|
1. INTRODUCCIÓN:
La sociedad, un conjunto en permanente cambio y transformación,
ya sea unas veces de forma rápida y otras apenas imperceptible,
sigue siempre un discurrir.
La sexualidad, un aspecto presente desde nuestros
orígenes ha ido evolucionando e impregnándose sobremanera
de los valores culturales, ideológicos y políticos
de cada momento de la historia. En las últimas décadas,
la sexualidad en occidente ha cambiado pasando de un modelo únicamente
basado en la reproducción, a uno permisivo, incluso entendiéndose
mal y siendo casi “permisivo-obligado” el mantener relaciones
sexuales (tanto autoeróticas como en pareja). Pero, a pesar
de esta aparente liberación de la sexualidad, sigue siendo
un tema tabú, del que el sistema educativo aún no
se ha atrevido a enfrentar y del cual está siendo urgente
una actuación.
A través de diversos estudios comprobamos que
los jóvenes aún carecen de una educación sexual
adecuada, que parta de los padres y de los educadores, de una fuente
fidedigna y basada en la comprensión y aceptación
d e que somos seres sexuados, de una integración y aceptación
sana y responsable de nuestra sexualidad.
Por todo esto y por los problemas que se manifiestan
a nivel social y que repercuten sobre toda la población,
como son el VIH/ SIDA, enfermedades de transmisión sexual
y embarazos no deseados resulta necesario una rápida actuación
como pueden ser la realización de talleres de sexo más
seguro.
El presente trabajo va enfocado a conocer las ETS,
el VIH, cuales son las prácticas sexuales seguras, qué
métodos existen para practicar un sexo seguro y algunas anotaciones
sobre poblaciones concretas con las que trabajar y qué podría
abordarse en ellas. Ya que la problemática varía dependiendo
de la población a la que se dirija la intervención.
Aunque la información no solamente se traduce
en la acción, esta es necesaria, y conforme se van trabajando
estos aspectos y contenidos se puede ir trabajando sobre actitudes,
creencias para poder así hacer realidad un comportamiento
sexual preventivo. Este trabajo está enfocado a un nivel
informativo y será tarea del profesional desarrollar e implementar
aquellas actividades dirigidas a trabajar en profundidad los aspectos
comportamentales y actitudinales.
2. EL VIH Y EL SIDA:
2.1. ¿Qué es el VIH y el SIDA?
El VIH (virus de la inmunodeficiencia adquirida) es
un virus que ataca al sistema defensivo de nuestro organismo.
El SIDA (síndrome de la inmunodeficiencia adquirida)
es cuando el virus ha dañado gravemente al sistema inmunológico,
quedando este muy debilitado y por tanto la persona seropositiva
queda vulnerable a padecer cualquier enfermedad. En esta fase es
cuando aparecen las llamadas “enfermedades oportunistas”
(neumonía, tuberculosis...) y determinados tipos de cánceres
(cuello del útero, “sarcoma de kaposi”...)
Se dice que una persona es seropositiva cuando presenta
anticuerpos frente al virus de la inmunodeficiencia humana. Existiendo
portadores sanos del virus, que son aquellos que no presentan síntomas
y enfermos. En ningún caso, se puede determinar si alguien
es o no portador por la apariencia física.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es que es
posible reinfectarse con el VIH siendo este un factor de riesgo
para evolucionar a SIDA.
2.2. El Sistema Inmunológico:
El Sistema Inmunológico es aquel sistema encargado
de proteger la salud de nuestro cuerpo. Defiende al organismo de
las agresiones que le ocasionan diferentes tipos de microorganismos
e impide la proliferación de células malignas (cánceres).
Este sistema actúa por todo el cuerpo por medio de un tipo
especial de glóbulos blancos, los linfocitos. De estos, existen
dos grandes grupos: los linfocitos T, que atacan directamente a
los invasores y los linfocitos B, que producen una sustancia llamada
anticuerpos que son específicas para cada microbio o virus.
Este sistema lleva a cabo dos tipos de inmunidad:
- Inmunidad celular, realizada fundamentalmente
por los glóbulos blancos, de la que forman parte los linfocitos
- Inmunidad humoral, realizada con proteínas
denominadas anticuerpos y producidas por linfocitos CD19 (B).
