Información Sexológica

Relaciones Sexuales y Sida
Bashira Escudero Uribe. Psicóloga y Sexóloga

1. INTRODUCCIÓN:

La sociedad, un conjunto en permanente cambio y transformación, ya sea unas veces de forma rápida y otras apenas imperceptible, sigue siempre un discurrir.

La sexualidad, un aspecto presente desde nuestros orígenes ha ido evolucionando e impregnándose sobremanera de los valores culturales, ideológicos y políticos de cada momento de la historia. En las últimas décadas, la sexualidad en occidente ha cambiado pasando de un modelo únicamente basado en la reproducción, a uno permisivo, incluso entendiéndose mal y siendo casi “permisivo-obligado” el mantener relaciones sexuales (tanto autoeróticas como en pareja). Pero, a pesar de esta aparente liberación de la sexualidad, sigue siendo un tema tabú, del que el sistema educativo aún no se ha atrevido a enfrentar y del cual está siendo urgente una actuación.

A través de diversos estudios comprobamos que los jóvenes aún carecen de una educación sexual adecuada, que parta de los padres y de los educadores, de una fuente fidedigna y basada en la comprensión y aceptación d e que somos seres sexuados, de una integración y aceptación sana y responsable de nuestra sexualidad.

Por todo esto y por los problemas que se manifiestan a nivel social y que repercuten sobre toda la población, como son el VIH/ SIDA, enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados resulta necesario una rápida actuación como pueden ser la realización de talleres de sexo más seguro.

El presente trabajo va enfocado a conocer las ETS, el VIH, cuales son las prácticas sexuales seguras, qué métodos existen para practicar un sexo seguro y algunas anotaciones sobre poblaciones concretas con las que trabajar y qué podría abordarse en ellas. Ya que la problemática varía dependiendo de la población a la que se dirija la intervención.

Aunque la información no solamente se traduce en la acción, esta es necesaria, y conforme se van trabajando estos aspectos y contenidos se puede ir trabajando sobre actitudes, creencias para poder así hacer realidad un comportamiento sexual preventivo. Este trabajo está enfocado a un nivel informativo y será tarea del profesional desarrollar e implementar aquellas actividades dirigidas a trabajar en profundidad los aspectos comportamentales y actitudinales.

2. EL VIH Y EL SIDA:

2.1. ¿Qué es el VIH y el SIDA?

El VIH (virus de la inmunodeficiencia adquirida) es un virus que ataca al sistema defensivo de nuestro organismo.

El SIDA (síndrome de la inmunodeficiencia adquirida) es cuando el virus ha dañado gravemente al sistema inmunológico, quedando este muy debilitado y por tanto la persona seropositiva queda vulnerable a padecer cualquier enfermedad. En esta fase es cuando aparecen las llamadas “enfermedades oportunistas” (neumonía, tuberculosis...) y determinados tipos de cánceres (cuello del útero, “sarcoma de kaposi”...)

Se dice que una persona es seropositiva cuando presenta anticuerpos frente al virus de la inmunodeficiencia humana. Existiendo portadores sanos del virus, que son aquellos que no presentan síntomas y enfermos. En ningún caso, se puede determinar si alguien es o no portador por la apariencia física.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que es posible reinfectarse con el VIH siendo este un factor de riesgo para evolucionar a SIDA.

2.2. El Sistema Inmunológico:

El Sistema Inmunológico es aquel sistema encargado de proteger la salud de nuestro cuerpo. Defiende al organismo de las agresiones que le ocasionan diferentes tipos de microorganismos e impide la proliferación de células malignas (cánceres). Este sistema actúa por todo el cuerpo por medio de un tipo especial de glóbulos blancos, los linfocitos. De estos, existen dos grandes grupos: los linfocitos T, que atacan directamente a los invasores y los linfocitos B, que producen una sustancia llamada anticuerpos que son específicas para cada microbio o virus. Este sistema lleva a cabo dos tipos de inmunidad:

  • Inmunidad celular, realizada fundamentalmente por los glóbulos blancos, de la que forman parte los linfocitos
  • Inmunidad humoral, realizada con proteínas denominadas anticuerpos y producidas por linfocitos CD19 (B).

