Información Sexológica

Sexualidad y Vejez

Por Rosamar Rivas Bochs
Psicóloga y Terapeuta Sexual

Normalmente se entiende por vejez la etapa de la vida que va de los 65 años a la muerte pero, la edad es un criterio de organización social y a los diferentes estatus de edad se le asignan funciones distintas que implican roles, normas y expectativas mas o menos definidas.

Se había considerado que a partir de cierta edad todas las capacidades se deterioran; hoy se sabe que el cambio de las diferentes capacidades no es unidireccional, ni universal, ni irreversible. Debemos llegar a conocer el sentido que cada edad puede tener, en lugar de imponer los valores de otra edad.

En las personas mayores la actividad sexual, no es entendida necesariamente como actividad orientada al coito, sino, en un sentido mucho más amplio; se trata del placer del contacto corporal global y la comunicación, así como la seguridad emocional que da el sentirse querido.

Desde el proceso vital fisiológico, los procesos de envejecimiento sexual comienzan hacia los 30 o 35 años, y siguen un proceso lento, muy variable de unas personas a otras.

En la mujer con la menopausia, se produce una perdida progresiva de la capacidad funcional de los ovarios, que se expresa en que estos responden cada vez peor a los estímulos de las hormonas. A medida que los órganos genitales se ven privados del estimulo estrogenico, se produce una atrofia de los mismos, que afecta a las estructuras internas y externas:

  • la vagina se acorta y pierde elasticidad, al mismo tiempo que la mucosa pierde sus rugosidades naturales y presenta un aspecto pálido y delgado.
  • los labios mayores y menores se adelgazan, perdiéndose elasticidad.

Las consecuencias para la mujer son la percepción de sequedad y picor en vagina y labios, así como dolor durante la penetración.

Recientemente han aparecido unos estudios que sugieren que el déficit estrogenico esta ligado al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer; de modo que la terapia hormonal sustitutoria podría paliar esta enfermedad.

En el hombre, los cambios tienen lugar de forma más paulatina. Comienzan también en torno a los 30 o 40 años y la principal diferencia con la mujer, es que el varón mantiene la actividad testicular endocrina de producción de andrógenos a lo largo de toda la vida.

En el varón son mas frecuentes los problemas psicológicos asociados a su climaterio, entre ellos cabe destacar la ansiedad sexual y/o la insatisfacción con la vida sexual, sobre todo si ha interiorizado el modelo de sexualidad joven y masculina dominante.

Por todo ello, los varones deben adquirir una visión de la sexualidad distinta, libre de exigencias coitales, mucho más focalizada en el placer y la comunicación. Incluso podemos decir que algunos de estas aparentes limitaciones fisiológicas pueden convertirse en una ventaja para la relación sexual como es el caso de la mayor lentitud en torno al proceso de excitación y el mayor control sobre la eyaculacion permiten mantener la actividad sexual, incluso la coital, a numerosas personas.

La historia personal de salud es uno de los factores que condicionan la sexualidad en la vejez. En general, los problemas de salud (infarto, diabetes, hipertensión, etc) no deberían limitar la actividad sexual tanto como suelen hacerlo. En ambos sexos, la liberación de endorfinas que acompañan al orgasmo puede resultar beneficiosa para facilitar el descanso nocturno; en la mujer la actividad sexual reduce la sintomatología de la vulvovaginitis atrófica, mientras que en el hombre la actividad sexual descongestiona la próstata.

También debemos tener en cuenta que dos de cada tres pacientes ancianos toman algún medicamento y ello es frecuentemente causa de deterioro de la sexualidad.