2.3. El VIH y el Sistema Inmunológico:
A través de los diferentes canales de transmisión,
el VIH llega a la circulación sanguínea. Una vez allí,
se adhiere a los linfocitos y la pared del virus se abre, quedándose
su ARN al descubierto. El ARN vírico se transcribe en ADN,
el cual se introduce en el núcleo del linfocito y pasa a
ser código genético de la célula.
A partir de aquí, el VIH puede permanecer silencioso
y el linfocito infectado continua viviendo normalmente y puede transmitirse
a otras personas, ya que el VIH no puede erradicarse del organismo
una vez infectado.
O, por el contrario, el VIH se vuelve activo y se
reproduce en el interior del linfocito infectado hasta que estalla
y deja libre una gran cantidad de virus que infectan a otras células.
Con esta forma, un gran número de células del organismo
(linfocitos CD4) se destruye, por lo que las defensas descienden
y aumenta el riesgo de que aparezcan los síntomas del SIDA.
La rapidez con que progresa la infección es
variable de un individuo a otro y puede depender, tanto del propio
VIH, de la persona infectada, de infecciones concomitantes, en especial
ETS, de que se produzcan reinfecciones, así como del tratamiento
que se esté administrando.
2.4. Formas de transmisión del VIH:
Existen tres maneras fundamentales de transmisión
del VIH, que son sexual, sanguínea y vertical o de la madre
al feto.
Sin embargo, es necesario que se den una serie de
condiciones para que se produzca la transmisión. En primer
lugar, el virus del SIDA es débil y sobrevive mal fuera del
cuerpo por lo que debe de penetrar en el interior del organismo.
Y en segundo lugar, para que se produzca la transmisión se
requiere una cantidad mínima de virus, por debajo de la cual
el organismo podría liberarse del VIH y explicaría
porqué algunos líquidos orgánicos que contienen
el virus lo transmiten.
A continuación, se detallan diversos modos de
transmisión:
A.) Transmisión sexual:
El virus se encuentra en las secreciones genitales
de los sujetos infectados. En el hombre se encuentra en el semen
y en las secreciones prostáticas que se producen antes de
la eyaculación. Y en la mujer, en las secreciones del cuello
uterino y de la vagina.
Por lo tanto, la infección puede producirse
cuando estas secreciones entran en contacto con las mucosas de la
pareja (genital, anal, o bucal). El virus no atraviesa la piel sana.
- Las relaciones sexuales que favorecen las lesiones e irritaciones
aumentan el riesgo de transmisión.
- El riesgo de transmisión es mayor de hombre
a mujer que de mujer a hombre debido a diversos factores anatomofisiológicos.
- Puede transmitirse de hombre a hombre y de mujer a mujer. Este
último caso, es más improbable, pero la realización
de sexo oral o el uso compartido de consoladores pueden ser causa
de transmisión.
- El riesgo aumenta si la mujer tiene la regla.
- Las relaciones anales son las más infecciosas porque
son más traumáticas y la mucosa anal es más
frágil que la mucosa vaginal, siendo el compañero
receptivo el más expuesto.
- Una sola relación puede transmitir el virus, pero a
mayor número de exposiciones, mayor riesgo.
- El riesgo se incrementa cuando se padece alguna enfermedad
de transmisión sexual (ETS) y cuando existen múltiples
parejas.
- Las relaciones heterosexuales están siendo la principal
vía de transmisión del VIH.
B.) Transmisión sanguínea o placenteral.
La transmisión del VIH por la sangre es, en
la actualidad, el principal modo de transmisión del SIDA
en España ya que la mayoría de portadores de anticuerpos
VIH son usuarios de drogas por vía parenteral.
- La jeringuillas y las agujas contaminadas que son compartidas,
así como los objetos que se utilizan para preparar la droga
pueden transmitir el VIH.
- La transmisión del VIH por transfusiones sanguíneas
y/o hemoderivados es en la actualidad prácticamente nula
ya que existe la obligatoriedad de detectar anticuerpos anti-VIH
en todas las muestras de sangre desde 1987.
- Los objetos de cuidado personal (cuchillas, pinzas, agujas,
pendientes, tijeras, cepillo de dientes...) presentan un riesgo
teórico de transmisión del VIH ya que puede entrar
en contacto con la sangre, por tanto el uso compartido de estos
utensilios requiere una limpieza y desinfección previa.
C.) Transmisión vertical o madre-hijo.
Puede producirse durante el embarazo a través
de la placenta o en el momento del parto.