2.3. El VIH y el Sistema Inmunológico:

A través de los diferentes canales de transmisión, el VIH llega a la circulación sanguínea. Una vez allí, se adhiere a los linfocitos y la pared del virus se abre, quedándose su ARN al descubierto. El ARN vírico se transcribe en ADN, el cual se introduce en el núcleo del linfocito y pasa a ser código genético de la célula.

A partir de aquí, el VIH puede permanecer silencioso y el linfocito infectado continua viviendo normalmente y puede transmitirse a otras personas, ya que el VIH no puede erradicarse del organismo una vez infectado.

O, por el contrario, el VIH se vuelve activo y se reproduce en el interior del linfocito infectado hasta que estalla y deja libre una gran cantidad de virus que infectan a otras células. Con esta forma, un gran número de células del organismo (linfocitos CD4) se destruye, por lo que las defensas descienden y aumenta el riesgo de que aparezcan los síntomas del SIDA.

La rapidez con que progresa la infección es variable de un individuo a otro y puede depender, tanto del propio VIH, de la persona infectada, de infecciones concomitantes, en especial ETS, de que se produzcan reinfecciones, así como del tratamiento que se esté administrando.

2.4. Formas de transmisión del VIH:

Existen tres maneras fundamentales de transmisión del VIH, que son sexual, sanguínea y vertical o de la madre al feto.

Sin embargo, es necesario que se den una serie de condiciones para que se produzca la transmisión. En primer lugar, el virus del SIDA es débil y sobrevive mal fuera del cuerpo por lo que debe de penetrar en el interior del organismo. Y en segundo lugar, para que se produzca la transmisión se requiere una cantidad mínima de virus, por debajo de la cual el organismo podría liberarse del VIH y explicaría porqué algunos líquidos orgánicos que contienen el virus lo transmiten.

A continuación, se detallan diversos modos de transmisión:

A.) Transmisión sexual:

El virus se encuentra en las secreciones genitales de los sujetos infectados. En el hombre se encuentra en el semen y en las secreciones prostáticas que se producen antes de la eyaculación. Y en la mujer, en las secreciones del cuello uterino y de la vagina.

Por lo tanto, la infección puede producirse cuando estas secreciones entran en contacto con las mucosas de la pareja (genital, anal, o bucal). El virus no atraviesa la piel sana.

  • Las relaciones sexuales que favorecen las lesiones e irritaciones aumentan el riesgo de transmisión.
  • El riesgo de transmisión es mayor de hombre a mujer que de mujer a hombre debido a diversos factores anatomofisiológicos.
  • Puede transmitirse de hombre a hombre y de mujer a mujer. Este último caso, es más improbable, pero la realización de sexo oral o el uso compartido de consoladores pueden ser causa de transmisión.
  • El riesgo aumenta si la mujer tiene la regla.
  • Las relaciones anales son las más infecciosas porque son más traumáticas y la mucosa anal es más frágil que la mucosa vaginal, siendo el compañero receptivo el más expuesto.
  • Una sola relación puede transmitir el virus, pero a mayor número de exposiciones, mayor riesgo.
  • El riesgo se incrementa cuando se padece alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS) y cuando existen múltiples parejas.
  • Las relaciones heterosexuales están siendo la principal vía de transmisión del VIH.

B.) Transmisión sanguínea o placenteral.

La transmisión del VIH por la sangre es, en la actualidad, el principal modo de transmisión del SIDA en España ya que la mayoría de portadores de anticuerpos VIH son usuarios de drogas por vía parenteral.

  • La jeringuillas y las agujas contaminadas que son compartidas, así como los objetos que se utilizan para preparar la droga pueden transmitir el VIH.
  • La transmisión del VIH por transfusiones sanguíneas y/o hemoderivados es en la actualidad prácticamente nula ya que existe la obligatoriedad de detectar anticuerpos anti-VIH en todas las muestras de sangre desde 1987.
  • Los objetos de cuidado personal (cuchillas, pinzas, agujas, pendientes, tijeras, cepillo de dientes...) presentan un riesgo teórico de transmisión del VIH ya que puede entrar en contacto con la sangre, por tanto el uso compartido de estos utensilios requiere una limpieza y desinfección previa.

