la campaña contra la violencia de
género, adquiere una nueva dimensión la denuncia
de los aspectos más peligrosos que la sexualidad ha supuesto
históricamente para las mujeres (violación, control
de natalidad, derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra
sexualidad...). La denuncia feminista de todos estos aspectos
relacionados con la sexualidad de las mujeres hizo que quedaran
resaltadas aquellas conductas y comportamientos más agresivos,
violentos y peligrosos de la experiencia sexual femenina.
Estas discusiones sobre la violencia de género
nos obligan a profundizar en esta tensión entre placer
y peligro que atraviesa la experiencia sexual femenina.
Surge a partir de aquí una línea divisoria
que aún perdura en Movimiento Feminista, sobre todo en
EE.UU. al hacer mayor o menor hincapié en uno u otro polo
de esta tensión. Esto ha provocado diferentes posturas
dentro del Movimiento Feminista.
Encontramos así diferentes formas de entender
la sexualidad entre las feministas: Por un lado están las
llamadas “anti-porno”, que condenan la pornografía
y la ven como causa de la opresión de las mujeres resaltando
los aspectos peligrosos de la sexualidad. Por otro lado, las llamadas
pro-sexo que, aunque también denuncian las agresiones sexuales
a las mujeres, consideran fundamental también defender
el derecho a la libertad sexual, y a la pornografía como
una de sus expresiones.
LAS OPINIONES DE LAS FEMINISTAS
ANTI-PORNO Y LAS FEMINISTAS PRO-SEXO
Feministas anti-porno
En los años setenta, sobre todo en EE.UU.(en
el Estado Español sería en los 80), el movimiento
feminista hizo mucha labor de denuncia de las agresiones sexuales.
De aquí surgieron muchas ideas que pretendían explicar
por qué los hombres violaban a las mujeres. Algunas de
aquellas explicaciones como la de Robi Morgan decian que “la
violación es la expresión de la fantasía
masculina sana e incluso estimulada por la cultura patriarcal”
o bien que “ la pornografía es la teoría y
la violación la realidad”.
Se publicaron muchos estudios sobre violadores y
se demostró que un alto porcentaje de violadores consumían
material pornográfico (aunque desconozco la fiabilidad
de esos estudios).
Por aquellos tiempos se denunciaba la penetración
como única opción sexual, se reivindicaba el clítoris,
el uso de las caricias y los besos en la relación sexual...
Y todo esto acabó convirtiéndose en una especie
de norma obligada. Se denunciaba que los elementos más
comunes a la sexualidad de las mujeres (amor, caricias, besos...)
se olvidaban y lo que se imponía era una sexualidad en
la que sólo contaba el placer de los hombres.
La pornografía al expresar una sexualidad
que ha sido considerada masculina, estaría promoviendo
ese tipo de sexualidad que las feministas anti-porno rechazan,
y promoviendo, según ellas, la violencia contra las mujeres.
Atribuyéndole incluso un papel central en la opresión
de las mujeres.
A lo largo de los años 80 en EE.UU. se organizan
muchos grupos feministas contra la pornografía y se hicieron,
y se siguen haciendo múltiples acciones: manifestaciones,
publicación de nombres de famosos que acuden a las prostitutas,
etc. Consiguiendo cambios legislativos en un sentido prohibicionista
y proteccionista, en alianza con la derecha de Reegan.
Las ideas de reivindicación del derecho al
placer de las mujeres pasaron a un segundo plano y se puso en
primer plano la denuncia de las violaciones y de la sexualidad
como un terreno muy peligroso para las mujeres. En el Estado Español
no se organizó y expresó de esa manera, pero sus
ideas están presentes en las cabezas de muchas feministas.
En resumen, tras una lectura de textos variados de
teóricas feministas opuestas a la pornografía, podemos
resumir que las ideas de las feministas anti-porno al respecto
son:
- Parten de considerar que hay una sexualidad femenina y una
sexualidad masculina. La de las mujeres es tierna y suave, afectiva
y buena. Y la de los hombres es salvaje, no relacionada con
el amor y la afectividad, directa, genital y más violenta,
lo cual se considera negativo.
- La pornografía es sexista porque representa y promueve
la sexualidad de los hombres (que es salvaje y violenta). Sirvan
como ejemplo de esta idea algunas de las siguientes frases extraídas
de textos antiporno: “ El poder masculino es la razón
de ser de la pornografía”, “la pornografía
sólo tiene capacidad para hablar de un aspecto de la
sexualidad, precisamente el más misógino, puesto
que es la expresión de la sexualidad masculina”.