- Se desaconseja el embarazo si uno de los padres es seropositivo,
ya que al menos una quinta parte de los hijo de madres seropositivas
presentan riesgo de ser infectados por el virus.
- En caso de ser seropositiva y estar embarazada se puede acoger
al derecho de interrupción voluntaria del embarazo. Y se
decide continuar con el embarazo debe buscarse el consejo y cuidado
médico.
- Se desaconseja la lactancia materna cuando la madre es seropositiva,
ya que amamantar al recién nacido es una potencial vía
de transmisión.
2.5. ¿Cómo NO se transmite el
VIH?
El
VIH se transmite a través de la sangre, el semen y los fluidos
vaginales, pero para que se produzca la infección, es necesario
que exista una puerta de entrada como podría ser una herida,
mucosa vaginal o rectal, lesiones.
Por tanto, queda claro que el virus no se transmite
al tocar, acariciar, besar, compartir los cubiertos, donando sangre,
en una piscina, por los insectos, beber de un mismo recipiente,
por la comida. Ni la piel, ni la saliva, ni las lágrimas
transmiten el virus.
2.6. ¿Cuándo es necesario hacerse
una prueba de detección?
La prueba de detección de anticuerpos anti-VIH
es voluntaria, excepto cuando se realiza una donación de
sangre, órganos, tejidos, semen u óvulos.
Sin embargo, es aconsejable realizarse la prueba cuando
han existido comportamientos de riesgo, se inicia una nueva relación
amorosa o se desea tener hijos.
Cuando se expone a una situación de riesgo
se debe saber que, desde el momento de la infección por el
virus del sida hasta que se producen anticuerpos detectables en
las pruebas convencionales, puede pasar un tiempo variable, que
por término medio se contabiliza en los tres meses. Por lo
cual si se realiza una prueba a los pocos días de una posible
exposición al VIH y resulta negativa, no demuestra que no
e esté infectado, por lo que es necesario realizarse las
pruebas a los tres, seis, nueve meses, e incluso hasta el año.
Este es el llamado “periodo ventana”, el tiempo que
es necesario para poder detectarse el virus y durante el cual es
necesario mantener conductas preventivas.
3. ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN
SEXUAL:
Las enfermedades de transmisión sexual son
aquellas enfermedades de naturaleza infecciosa en las que la transmisión
sexual tiene una importancia epidemiológica significativa,
aunque este mecanismo de transmisión no sea el único
ni el más importante.
Se estima que las ETS, después de las infecciones
respiratorias, son la segunda causa de morbilidad en Europa. Se
dan de 1.5 a dos veces más en varones que en mujeres, y sobre
todo en el grupo de edad de 15 a 24 años.
Los principales agentes causales de las ETS son de
origen bacteriano, virus, protozoos o micótico; causando
enfermedades o síndromes como el SIDA, hepatitis B, Vaginitis,
Herpes Vaginal, Condilomas, Sífilis, Gonoccocia, Chancro
blando, Cervitis, Uretritis, Vaginitis, Chlamydias, Cándidas,
Granuloma Inguinal, etc.
Sin ánimo extensivo, decir, que la mayoría
de las ETS tienen tratamiento y son curables. Que también
en la mayoría de las ocasiones aparecen síntomas,
(pero no siempre, de ahí la importancia de revisiones ginecológicas)
como picor, escozor, dolor en la zona genital, fiebre, flujo vaginal
con un olor y color anormal, lo que da la voz de alarma siendo necesario
acudir a un médico especializado para tratarlo y evitar problemas
de salud graves y el contagio. Por último señalar
que una persona puede tener más de una ETS al mismo tiempo
y que es posible volver a contraer la misma enfermedad.
4.COMPORTAMIENTOS SEXUALES:
Como todos sabemos, existe un amplio abanico de comportamientos
sexuales, de los cuales muchos de ellos no implican ningún
riesgo en la transmisión de enfermedades y aquellos que implican
un riesgo que es salvable si se adoptan medidas preventivas, como
es el uso del preservativo. Siendo este uno de los objetivos de
los talleres de sexo más seguro.