C.) Transmisión vertical o madre-hijo.

Puede producirse durante el embarazo a través de la placenta o en el momento del parto.

  • Se desaconseja el embarazo si uno de los padres es seropositivo, ya que al menos una quinta parte de los hijo de madres seropositivas presentan riesgo de ser infectados por el virus.
  • En caso de ser seropositiva y estar embarazada se puede acoger al derecho de interrupción voluntaria del embarazo. Y se decide continuar con el embarazo debe buscarse el consejo y cuidado médico.
  • Se desaconseja la lactancia materna cuando la madre es seropositiva, ya que amamantar al recién nacido es una potencial vía de transmisión.

2.5. ¿Cómo NO se transmite el VIH?

El VIH se transmite a través de la sangre, el semen y los fluidos vaginales, pero para que se produzca la infección, es necesario que exista una puerta de entrada como podría ser una herida, mucosa vaginal o rectal, lesiones.

Por tanto, queda claro que el virus no se transmite al tocar, acariciar, besar, compartir los cubiertos, donando sangre, en una piscina, por los insectos, beber de un mismo recipiente, por la comida. Ni la piel, ni la saliva, ni las lágrimas transmiten el virus.

2.6. ¿Cuándo es necesario hacerse una prueba de detección?

La prueba de detección de anticuerpos anti-VIH es voluntaria, excepto cuando se realiza una donación de sangre, órganos, tejidos, semen u óvulos.

Sin embargo, es aconsejable realizarse la prueba cuando han existido comportamientos de riesgo, se inicia una nueva relación amorosa o se desea tener hijos.

Cuando se expone a una situación de riesgo se debe saber que, desde el momento de la infección por el virus del sida hasta que se producen anticuerpos detectables en las pruebas convencionales, puede pasar un tiempo variable, que por término medio se contabiliza en los tres meses. Por lo cual si se realiza una prueba a los pocos días de una posible exposición al VIH y resulta negativa, no demuestra que no e esté infectado, por lo que es necesario realizarse las pruebas a los tres, seis, nueve meses, e incluso hasta el año. Este es el llamado “periodo ventana”, el tiempo que es necesario para poder detectarse el virus y durante el cual es necesario mantener conductas preventivas.

3. ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL:

Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas enfermedades de naturaleza infecciosa en las que la transmisión sexual tiene una importancia epidemiológica significativa, aunque este mecanismo de transmisión no sea el único ni el más importante.

Se estima que las ETS, después de las infecciones respiratorias, son la segunda causa de morbilidad en Europa. Se dan de 1.5 a dos veces más en varones que en mujeres, y sobre todo en el grupo de edad de 15 a 24 años.

Los principales agentes causales de las ETS son de origen bacteriano, virus, protozoos o micótico; causando enfermedades o síndromes como el SIDA, hepatitis B, Vaginitis, Herpes Vaginal, Condilomas, Sífilis, Gonoccocia, Chancro blando, Cervitis, Uretritis, Vaginitis, Chlamydias, Cándidas, Granuloma Inguinal, etc.

Sin ánimo extensivo, decir, que la mayoría de las ETS tienen tratamiento y son curables. Que también en la mayoría de las ocasiones aparecen síntomas, (pero no siempre, de ahí la importancia de revisiones ginecológicas) como picor, escozor, dolor en la zona genital, fiebre, flujo vaginal con un olor y color anormal, lo que da la voz de alarma siendo necesario acudir a un médico especializado para tratarlo y evitar problemas de salud graves y el contagio. Por último señalar que una persona puede tener más de una ETS al mismo tiempo y que es posible volver a contraer la misma enfermedad.

4.COMPORTAMIENTOS SEXUALES:

Como todos sabemos, existe un amplio abanico de comportamientos sexuales, de los cuales muchos de ellos no implican ningún riesgo en la transmisión de enfermedades y aquellos que implican un riesgo que es salvable si se adoptan medidas preventivas, como es el uso del preservativo. Siendo este uno de los objetivos de los talleres de sexo más seguro.

