| PROCESO
DE CAMBIO TRANSEXUALIZADOR
DE HOMBRE
A MUJER: Tratamiento Hormonal
Debe ser realizado por un especialista. Es muy importante concienciar
al paciente de que debe de abandonar la automedicación
(frecuente en estos pacientes) con el fin de evitar los riesgos
indeseables de la hormonoterapia
1. ESTRÓGENOS
2. ANTIANDRÓGENOS
ESTRÓGENOS
El tratamiento con estrógenos, que puede considerarse
como “irreversible”, debe demorarse hasta después
de los 18 años. En los casos de edades más tempranas,
con patrón transexual muy intenso en la época puberal
o con empeoramiento de la disforia puede plantearse un tipo de
tratamiento endocrinológico, siempre contando con el consentimiento
familiar.
Generalmente, en estos casos suelen utilizarse agonistas de la
LHRH que bloquean el desarrollo puberal frenando el desarrollo
gonadal. Permiten ganar tiempo para la evaluación psicológica
y evitan el deterioro de la disforia. Facilitan también
el tratamiento quirúrgico.
En los adultos, el tratamiento hormonal persigue feminizar los
caracteres sexuales.
Los requisitos para instaurar un tratamiento hormonal son la
mayoría de edad, el consentimiento documentado del paciente
con detallada información sobre los riesgos que conlleva,
el informe psiquiátrico y psicológico favorable
y la ausencia de toxicomanías. La cirugía previa
o posterior no es un requisito.
EFECTO DE LA HORMONACIÓN
- aumento mamario
- una redistribución femenina de la grasa corporal
- una mejoría del tono de la voz
- el debilitamiento del vello (no su desaparición)
y la redistribución del mismo con reducción
de la alopecia.
- Suele realizarse previamente al tratamiento quirúrgico
(durante 1 ó 2 años) y se mantiene como
tratamiento definitivo.
- Prepara al paciente para la cirugía (puede hacer
innecesario el aumento mamario).
- disminución del vello corporal
- incremento de la emotividad
- disminución de la capacidad de erección
- reducción de la fertilidad
- atrofia de los testículos y la próstata.
- Dolor en los pezones
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Los dos tipos de hormonas utilizadas son las siguientes:
- Antiandrógenos (acetato de ciproterona):
Reduce la dosis de estrógenos necesaria en los pacientes
no operados (sin castración) lo cual disminuye los efectos
adversos. Después de la operación se suspenden.
- Estrógenos: Debería utilizarse
de forma única ya que la terapia secuencial asociando
progestágenos no tienen sentido en estos casos. Sin embargo,
la mayor parte de los productos comerciales que llevan etinilestradiol
(la hormona más utilizada) vienen combinados con algún
progestágeno. El efecto máximo se observa a los
dos años de haber instaurado el tratamiento. El estradiol
también es utilizado. Además de la vía
oral e intravenosa, puede utilizarse la tópica: los parches
de estrógenos son muy útiles y los que menos efectos
adversos producen, siendo ineludibles por encima de los 40 años.
La dosis debe individualizarse y ajustarse por el endocrinólogo
en función de los valores analíticos (hemograma,
función hepática, lípidos, testosterona
libre, prolactina, etc.). En el período previo a la castración
la dosis será mayor y el riesgo de efectos secundarios
más elevado. Deben explorarse las mamas y la próstata.
Los efectos secundarios más importantes de los estrógenos
son:
- Hipercoagulabilidad: Se incrementa el riesgo
de tromboembolismo pulmonar, trombosis venosas en extremidades,
etc. Es la complicación más frecuente y la más
importante, pues el resto tienen poca repercusión. Existe
más riesgo en el 1er año de tratamiento y en los
mayores de 40 años. El suspender el tratamiento 1 mes
antes de la operación disminuye el riesgo tromboembólico.
- Hiperprolactinemia y formación de
prolactinomas. No tiene grandes consecuencias.
- Metaplasia prostática: Generalmente
disminuye. Puede haber casos de hiperplasia y muy raramente
carcinomas (cáncer).
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