Otro de los objetivos importantes a tratar es la ampliación
del repertorio sexual, destacando aquellos comportamientos sexuales
que no implican riesgo para la salud. Encontrándose aquí
un punto crítico, ya que, aunque como se mencionaba en la
introducción, la sexualidad ha tenido cambios y apertura,
el coito sigue considerándose el comportamiento “central”
y el más placentero. Encontrándonos en una sociedad
muy “coitizada”, en la que incluso las personas abiertas
a otras prácticas sexuales sin riesgo, tienden a repetir
las pautas de actuación social dominante. Siendo la implantación
de alternativas al coito dificultosas ya que en el 98% de las veces
está presente. En este punto sería interesante confrontar
la opinión de hombres y mujeres en donde cada uno de ellos
expusiera su visión de la sexualidad, ya que muchas veces
las mujeres prefieren otros comportamientos sexuales que además
de implicar prácticas preventivas, les resultan más
placenteras.
A continuación se detallan los comportamientos
sexuales preventivos que no son eficaces, así como las diversas
prácticas sexuales en función del riesgo que presentan.
Revisando en el próximo apartado los métodos preventivos.
4.1 Comportamientos sexuales preventivos que
no resultan eficaces:
- El uso de cremas espermicidas, óvulos, duchas vaginales,
coito interrumpido, píldora, diafragma, DIU.
- Evitar las relaciones sexuales con desconocidos.
- No realizar el coito durante la menstruación.
- Evitar comportamientos sexuales como el coito anal.
- No realizar el coito con personas que “presentan”
signos de enfermedad o que parece que presentan comportamientos
de riesgo.
4.2 Comportamientos sexuales de alto riesgo.
Las relaciones sexuales con penetración vaginal
o anal pueden transmitir el virus del SIDA, así como otras
enfermedades de transmisión sexual, ya que se encuentran
los vehículos de transmisión del VIH así como
la puerta de entrada.
- La penetración anal consiste en la introducción
del pene en el ano de la pareja. Esta es practicada tanto por
parejas heterosexuales, como homosexuales.
- Esta práctica es más dificultosa que el coito
vaginal, ya que el recto no tiene un sistema de lubricación
natural, lo que en ocasiones origina los desgarros musculares
o la rotura de venas. Siendo por tanto el comportamiento sexual
de mayor riesgo en la transmisión del VIH. El padecer hemorroides
también incrementaría este riesgo.
- La penetración vaginal o la introducción del
pene en la vagina está presente en un 98% de las relaciones
sexuales en parejas heterosexuales. Se puede realizar en una gran
variedad de posturas.
- La mujer es, en general, más susceptible a la infección,
debido a una serie de factores biológicos, anatómicos
e histológicos que la harían más vulnerable
a la transmisión heterosexual. Y otro factor adicional
que influiría en una mayor sexualidad de la mujer sería
la existencia de otras ETS como candidiasis o vaginitis recurrente,
el uso del DIU que provoca una inflamación crónica
del cuello del útero.
4.3 Comportamientos sexuales que presentan
un riesgo posible.
Las relaciones sexuales buco-genitales implican la
fellatio (estimulación de los genitales masculinos con la
boca) y el cunnilingus (estimulación de los genitales femeninos
con la boca), son prácticas muy extendidas, sobre todo la
fellatio y son muy bien consideradas ya que proporcionan gran satisfacción
sexual.
El potencial de riesgo de esta práctica sexual
en la transmisión del VIH está expuesto a muchas dudas
y debates. Sin embargo, es posible destacar algunos hechos que sí
están contrastados empíricamente:
- El riesgo de transmisión es mucho menor en la penetración.
- Los riesgos de la fellatio y el cunnilingus no son los mismos.
- El riesgo de realizar una fellatio con eyaculación en
la boca incrementa el riesgo que si se eyacula fuera. Sin embargo,
aquí hay que ser precavidos ya que el líquido preeyaculatorio
también contiene carga viral.
- El riesgo de infección al hacer un cunnilingus a una
mujer con VIH es solo teórico, ya que no se ha documentado
ningún caso.
- El annilingus es una práctica de riesgo importante para
el SIDA, la hepatitis y otros tipos de infecciones.
Por otro lado, es importante señalar que esta
práctica si es de riesgo para la transmisión de ETS,
y abordar de manera adecuada este tema en los talleres de sexo más
seguro.
4.4. Comportamientos sexuales que no comportan
ningún riesgo:
Aquí incluiríamos comportamientos sexuales
como son las caricias, los besos, los masajes, la masturbación
y el petting.