Otro de los objetivos importantes a tratar es la ampliación del repertorio sexual, destacando aquellos comportamientos sexuales que no implican riesgo para la salud. Encontrándose aquí un punto crítico, ya que, aunque como se mencionaba en la introducción, la sexualidad ha tenido cambios y apertura, el coito sigue considerándose el comportamiento “central” y el más placentero. Encontrándonos en una sociedad muy “coitizada”, en la que incluso las personas abiertas a otras prácticas sexuales sin riesgo, tienden a repetir las pautas de actuación social dominante. Siendo la implantación de alternativas al coito dificultosas ya que en el 98% de las veces está presente. En este punto sería interesante confrontar la opinión de hombres y mujeres en donde cada uno de ellos expusiera su visión de la sexualidad, ya que muchas veces las mujeres prefieren otros comportamientos sexuales que además de implicar prácticas preventivas, les resultan más placenteras.

A continuación se detallan los comportamientos sexuales preventivos que no son eficaces, así como las diversas prácticas sexuales en función del riesgo que presentan. Revisando en el próximo apartado los métodos preventivos.

4.1 Comportamientos sexuales preventivos que no resultan eficaces:

  • El uso de cremas espermicidas, óvulos, duchas vaginales, coito interrumpido, píldora, diafragma, DIU.
  • Evitar las relaciones sexuales con desconocidos.
  • No realizar el coito durante la menstruación.
  • Evitar comportamientos sexuales como el coito anal.
  • No realizar el coito con personas que “presentan” signos de enfermedad o que parece que presentan comportamientos de riesgo.

4.2 Comportamientos sexuales de alto riesgo.

Las relaciones sexuales con penetración vaginal o anal pueden transmitir el virus del SIDA, así como otras enfermedades de transmisión sexual, ya que se encuentran los vehículos de transmisión del VIH así como la puerta de entrada.

  • La penetración anal consiste en la introducción del pene en el ano de la pareja. Esta es practicada tanto por parejas heterosexuales, como homosexuales.
  • Esta práctica es más dificultosa que el coito vaginal, ya que el recto no tiene un sistema de lubricación natural, lo que en ocasiones origina los desgarros musculares o la rotura de venas. Siendo por tanto el comportamiento sexual de mayor riesgo en la transmisión del VIH. El padecer hemorroides también incrementaría este riesgo.
  • La penetración vaginal o la introducción del pene en la vagina está presente en un 98% de las relaciones sexuales en parejas heterosexuales. Se puede realizar en una gran variedad de posturas.
  • La mujer es, en general, más susceptible a la infección, debido a una serie de factores biológicos, anatómicos e histológicos que la harían más vulnerable a la transmisión heterosexual. Y otro factor adicional que influiría en una mayor sexualidad de la mujer sería la existencia de otras ETS como candidiasis o vaginitis recurrente, el uso del DIU que provoca una inflamación crónica del cuello del útero.

4.3 Comportamientos sexuales que presentan un riesgo posible.

Las relaciones sexuales buco-genitales implican la fellatio (estimulación de los genitales masculinos con la boca) y el cunnilingus (estimulación de los genitales femeninos con la boca), son prácticas muy extendidas, sobre todo la fellatio y son muy bien consideradas ya que proporcionan gran satisfacción sexual.

El potencial de riesgo de esta práctica sexual en la transmisión del VIH está expuesto a muchas dudas y debates. Sin embargo, es posible destacar algunos hechos que sí están contrastados empíricamente:

  • El riesgo de transmisión es mucho menor en la penetración.
  • Los riesgos de la fellatio y el cunnilingus no son los mismos.
  • El riesgo de realizar una fellatio con eyaculación en la boca incrementa el riesgo que si se eyacula fuera. Sin embargo, aquí hay que ser precavidos ya que el líquido preeyaculatorio también contiene carga viral.
  • El riesgo de infección al hacer un cunnilingus a una mujer con VIH es solo teórico, ya que no se ha documentado ningún caso.
  • El annilingus es una práctica de riesgo importante para el SIDA, la hepatitis y otros tipos de infecciones.

Por otro lado, es importante señalar que esta práctica si es de riesgo para la transmisión de ETS, y abordar de manera adecuada este tema en los talleres de sexo más seguro.

4.4. Comportamientos sexuales que no comportan ningún riesgo:

Aquí incluiríamos comportamientos sexuales como son las caricias, los besos, los masajes, la masturbación y el petting.