FACTORES PSICOSOCIALES QUE CONDICIONAN LA SEXUALIDAD EN LA VEJEZ

  1. Nuestros viejos/as han estado sometidos a muy diversas influencias desde el punto de vista político. La mayoría han trabajado desde los catorce años y apenas fueron a la escuela.
  2. Se puede decir que una historia sexual rica en actividad, satisfacción y permanente a lo largo del tiempo, se asocia a una vida sexual más rica y satisfactoria en la vejez. Podemos decir que se trata de una generación con una historia sexual muy variable pero, con frecuencia deficitaria.
  3. Las condiciones económicas de la generación de viejos actuales han mejorado mucho en las ultimas décadas. Esta mejora en sus condiciones de vida favorece el disponer de un ambiente agradable para la intimidad sexual.
  4. Nuestra población de viejos tiene una actitud negativa hacia la sexualidad. Sin embargo, una visión más amplia y rica de la sexualidad ofrece un abanico de posibilidades muy amplias a las personas mayores; se trata de reconocer que el ser humano tiene necesidad de intimidad corporal y que esta se puede resolver de forma muy rica y diversa.
  5. Se trata de una generación que ha interiorizado falsas creencias sobre la sexualidad en la vejez:
    • la actividad sexual es mala para la salud.
    • la actividad sexual debilita.
    • la satisfacción sexual decrece con la menopausia.
    • etc.
  6. Es una generación a la que se impone la teoría de la media naranja. Lo que debemos hacer es facilitar a los mayores el que puedan establecer relaciones nuevas y aceptar las libertades que deseen y los compromisos que consideren oportunos.
  7. El trabajo sobre sexualidad en la vejez debe priorizar el conseguir que hombres y mujeres mayores se reconcilien con su figura corporal y con los cambios que supone el proceso de envejecimiento.
  8. Es una generación jubilada de todo. La jubilación supone una perdida de ingresos económicos, una disminución de la actividad física y mental y una ruptura con la red de relaciones sociales y, con todo ello disminuye el interés por la sexualidad.
  9. Las resistencias de los hijos y de la familia en general, que tienden a rechazar las manifestaciones sexuales de sus mayores.
  10. Las barreras institucionales de las familias y de las residencias.
    En este sentido debemos conseguir que todos los aspectos organizativos faciliten las relaciones interpersonales, tanto las relaciones sociales más convencionales como las intimas.
  11. Los efectos negativos de los roles de genero. Vivimos en una cultura empeñada en que los hombres y las mujeres sean de una determinada manera que acaba creándoles dificultades para el contacto y la vinculación.

EDUCACIÓN SEXUAL DURANTE LA VEJEZ

Teniendo en cuenta las dificultades para que los viejos vivan la sexualidad y las relaciones interpersonales, proponemos los siguientes objetivos y contenidos a trabajar:

  1. Fomentar la expresión por parte de los ancianos de la problemática sexual.
  2. Dar a conocer los cambios normales esperables con el envejecimiento corporal, para que se adapten a las nuevas situaciones.
  3. Asumir una nueva visión de la sexualidad no limitada a la procreación, el coito, el matrimonio, las manifestaciones heterosexuales y los varones.
  4. Erradicar las falsas creencias, que se convierten en una verdadera opresión y justificación de numerosas prohibiciones y persecuciones.
  5. Remover las dificultades psicosociales que limitan la sexualidad en la vejez.
  6. Favorecer el que las personas mayores tengan unos vínculos afectivos estables y una red de relaciones sociales amplia

PRINCIPALES PROBLEMAS SEXUALES EN LA VEJEZ Y SUS POSIBLES SOLUCIONES

PROBLEMAS SOLUCIONES
Disminución del deseo Usar excitantes( música romántica, novelas eróticas, etc)
Cuidado del atractivo corporal evitando situaciones de abandono
en el vestir y falta de higiene.
Terapia hormonal, con consejo médico
Tratamiento de la depresión.
Dejar de tomar alcohol o fármacos
Buscar consejo psicológico
Dar consejo individualizado para que los contactos sexuales
existentes se resuelvan de forma satisfactoria, evitando
sobre todo la rutina que conduce al aburrimiento
Sequedad vaginal, perdida de elasticidad vaginal. Usar lubricantes
Estrógenos locales bajo supervisión médica.
Prolegómenos prolongados que faciliten una adecuada
lubricación previa al coito
Tener actividad sexual frecuente
Ejercicios pélvicos de Kegel.
Erección débil Usar una posición que haga más fácil la inserción del
pene
Aceptarlo como una limitación de la edad
No usar condón, si no hay riesgo de contagio
Pedir a la pareja que le estimule más
Aprovechar el momento de erección matutina
Perdida rápida de la erección y periodo de recuperación largo Buscar alternativas de actividad sexual satisfactoria
sin penetración
Tener coitos menos frecuentes
Poner el énfasis en la calidad, no en la cantidad
Primar las actividades que no requieren erección

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