Estas prácticas no transmiten el virus del
SIDA, siempre y cuando no existan heridas sangrantes que puedan
poner sangre contaminada con lesiones del eventual receptor.
Los besos y las caricias suelen estar presentes en
todas las relaciones sexuales, siendo un ingrediente fundamental
para producir excitación.
La masturbación es una práctica muy
extendida, sobre todo en el varón, y que se realiza con mayor
frecuencia en la adolescencia. La masturbación es importante,
porque enseña sobre el propio funcionamiento sexual, además
de enriquecer las relaciones sexuales en pareja. Sin embargo, a
pesar de que la apertura sexual sigue en numerosas ocasiones considerándose
como un sustitutivo del coito, que es lo que se considera como haber
tenido una relación sexual completa. Aquí se entraría
a analizar lo que entendemos por una relación sexual.
El petting es un término inglés que
hace referencia a una gran variedad de “intimidades sexuales
próximas al coito, pero sin llegar a él, pudiendo
incluir el orgasmo”. En la mayoría de las relaciones
sexuales estos comportamientos suelen considerarse un mero preludio
para el coito vaginal. Siendo interesante e importante desarrollar
un amplio repertorio de conductas sexuales placenteras sin riesgo
de enfermedades produciendo así una alternativa real al coito.
5. MÉTODOS PREVENTIVOS:
El hecho de que exista el VIH u otras enfermedades
de transmisión sexual, así como ser seropositivo,
no implica abstenerse de tener una vida sexual satisfactoria ni
limitar la sexualidad. Únicamente es necesario adoptar las
medidas necesarias para protegerse uno mismo y a la pareja. Para
ello a continuación se detallan los métodos preventivos
que existen.
5.1 El preservativo masculino o condón.
El preservativo es una funda de látex lubricada
que se coloca en el pene para impedir que el semen se deposite en
la vagina o ano, actuando de barrera. En aquellos preservativos
que contengan además crema espermicida, la protección
es mayor.
Al preservativo se le atribuye un 98% de eficacia y
es el único junto al preservativo femenino que previene de
ETS, incluido el SIDA.
La mayoría de fallos que presenta el preservativo
es debido a una deficiente utilización. Por lo tanto sería
conveniente que cuando se realizara un taller se entrenase en el
uso adecuado del preservativo. Hay que tener en cuenta:
Solo se deben usar preservativos homologados, que no
estén caducados, y para aquellos que deseen una lubricación
adicional usar únicamente lubricantes solubles en agua (glicerina,
Praxigel y otros de venta en farmacias) ya que los productos grasos
como la vaselina, aceites corporales, cremas, deterioran el condón.
El condón debe almacenarse en un lugar seco, fresco, y que
no esté expuesto a la luz solar.. también se debe
manejar cuidadosamente para no dañarlo (hay que tener cuidado
con las uñas, dientes, anillos…). Por último,
señalar que no es necesario, incluso puede ser contraproducente,
usar más de un preservativo al mismo tiempo.
En cuanto a la colocación, es necesario saber
que el preservativo hay que colocarlo antes de cualquier contacto
genital para evitar la exposición a fluidos que puedan contener
agentes infecciosos.
Abrir el preservativo, comprimir el extremo cerrado
del condón para expulsar el aire y colocarlo sobre el pene
erecto, dejando un espacio libre en la punta para que se deposite
el semen. Desenrollar el condón cubriendo totalmente el pene.
Usar el condón durante toda la penetración.
Tras la eyaculación retirar el pene lentamente antes de que
desaparezca la erección, sujetando el condón por su
base para asegurar que no haya salida de semen durante la retirada.
Quitar el condón y desechar tirándolo a la basura,
nunca al WC. Nunca reutilizar un condón.
Las ventajas del preservativo son múltiples,
ya que previene del embarazo y de ETS, tranquiliza y da seguridad
en la pareja, no tiene contraindicaciones, es fácil adquirirlo
y llevarlo encima, posibilita tener relaciones con varias personas
sin riesgo, son higiénicos, sencillos y fáciles de
utilizar, su colocación es un juego erótico más,
se utilizan solo en el momento de la relación sexual y no
hace falta ir al médico.
Sería muy conveniente resaltar estas ventajas
y realizar pruebas de resistencia del preservativo en los talleres
(estirarlo, inflarlo…) en los talleres, ya que uno de los
inconvenientes que suelen resaltar es que se rompen.