“ la pornografía está hecha por hombres
y para hombres y lo que hace es promover algo que a las mujeres
sólo les proporciona violencia, humillación...”.
La pornografía es sexista porque cosifica
a la mujer, la convierte en un objeto. Lo que ella quiere y piensa,
su sexualidad, no importa. Se convierte en un objeto que los hombres
usan a su antojo.
- La sexualidad es peligrosa. Es en este terreno donde se dan
muchas expresiones de la opresión de la mujer (violaciones,
control de natalidad, sexo peligroso y violento, esterilizaciones,
aborto, acoso, prostitución, pornografía...).
Frente a ello las mujeres han de reivindicar una sexualidad
tierna y dulce. “ La pornografía enseña
a las mujeres a hallarse subordinadas y definidas por otros”.
“La pornografía describe lo que cualquier mujer
debe hacer para convertirse en una puta, en una esclava sexual”.
“ Antes el sexo era una obligación, mirábamos
al techo mientras el hombre se satisfacía, ahora si no
te lo pasas bien eres una frígida y una reprimida”.
- La Industria pornográfica explota a las mujeres que
trabajan para ella, trabajando sin derechos y con sueldos míseros,
y obligadas a prostituirse en la mayoría de los casos.
(visión de la prostitución como forzosa e indigna
en todos los casos)
- No establecen casi distinción entre las fantasías
y la realidad. “ Ya no les basta con ponernos medias de
red, escote y orejitas de conejo, ahora nos tienen que atar,
torturar y matar”- Alice Scwezer.
Feministas pro-sexo:
- Parten de hacer una distinción central: no es lo mismo
fantasía que realidad.
Por ejemplo: no es lo mismo que fantasear con una violación
a querer ser violada. Es decir, el tener una fantasía
no quiere decir querer llevarla a la realidad. Muchas personas
fantasean con cosas que saben no les gustaría practicarlas
en la realidad, ni pretenden hacerlo nunca. Por ejemplo: muchas
personas heterosexuales tienen o han tenido alguna vez fantasías
homosexuales. Sin embargo, no tienen intención de tener
una relación sexual con alguien de su mismo sexo.
- No comparten la idea de que la sexualidad de las mujeres,
de todas las mujeres, es tierna, dulce, siempre unida al amor
y la de los hombres agresiva, violenta, salvaje... Piensan que
aunque haya rasgos más comunes en las mujeres (vincular
amor y sexo, importancia dada a las caricias) y en los hombres
(más iniciativa en el terreno sexual, más genitalidad,
no necesariamente con amor) eso no quiere decir que a todas
las mujeres les guste ese tipo de sexualidad. Ni que a todos
los hombres les guste lo mismo. Ni tampoco que esos rasgos comunes
deban mantenerse siempre así.
- Consideran la pornografía como una posibilidad más
de vivir la sexualidad para aquellas personas que deseen usarla.
No es la única, ni la fundamental, ni la mejor. Usarla
o no ha de decidirlo cada persona en particular. Es una cuestión
de gustos y opciones.
- La pornografía tiene un claro papel transgresor, ya
que quebranta la moral sexual dominante. Y esto puede ser útil
en una sociedad en la que a hombres y mujeres, pero sobre todo
a las mujeres, se les ha puesto límites a la sexualidad
La actitud de la moral social que se ha tenido hacia la sexualidad
de las mujeres es proteccionista. A las mujeres se las protege
pero no se les da poder, no se las educa para tener poder de
decidir lo que quieren y lo que no, lo que les gusta les disgusta.
La pornografía transgrede esas ideas, y presenta a mujeres
de todo tipo, con iniciativa sexual y sin ella, mujeres que
se atreven a disfrutar de lo prohibido... y ello tiene también
un efecto de normalización y aceptación de determinadas
prácticas. Ayuda a desculpabilizar y desmitificar tabúes
sexuales y prácticas sexuales más minoritarias
(lesbianismo, incesto, sado-masoquismo, lluvia dorada, fetichismo...).
- Por otra parte, la pornografía excita y puede facilitar
el disfrute y el placer sexual de las mujeres y también
de los hombres, lo cual puede ser algo positivo.