Estas prácticas no transmiten el virus del SIDA, siempre y cuando no existan heridas sangrantes que puedan poner sangre contaminada con lesiones del eventual receptor.

Los besos y las caricias suelen estar presentes en todas las relaciones sexuales, siendo un ingrediente fundamental para producir excitación.

La masturbación es una práctica muy extendida, sobre todo en el varón, y que se realiza con mayor frecuencia en la adolescencia. La masturbación es importante, porque enseña sobre el propio funcionamiento sexual, además de enriquecer las relaciones sexuales en pareja. Sin embargo, a pesar de que la apertura sexual sigue en numerosas ocasiones considerándose como un sustitutivo del coito, que es lo que se considera como haber tenido una relación sexual completa. Aquí se entraría a analizar lo que entendemos por una relación sexual.

El petting es un término inglés que hace referencia a una gran variedad de “intimidades sexuales próximas al coito, pero sin llegar a él, pudiendo incluir el orgasmo”. En la mayoría de las relaciones sexuales estos comportamientos suelen considerarse un mero preludio para el coito vaginal. Siendo interesante e importante desarrollar un amplio repertorio de conductas sexuales placenteras sin riesgo de enfermedades produciendo así una alternativa real al coito.

5. MÉTODOS PREVENTIVOS:

El hecho de que exista el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual, así como ser seropositivo, no implica abstenerse de tener una vida sexual satisfactoria ni limitar la sexualidad. Únicamente es necesario adoptar las medidas necesarias para protegerse uno mismo y a la pareja. Para ello a continuación se detallan los métodos preventivos que existen.

5.1 El preservativo masculino o condón.

El preservativo es una funda de látex lubricada que se coloca en el pene para impedir que el semen se deposite en la vagina o ano, actuando de barrera. En aquellos preservativos que contengan además crema espermicida, la protección es mayor.

Al preservativo se le atribuye un 98% de eficacia y es el único junto al preservativo femenino que previene de ETS, incluido el SIDA.

La mayoría de fallos que presenta el preservativo es debido a una deficiente utilización. Por lo tanto sería conveniente que cuando se realizara un taller se entrenase en el uso adecuado del preservativo. Hay que tener en cuenta:

Solo se deben usar preservativos homologados, que no estén caducados, y para aquellos que deseen una lubricación adicional usar únicamente lubricantes solubles en agua (glicerina, Praxigel y otros de venta en farmacias) ya que los productos grasos como la vaselina, aceites corporales, cremas, deterioran el condón. El condón debe almacenarse en un lugar seco, fresco, y que no esté expuesto a la luz solar.. también se debe manejar cuidadosamente para no dañarlo (hay que tener cuidado con las uñas, dientes, anillos…). Por último, señalar que no es necesario, incluso puede ser contraproducente, usar más de un preservativo al mismo tiempo.

En cuanto a la colocación, es necesario saber que el preservativo hay que colocarlo antes de cualquier contacto genital para evitar la exposición a fluidos que puedan contener agentes infecciosos.

Abrir el preservativo, comprimir el extremo cerrado del condón para expulsar el aire y colocarlo sobre el pene erecto, dejando un espacio libre en la punta para que se deposite el semen. Desenrollar el condón cubriendo totalmente el pene.

Usar el condón durante toda la penetración. Tras la eyaculación retirar el pene lentamente antes de que desaparezca la erección, sujetando el condón por su base para asegurar que no haya salida de semen durante la retirada. Quitar el condón y desechar tirándolo a la basura, nunca al WC. Nunca reutilizar un condón.

Las ventajas del preservativo son múltiples, ya que previene del embarazo y de ETS, tranquiliza y da seguridad en la pareja, no tiene contraindicaciones, es fácil adquirirlo y llevarlo encima, posibilita tener relaciones con varias personas sin riesgo, son higiénicos, sencillos y fáciles de utilizar, su colocación es un juego erótico más, se utilizan solo en el momento de la relación sexual y no hace falta ir al médico.

Sería muy conveniente resaltar estas ventajas y realizar pruebas de resistencia del preservativo en los talleres (estirarlo, inflarlo…) en los talleres, ya que uno de los inconvenientes que suelen resaltar es que se rompen.