5.2. El preservativo femenino:
Es una funda de poliuretano lubricada muy resistente
que se coloca en el interior de la vagina para impedir que el semen
se deposite en ella. Consta de un anillo interior para que su colocación
resulte fácil y rápida, y de un anillo exterior que
se encuentra ubicado en el extremo abierto del preservativo y que
permanece fuera de la vagina.
Para su colocación es necesario insertar el
anillo más pequeño en la vagina, para ellos e aprieta
dándole una forma alargada y empujándolo con el dedo
hacia el interior con el fin de adherirlo al cuello del útero.
El otro anillo queda fuera de la vagina, por lo tanto, la colocación
es similar a la de un tampón. Puede ser insertado con varias
horas de antelación.
Previene de embarazos, ETS y SIDA.
Las instrucciones de uso y cuidado son similares a
las del condón masculino y las relaciones sexuales permanecen
iguales e incluso pueden mejorar.
El mayor inconveniente del preservativo femenino es
que es caro y aunque se puede encontrar en farmacias no siempre
lo tienen disponible. El éxito comercial de estos preservativos
ha sido muy bajo.
5.3. Otros aspectos a tener en cuenta:
- En aquellas relaciones sexuales que se usen juguetes sexuales
y material sadomasoquista es necesario desinfectarlos adecuadamente
entre uso y uso, ya que puede ser una potencial vía de
transmisión de ETS e infecciones.
- Las jeringuillas deben desinfectarse llenándolas con
lejía y vaciándolas hasta tres veces y después
aclararlas también por tres o cuatro veces del mismo modo
con agua.
- Lleva siempre preservativos, a ser posible más de uno.
- Si se rompe el preservativo, es conveniente acudir al médico
para evitar así un posible embarazo. También para
proporcionar una mayor efectividad se puede reforzar el preservativo
con una crema espermicida. Si se practica sexo bucogenital y hay
eyaculación en la boca, este semen se puede tragar o escupir,
pero en ningún caso deben lavarse los dientes o usar hilo
dental aproximadamente en las siguientes dos horas, ya que se
podría producir sangrado en las encías y favorecer
una posible infección.
- El uso de alcohol y otras drogas tienen generalmente un efecto
desinhibidor sobre la conducta, entre ellas la sexual, y suelen
ser vistos como facilitadores de los encuentros sexuales . pero,
como contrapartida, merma las facultades mentales y de razonamiento,
pudiendo interferir tanto en el uso del preservativo como en su
correcta utilización. Es decir, llevando a cabo conductas
sexuales de riesgo. Por tanto, en esos casos, es siempre mejor
postergar la relación sexual, o hacer un uso moderado de
estas sustancias si se prevé mantener una relación
sexual.
- Usar siempre el preservativo con las relaciones esporádicas.
- Cuando se inicie una nueva relación, darse el tiempo
suficiente para conocerse y preguntar sobre comportamientos sexuales
anteriores.
La mejor arma que existe ante
el VIH y ETS, así como embarazos no deseados es la prevención
6. ESPECIFICIDADES EN LA POBLACIÓN
A ATENDER:
la prevención es uno de los aspectos claves
a trabajar en los talleres de sexo más seguro y reside en
la no-fácil tarea de proporcionar al grupo las herramientas
necesarias para que adquieran y realicen conductas de prevención
a loa largo de su vida sexual. Siendo para esto fundamental trabajar
con la motivación y la autoestima de estas personas, de tal
forma que se sientan capaces de llevarlas a cabo y de querer realizarlas
porque así lo crean conveniente para su salud.
Para ello, el profesional, en función del grupo
al que se dirija, deberá trabajar sobre unos aspectos u otros
en mayor profundidad. Por tanto, el diseño del programa debe
ser cuidadosamente elaborado ya que existe un amplio campo de objetivos
a tratar, como es la información, las actitudes sexuales,
percepción de riesgo, percepción de consecuencias,
percepción de control, habilidades de comunicación,
normas grupales, alcohol y drogas, costes y beneficios de las medidas
preventivas… que determinarán aquello que se quiere
conseguir con la implementación del taller. Así que
teniendo en cuenta la población, los objetivos a conseguir,
el tiempo y recursos de los que se dispongan, así resultará
el taller.