En muchos casos es una fuente de información sexual,
de otras posibilidades sexuales (prácticas sexuales concretas,
sexo directo, sexo sin amor).
Sobre las ideas de las feministas anti-porno que
plantean que la pornografía es la causa de opresión
de las mujeres las feministas pro-sexo dicen:
- Que si bien en la sexualidad se han dado y se dan agresiones
sexuales, en las que se obliga a mujeres a realizar prácticas
o relaciones no queridas, también debe ser un terreno
de placer para las mujeres y los hombres, y es esto lo que ha
de potenciarse.
- Que no hay que confundir el sentimiento que produce la pornografía
a algunas personas (asco, se violentan) con la pornografía
misma. Violencia es hacer daño a alguien en contra de
su voluntad; violentarse es un sentimiento subjetivo que se
produce en las personas. Ejemplo: Hay personas que se violentan
si ven a alguien desnudo en la playa o si dos hombres se besan
en la calle, pero eso no quiere decir que la que hace nudismo
o los que se besan tengan relaciones violentas o sean violentas.
- No hay una relación causa efecto entre el uso de pornografía
y la existencia de las violaciones. Argumentan que hay muchas
personas que usan la pornografía y no violan a nadie.
La causa de la violación es la existencia de personas
que se creen con el derecho de tener unas relaciones sexuales
que no son consentidas por la persona con la que está.
Ese es el problema, independientemente de que use pornografía
o no.
- En cuanto a la idea de las anti-porno que concibe la industria
de la pornografía como un terreno en el que se explota
y se esclaviza a las mujeres, plantean que la explotación
económica se da también en otros ámbitos:
las empleadas de hogar están explotadas y nadie pide
que abolan ese trabajo, sino que se denuncia su situación
para pedir mejores condiciones de trabajo
- Y en cuanto a la idea de que la pornografía es un
terreno de esclavitud y agresión sexual, decir que si
bien hay casos en los que esto sucede y que son motivo de indignación
y denuncia, hay también muchos otros casos de actores
y actrices que no tienen más problemas con su trabajo
que el que pueda tener cualquier persona, o tienen problemas
específicos de su trabajo. Si se dan más agresiones
sexuales en este terreno es por las condiciones de semilegalidad
y oscurantismo en el que se desenvuelve este mundo por la existencia
de una moral sexual que lo margina.
- La industria de la pornografía pretende ganar dinero,
no entra en consideraciones éticas, ni en las consecuencias
que pueda traer aparejadas, al igual que otras industrias como
las de la estética. Lo que pretende es vender dándole
a la gente lo que desea, y hoy lo que vende es penetraciones,
mamadas y otras conductas asociadas al modelo sexual falocrático
y androcéntrico
- En cuanto a la idea de las antiporno de que la pornografía
es sexista y reproduce modelos sexuales dominantes: penetración,
hombres activos y mujeres pasivas, penes grandes... Las feministas
pro-sexo argumentan que esto también ocurre en otros
géneros (telenovelas, publicidad, cine), y no por ello
se pide su prohibición. La pornografía reproduce
y difunde las ideas sexistas existentes en nuestra sociedad,
al igual que ocurre con el resto de medios.
- Por otra parte tampoco es cierto que en la pornografía
sólo aparezcan mujeres pasivas, también aparecen
mujeres activas. La crítica que le hacen es por ser limitadora,
ya que, en general, sólo difunde unas prácticas
y olvida otras
Hasta aquí hemos analizado cuáles
son las ideas principales de las dos corrientes de opinión
sobre la pornografía más destacadas dentro del feminismo
y de la sociedad en general. A continuación me detendré
en analizar cuáles son las imágenes y prácticas
que más frecuentemente aparecen en las producciones pornográficas
CARACTERÍSTICAS MÁS
COMUNES DEL PORNO
Con el objetivo de contrastar las ideas vertidas
sobre este tema de una y otra corriente se hace necesario estudiar
y ver en realidad de qué tratan los materiales pornográficos.
En primer lugar, decir que analizar toda la pornografía
es un trabajo que requiere mucho tiempo y dinero, pues el mercado
pornográfico es más amplio de lo que en principio
pueda pensarse. Hay distintos tipos de material: películas,
dibujos, revistas, comics, páginas web, anuncios de contactos,
libros...La mayoría de estos materiales se encuentran en
sex -shop y tiendas especializadas, a un precio considerable.