5.2. El preservativo femenino:

Es una funda de poliuretano lubricada muy resistente que se coloca en el interior de la vagina para impedir que el semen se deposite en ella. Consta de un anillo interior para que su colocación resulte fácil y rápida, y de un anillo exterior que se encuentra ubicado en el extremo abierto del preservativo y que permanece fuera de la vagina.

Para su colocación es necesario insertar el anillo más pequeño en la vagina, para ellos e aprieta dándole una forma alargada y empujándolo con el dedo hacia el interior con el fin de adherirlo al cuello del útero. El otro anillo queda fuera de la vagina, por lo tanto, la colocación es similar a la de un tampón. Puede ser insertado con varias horas de antelación.

Previene de embarazos, ETS y SIDA.

Las instrucciones de uso y cuidado son similares a las del condón masculino y las relaciones sexuales permanecen iguales e incluso pueden mejorar.

El mayor inconveniente del preservativo femenino es que es caro y aunque se puede encontrar en farmacias no siempre lo tienen disponible. El éxito comercial de estos preservativos ha sido muy bajo.

5.3. Otros aspectos a tener en cuenta:

  • En aquellas relaciones sexuales que se usen juguetes sexuales y material sadomasoquista es necesario desinfectarlos adecuadamente entre uso y uso, ya que puede ser una potencial vía de transmisión de ETS e infecciones.
  • Las jeringuillas deben desinfectarse llenándolas con lejía y vaciándolas hasta tres veces y después aclararlas también por tres o cuatro veces del mismo modo con agua.
  • Lleva siempre preservativos, a ser posible más de uno.
  • Si se rompe el preservativo, es conveniente acudir al médico para evitar así un posible embarazo. También para proporcionar una mayor efectividad se puede reforzar el preservativo con una crema espermicida. Si se practica sexo bucogenital y hay eyaculación en la boca, este semen se puede tragar o escupir, pero en ningún caso deben lavarse los dientes o usar hilo dental aproximadamente en las siguientes dos horas, ya que se podría producir sangrado en las encías y favorecer una posible infección.
  • El uso de alcohol y otras drogas tienen generalmente un efecto desinhibidor sobre la conducta, entre ellas la sexual, y suelen ser vistos como facilitadores de los encuentros sexuales . pero, como contrapartida, merma las facultades mentales y de razonamiento, pudiendo interferir tanto en el uso del preservativo como en su correcta utilización. Es decir, llevando a cabo conductas sexuales de riesgo. Por tanto, en esos casos, es siempre mejor postergar la relación sexual, o hacer un uso moderado de estas sustancias si se prevé mantener una relación sexual.
  • Usar siempre el preservativo con las relaciones esporádicas.
  • Cuando se inicie una nueva relación, darse el tiempo suficiente para conocerse y preguntar sobre comportamientos sexuales anteriores.

La mejor arma que existe ante el VIH y ETS, así como embarazos no deseados es la prevención

6. ESPECIFICIDADES EN LA POBLACIÓN A ATENDER:

la prevención es uno de los aspectos claves a trabajar en los talleres de sexo más seguro y reside en la no-fácil tarea de proporcionar al grupo las herramientas necesarias para que adquieran y realicen conductas de prevención a loa largo de su vida sexual. Siendo para esto fundamental trabajar con la motivación y la autoestima de estas personas, de tal forma que se sientan capaces de llevarlas a cabo y de querer realizarlas porque así lo crean conveniente para su salud.

Para ello, el profesional, en función del grupo al que se dirija, deberá trabajar sobre unos aspectos u otros en mayor profundidad. Por tanto, el diseño del programa debe ser cuidadosamente elaborado ya que existe un amplio campo de objetivos a tratar, como es la información, las actitudes sexuales, percepción de riesgo, percepción de consecuencias, percepción de control, habilidades de comunicación, normas grupales, alcohol y drogas, costes y beneficios de las medidas preventivas… que determinarán aquello que se quiere conseguir con la implementación del taller. Así que teniendo en cuenta la población, los objetivos a conseguir, el tiempo y recursos de los que se dispongan, así resultará el taller.