A continuación me gustaría señalar
tres grupos poblacionales y algunos aspectos que creo que sería
conveniente incluir y que permanece abierto a las sugerencias y
críticas oportunas; siendo los apartados anteriores el hilo
conductor de los talleres y la información básica
a trabajar.
6.1 Trabajador@s del sexo:
En este grupo sería muy importante trabajar
las habilidades de comunicación y negociación,
para que el grado de autoeficacia sea mayor y se sientan con la
percepción de control suficiente para realizar las conductas
preventivas. Aunque aquí suele surgir un aspecto más
profundo y anterior y que suele interferir en la adquisición
de estas habilidades. Y es que generalmente presentan una escasa
autoestima. Por tanto, si no es posible realizar unas sesiones
anteriores sobre autoestima, debe de trabajarse durante el mismo
taller de forma intencionada.
Trabajar con la disonancia cognitiva que presentan
entre el uso del preservativo con los clientes
y el no uso del mismo con la pareja. Percibiendo riesgos con unos,
pero no con la pareja. Aquí se puede trabajar
haciendo hincapié en la cadena de transmisión del
VIH y siendo muy respetuosos para que no se sientan agredidos o
cuestionada su pareja y en definitiva su relación.
Otro aspecto también importante es el aspecto
físico de sus clientes, el tener buena apariencia o mala
no es indicador de nada. Aquí se puede realizar el juego
de las fotografías. Consiste en seleccionar una serie de
fotografías numeradas en las que deben de señalar
si tienen VIH, no o no lo saben. De esta forma queda claro que con
la apariencia no es posible determinado.
Aunque el sexo buco-genital no presenta
un riesgo alto en la transmisión del VIH si lo es para las
ETS, así que sería bueno incluirlo directamente como
un comportamiento de riesgo, sin hacer distinción si lo es
de bajo o de alto riesgo.
Para un mayor aprovechamiento y efectividad del taller
es útil contar con personas previamente formadas.
Finalmente, ayudarles a asumir de manera positiva
el tema del VIH en su vida profesional.
6.2 Personas con VIH:
Proporcionar otra visión de la sexualidad,
más amplia, sin estar centrada únicamente en la penetración,
dando lugar a una sexualidad más placentera y rica. La discusión
en grupo sobre qué se entiende sobre sexualidad, las distintas
prácticas que se pueden llevar a cabo, dialogar con la pareja
acerca de qué es aquello que proporciona más placer,
etc. Puede colaborar en la construcción de una sexualidad
distinta.
Integrar el uso del preservativo en su vida
sexual, como si fuera algo más de ella y no un añadido
que recuerda constantemente que se está afectado. Se pueden
realizar actividades como lluvia de ideas o listas sobre maneras
de erotizar el uso del preservativo.
Es muy importante enfatizar el tema de las reinfecciones,
ya que una segunda infección es mucho peor que una primera,
ya que el virus muta y el tratamiento puede dejar de ser efectivo,
quedando la persona más vulnerable a padecer cualquier enfermedad.
En estos grupos puede haber parejas
en las que ambos integrantes sean seropositivos, en las que uno
lo sea y otro miembro no, en las que se haya decidido no mantener
ningún tipo de relación sexual, en las que aún
llevando a cabo una sexualidad relativamente normal siempre esté
la sensación de engaño cuando no se informa a la pareja
de que se tiene el VIH y en caso de comunicarlo estar servida la
negativa, el tema de la paternidad/ maternidad… son aspectos
complejos y delicados, que involucran también a
los valores personales de cada uno y en los que no hay una respuesta
clara, sino que cada uno ha de encontrarla. Debería crearse
un clima positivo y de confianza en el que pudiera hablarse de estos
temas y al menos proporcionar así un cierto alivio y contraste
de opiniones a estas cuestiones que suelen estar presentes en estas
personas.
6.3. Adolescentes / Jóvenes:
La percepción de invulnerabilidad
suele ser el aspecto principal que atañe a este grupo y por
tanto necesario trabajar. Información y adquisición
de habilidades como el uso correcto del preservativo y manera de
abordar su uso (cómo proponer su uso) cuando se van a mantener
relaciones sexuales, pueden ser un conjunto eficaz para que realicen
comportamientos sexuales sin riesgo. Fomentar a través de
debates un concepto más amplio de la sexualidad y de las
distintas prácticas sexuales que existen sin riesgo y que
pueden resultar igual de placenteras. Desmitificación
de la penetración.
|