También podemos encontrar revistas de más tirada
en kioscos de prensa y algunas películas en las secciones
eróticas de algunos videoclubs. Dentro del porno hay diferentes
estilos, y un número considerable de producciones anuales
que son desconocidas y que rompen bastante con la idea generalizada
de que se trata de películas sin argumento, realizadas
sin medios y con escasa calidad artística. En mi pequeña
incursión en el mundo del porno (limitada por la necesidad
de emplear muchas horas para ver y la escasez de recursos económicos)
he podido darme cuenta de que existen tendencias, épocas
y producciones con más recursos y calidad que otras, como
ocurre en el resto de géneros artísticos. Existen
críticos del porno, especialistas, investigadores, tendencias
y toda una cultura alrededor del porno que es desconocida por
ser minoritaria y estar estigmatizada pero a la que se puede ir
accediendo y conociendo a través de revistas especializadas
o secciones en las revistas y comics pornos en las que se informa
de las nuevas creaciones. En este sentido, decir que he tenido
conocimiento de un gran número de actrices importantes
y respetadas, y de un nada desdeñable número de
directoras, productoras y dibujantes mujeres.
En cuanto a prácticas sexuales, hay cintas
heterosexuales, lésbicas, para gays, sadomasos, zoofílicas,
violentas, y un largo etcétera que abarca casi todas las
posibilidades de relación sexual.
En mi trabajo me he centrado en un tipo concreto,
pues se me hacía imposible analizar la ingente cantidad
y tipos de material pornográfico encontrado. Dada mi escasa
capacidad económica me he dedicado a ver, durante varias
semanas, la programación pornográfica televisiva
de algunas cadenas locales de Granada, que emiten anuncios, programas,
cortos y películas diariamente a partir de las 12 de la
noche. A continuación, señalaré los rasgos
y características más destacables de la programación
pornográfica, y que tienen relación con el tema
que nos ocupa:
- Los anuncios: Hay una gran cantidad de publicidad de teléfonos
eróticos. Los que más frecuentemente aparecen
están dirigidos a hombres heterosexuales y a hombres
homosexuales, aunque también hay algunos para mujeres
lesbianas. No he encontrado ninguno dirigido a mujeres heterosexuales
para llamar a hombres. Estos anuncios van acompañados
de imágenes. En los anuncios de líneas heteros
suelen ser chicas desnudándose o masturbándose,
y en algunas ocasiones dos mujeres manteniendo relaciones entre
ellas. En los anuncios para hombres gays las imágenes
suelen ser de chicos semidesnudos y, en algunas ocasiones, de
dos hombres manteniendo relaciones. En los dirigidos a lesbianas
se suelen ver dos chicas manteniendo relaciones.
- Los contactos: Algunas cadenas dedican horas enteras a ofrecer
contactos (similar a las revistas de contactos). La gente que
quiere contactar envía sus fotos o imágenes de
vídeo y un texto diciendo qué busca. Se les asigna
un código y quién esté interesado llama
a un número de teléfono que aparece todo el tiempo
en pantalla para preguntar cómo contactar con un código
concreto. En este tipo de programas se ven todo tipo de personas
que buscan un amplio tipo de relaciones: mujeres que buscan
hombres (para amistad o sólo para sexo), mujeres que
buscan mujeres, mujeres bisexuales, que buscan parejas para
tríos, hombres heteros, gays y bisexuales que buscan
amistad o sólo sexo., parejas heterosexuales que buscan
hombres o mujeres para hacer tríos u otra pareja para
hacer intercambio, personas que buscan amo/as o esclavos/as
para relaciones sadomasoquistas, y un largo etcétera
de tipos de relación
- Las películas (cortos o largos): Los fines de semana
suelen poner largometrajes y entre semana suelen proyectar cortos
o pequeñas historias que entremezclan con los anuncios
de líneas telefónicas. Suelen tener poco argumento
al margen de lo sexual, y las características de las
relaciones que se ven más frecuentemente son:
- Relaciones heterosexuales o lésbicas fundamentalmente,
aunque también pueden verse, en algunas ocasiones,
relaciones homosexuales.
- Tríos y orgías. En ellos suele haber relaciones
heteros y lésbicas, pero casi nunca homosexuales,
aunque en la historia haya más hombres que mujeres
- Cuerpos delgados, musculosos y con penes grandes, en
el caso de los chicos, y con grandes pechos y caderas voluminosas
en el caso de las chicas.