A continuación me gustaría señalar tres grupos poblacionales y algunos aspectos que creo que sería conveniente incluir y que permanece abierto a las sugerencias y críticas oportunas; siendo los apartados anteriores el hilo conductor de los talleres y la información básica a trabajar.

6.1 Trabajador@s del sexo:

En este grupo sería muy importante trabajar las habilidades de comunicación y negociación, para que el grado de autoeficacia sea mayor y se sientan con la percepción de control suficiente para realizar las conductas preventivas. Aunque aquí suele surgir un aspecto más profundo y anterior y que suele interferir en la adquisición de estas habilidades. Y es que generalmente presentan una escasa autoestima. Por tanto, si no es posible realizar unas sesiones anteriores sobre autoestima, debe de trabajarse durante el mismo taller de forma intencionada.

Trabajar con la disonancia cognitiva que presentan entre el uso del preservativo con los clientes y el no uso del mismo con la pareja. Percibiendo riesgos con unos, pero no con la pareja. Aquí se puede trabajar haciendo hincapié en la cadena de transmisión del VIH y siendo muy respetuosos para que no se sientan agredidos o cuestionada su pareja y en definitiva su relación.

Otro aspecto también importante es el aspecto físico de sus clientes, el tener buena apariencia o mala no es indicador de nada. Aquí se puede realizar el juego de las fotografías. Consiste en seleccionar una serie de fotografías numeradas en las que deben de señalar si tienen VIH, no o no lo saben. De esta forma queda claro que con la apariencia no es posible determinado.

Aunque el sexo buco-genital no presenta un riesgo alto en la transmisión del VIH si lo es para las ETS, así que sería bueno incluirlo directamente como un comportamiento de riesgo, sin hacer distinción si lo es de bajo o de alto riesgo.

Para un mayor aprovechamiento y efectividad del taller es útil contar con personas previamente formadas.

Finalmente, ayudarles a asumir de manera positiva el tema del VIH en su vida profesional.

6.2 Personas con VIH:

Proporcionar otra visión de la sexualidad, más amplia, sin estar centrada únicamente en la penetración, dando lugar a una sexualidad más placentera y rica. La discusión en grupo sobre qué se entiende sobre sexualidad, las distintas prácticas que se pueden llevar a cabo, dialogar con la pareja acerca de qué es aquello que proporciona más placer, etc. Puede colaborar en la construcción de una sexualidad distinta.

Integrar el uso del preservativo en su vida sexual, como si fuera algo más de ella y no un añadido que recuerda constantemente que se está afectado. Se pueden realizar actividades como lluvia de ideas o listas sobre maneras de erotizar el uso del preservativo.

Es muy importante enfatizar el tema de las reinfecciones, ya que una segunda infección es mucho peor que una primera, ya que el virus muta y el tratamiento puede dejar de ser efectivo, quedando la persona más vulnerable a padecer cualquier enfermedad.

En estos grupos puede haber parejas en las que ambos integrantes sean seropositivos, en las que uno lo sea y otro miembro no, en las que se haya decidido no mantener ningún tipo de relación sexual, en las que aún llevando a cabo una sexualidad relativamente normal siempre esté la sensación de engaño cuando no se informa a la pareja de que se tiene el VIH y en caso de comunicarlo estar servida la negativa, el tema de la paternidad/ maternidad… son aspectos complejos y delicados, que involucran también a los valores personales de cada uno y en los que no hay una respuesta clara, sino que cada uno ha de encontrarla. Debería crearse un clima positivo y de confianza en el que pudiera hablarse de estos temas y al menos proporcionar así un cierto alivio y contraste de opiniones a estas cuestiones que suelen estar presentes en estas personas.

6.3. Adolescentes / Jóvenes:

La percepción de invulnerabilidad suele ser el aspecto principal que atañe a este grupo y por tanto necesario trabajar. Información y adquisición de habilidades como el uso correcto del preservativo y manera de abordar su uso (cómo proponer su uso) cuando se van a mantener relaciones sexuales, pueden ser un conjunto eficaz para que realicen comportamientos sexuales sin riesgo. Fomentar a través de debates un concepto más amplio de la sexualidad y de las distintas prácticas sexuales que existen sin riesgo y que pueden resultar igual de placenteras. Desmitificación de la penetración.

Volver ...