- Primacía de las penetraciones (anales y vaginales),
las felaciones y los cunilingus. También suelen verse
imágenes de masturbaciones manuales por uno/a misma
o el otro/a y masturbaciones con vibradores. En el caso
de las mujeres se suele acompañar la penetración
con la estimulación del clítoris, por ella
misma o por alguien que esté en la escena (hombre
que penetra, otro hombre u otra mujer)
- Pocas imágenes de otro tipo de juegos, donde se
estimulen otras zonas del cuerpo no genitales o se juegue
con el morbo de la situación.
- La actitud de las mujeres suele ser provocadora, incitando
al sexo. Aparecen divertidas y que les gusta lo que hacen.
En muchas ocasiones son ellas las que toman la iniciativa
de la relación.
- La actitud de los hombres es similar. Se excitan al ver
a la o las mujeres provocándoles o teniendo relaciones
entre ellas y entran en el juego con gusto. A veces toman
el mando de la situación y a veces no, aunque la
historia suele terminar cuando el hombre eyacula (normalmente
en la boca o pechos de la mujer)
- Se dan situaciones en las que alguien manda e indica
al otro lo que quiere que haga. El otro lo hace con una
expresión mezcla de placer, disgusto y resistencia.
No siempre son los hombres los que mandan. A veces es una
chica a otra chica y a veces mujeres a hombres
- El preservativo no aparece en casi ninguno de los casos
(cuando más se emplea es en las imágenes de
relaciones homosexuales entre hombres)
CONCLUSIONES
A continuación expondré cuáles
son mis conclusiones sobre el tema objeto de este trabajo, derivadas
del estudio reducido de una parte de la pornografía (la
que emiten las televisiones locales) y del análisis crítico
de las líneas más relevantes del movimiento feminista.
Obviamente, estas conclusiones tienen una parte de subjetividad
personal, que tienen que ver con mi posición moral respecto
al tema de la sexualidad, mis ideas sobre la sexualidad, la formación
recibida en este tema y mis ideas y valores feministas.
En primer lugar, quisiera incluir la distinción
que se hace entre pornografía y erotismo, para explicar
por qué no he tenido en cuenta esa distinción tan
frecuentemente utilizada, en el presente trabajo:
Definición del diccionario.
- Erotismo: relativo al amor sensual. Amor sexual exacerbado,
exaltación de todo lo que pertenece al instinto erótico
o sexual o está relacionado con él, apetencia
exagerada de todo lo que genera satisfacción sexual.
- Pornografía: carácter obsceno de obras literarias
y artísticas.
- Obsceno: impúdico, torpe, ofensivo al pudor y a las
buenas costumbres. Su objetivo es la búsqueda del placer
por el placer.
- Definición de algunas autoras antiporno:
- Erotismo: Expresa una sexualidad integral basada en el
mutuo afecto y deseo entre iguales:
- Pornografía: Expresa una sexualidad deshumanizada,
basada en la dominación masculina y en la explotación
de las mujeres
A mi juicio, esta distinción (tanto la académica
como la de algunas feministas) divide las fantasías en
permitidas (erotismo) y no permitidas (pornografía). Entre
fantasías buenas y malas, y eso culpabiliza a quienes les
gustan las fantasías consideradas malas.
Se asocia el erotismo con lo que nos gusta a las
mujeres, porque se supone que la sexualidad de las mujeres es
suave, tierna, más sutil, con amor. Y a la pornografía
con lo que les gusta a los hombres, más salvaje, violenta,
más directa. Culpabilizando a aquellas personas cuyos gustos
no coinciden con los que se les supone a su género.
Es por estos motivos por los que no he hecho distinción
entre erotismo y pornografía y entiendo por pornografía
todo tipo de material explícitamente sexual que está
orientado a mostrar las diferentes posibilidades sexuales de los
humanos. Este material puede tener la intención de excitar
al que lo ve, pero también puede tener otras intenciones
(educar, mostrar la variedad, expresar fantasías, crear
arte...)
A partir de aquí, me siento más cercana
a las posiciones de las llamadas feministas prosexo por las siguientes
razones:
La producción pornográfica es más
extensa de lo que la gente suele creer. En este sentido se muestran
experiencias de todo tipo y se dan diferentes imágenes
de las mujeres (y no sólo como objetos sexuales de los
varones).
- Se trata de un género frecuentemente marginado, y
que cuenta con pocos recursos económicos, por lo que
es habitual que muchas de sus producciones cinematográficas
carezcan de recursos y se limiten sólo a mostrar sexo.
De todas formas, su objetivo es mostrar sexo, y el resto de
situaciones son recogidas en otros géneros ya que están
permitidas y no son censuradas (y el sexo si lo está)
- Es cierto que la mayoría de las producciones están
destinadas a un público masculino y heterosexual, que
es el que más porno consume, y por ello, se muestran
las fantasías que más comúnmente se atribuyen
a los varones. Sin embargo, creo que esto no significa ni que
a todos los hombres les guste lo mismo, ni que a todas las mujeres
les guste una sexualidad más tierna y menos falocrática.
Personalmente, me gusta la pornografía, y me excitan
las imágenes que se supone van dirigidas a los hombres.
He preguntado a otras mujeres y les ocurre lo mismo. De hecho
hay muchas autoras y directoras mujeres y no por eso hacen un
porno distinto.
- Creo, sin embargo, que una gran parte de la pornografía
es limitadora, porque expresa un modelo de sexualidad genital
y falocrático. Pero también limita cuando sólo
presentan cuerpos danone como cuerpos deseables, cuando no introducen
el preservativo y lo normalizan en las prácticas coitales,
cuando olvida otras posibilidades sexuales (sexo sin penetración,
caricias, besos, masajes..).Pero no por ello hay que pedir que
desaparezca, sino que se diversifique. También existe
el cine normal de mala calidad y nadie pide su prohibición.
Creo que a la pornografía actual hay que criticarle,
y reivindicar que no transmita un único modelo de sexualidad,
que aproveche la posible función de educadora sexual,
pero nada más. Me parecen más peligrosas las posturas
de las feministas antiporno, que defienden un único modelo
de sexualidad masculina y femenina, en lugar de la diversidad,
y que siguen viendo el sexo como algo peligroso, de lo que hay
que desconfiar. Esto no contribuye en absoluto a eliminar la
moral dominante que considera la sexualidad un tabú,
ni tampoco las ideas sobre la sexualidad de hombres y mujeres.
Por otra parte, la defensa de la pornografía como una
opción más, tiene a su favor lo que de transgresora
tiene frente a estas ideas enriqueciendo así nuestra
visión de la sexualidad.
- No toda la pornografía ofrece violaciones y abusos
hacia las mujeres. De todas formas no debe olvidarse que se
trata de fantasía, y que también eso puede excitar
a muchas mujeres. En el cine no pornográfico también
se ven agresiones hacia las mujeres, y las personas que lo ven
saben que se trata de ficción, y no por ello se ven tentados
de agredir.
- En cambio, ofrece imágenes de las mujeres que chocan
con la moral dominante, como mujeres con iniciativa, que les
gusta el sexo por el sexo, que les gusta provocar, que son activas,
que disfrutan...y eso puede contribuir a eliminar prejuicios
y a que muchas mujeres se sientan mejor consigo mismas al ver
que no son las únicas a las que les gusta eso.
En definitiva, creo que todo este debate habido en
el seno de los grupos feministas que luchan por la igualdad, sirve
para entender que existen diversas formas de vivir la sexualidad
entre las mujeres y no una única forma igual para todas.
Comprender esta diversidad nos hace huir de modelos ideales de
sexualidad que dejen excluidos/as a aquellas personas que no opten
por el modelo considerado ideal. Nos hace apostar por una sexualidad
libre, ausente de censura y coacción, donde sólo
haya un requisito a cumplir: el respeto al derecho a decidir de
las otras personas, también en el terreno sexual, sobre
lo que quieren y lo que no. Y me parece positivo que haya mujeres
que públicamente admiten y defienden la pornografía,
como una opción más (que no la única), pues
esto contribuye a reforzar la idea de que hay distintas formas
de vivir la sexualidad y de que el placer sexual no es algo negativo
ni que debe estar siempre vinculado al amor. Pero hay que tener
cuidado de no volver a construir modelos que nos limiten por el
otro lado, y que hagan sentirse mal a las personas(hombres o mujeres)
a los que no les gusta la pornografía, o que quieren vivir
su sexualidad de una forma tierna y vinculada a lo afectivo.
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