Información Sexológica: TRANSEXUALIDAD

PROCESO DE CAMBIO TRANSEXUALIZADOR

DE MUJER A HOMBRE


TRATAMIENTO GENERAL Y HORMONAL CON TESTOSTERONA

El endocrino analizará los resultados de diversos análisis sanguíneos, en los cuales se prestará especial atención al perfil hormonal (niveles de andrógenos y de estrógenos endógenos). Si el resultado del análisis es aceptable, el endocrino prescribirá el medicamento y decidirá cual es la dosis adecuada para ti, la cual variará durante todo el proceso (inicio de los cambios, incremento y mantenimiento de éstos), ya que los niveles oscilan a lo largo del tiempo, a medida que el cuerpo va adaptándose a la medicación y la va gastando de forma diferente dependiendo de los cambios obtenidos y de su consolidación.

Dado que tu cuerpo nunca fabricará por si mismo los niveles necesarios de testosterona, deberás medicarte regularmente durante el resto de tu vida, especialmente cuando hayas recurrido a la ovariectomía extirpación de los ovarios), pues cualquier persona necesita de hormonas en una cierta cantidad (femeninas o masculinas), y si tu cuerpo no produce las primeras porque te han extirpado los ovarios, y las segundas porque no tienes testículos, si no se las procuras de forma artificial puedes tener serios problemas que repercutirán a largo plazo sobre tu salud. Se trata pues de evitar los síntomas de privación hormonal.


Medicación:

Para el tratamiento androgénico se usan análogos de la testosterona, modificados químicamente.

La testosterona se absorbe muy rápidamente, y su duración de acción es muy breve, por eso, son necesarias las modificaciones a nivel químico de esta, así, la absorción se demora y la duración de su acción se prolonga lo suficiente como para que tenga uso terapéutico.

Actualmente existen en el mercado español diferentes preparados masculinizantes con dosis y concentraciones variables, tanto en pastillas, inyectables, parches y geles.

Los andrógenos que sirven para llevar a cabo una terapia hormonal dirigida al cambio de sexo se comercializan en España únicamente en inyectables y en parches (desde hace muy poco). Y son los siguientes:

INYECTABLES

- Testoviron ® -Depot (100 o 250 mg) (Schering) compuesto por 100 o 250 mg de enantato de testosterona, respectivamente.

- Testex ® Elmu Prolongatum (100 o 250 mg) (Byk Elmu) contiene 100 o 250 mg de ciclopentil propionato de testosterona,
respectivamente.


PARCHES

- Androderm ® 25 mg

Todos estos preparados de testosterona se dispensan con receta médica, y con cargo a la Seguridad Social, excepto el Testoviron Depot (100 y 250 mg). Su precio no es muy elevado. Y como todos los medicamentos, estos también, pueden tener efectos indeseables.

Los fármacos inyectables se administran por vía intramuscular en forma de solución oleosa, y las necesitará para el resto de su vida; los parches son absorbidos transdérmicamente durante el día, y también se usaran de por vida.

Lo más habitual es empezar el tratamiento con los inyectables (primero con 250 mg y más adelante con 100 mg) y usar el parche más adelante, o bien, para complementar a éstas.

Los fármacos más usados son preparados en forma depot, con lo cual su acción se prolonga entre 2-4 semanas, debido a que son absorbidos lentamente por la circulación sanguínea.

Hay que tener en cuenta que en el momento de la administración del preparado se produce un pico hormonal, que va disminuyendo progresivamente hasta que llega al mínimo hacia las 2-3 semanas tras la administración. Esto se debe a que el cuerpo absorbe de inmediato la testosterona, y la va gastando, sin regular la cantidad a diario, y dado que nosotros no producimos suficiente testosterona, conforme se gasta (cada día) no se repone, sino cada cierto tiempo en cuánto tomamos otra inyección (2-3 semanas o más, según nos haya indicado el endocrino). Esto no ocurre con los parches, que al dejar absorber siempre la misma cantidad de testosterona, no se produce este pico ni su posterior bajada, sino que la cantidad de testosterona presente en el cuerpo es siempre constante, siempre que se cambien los parches correctamente.

Para controlar si el cuerpo reacciona adecuadamente a la hiperandrogenia, el endocrino te hará análisis u otras
pruebas de forma periódica. Dado que la testosterona produce cambios importantes a nivel interno (en órganos y sistemas), no se trata de medir únicamente los niveles de testosterona conseguidos, sino también otros parámetros bioquímicos sensibles a estos cambios y que sean capaces de reflejar el estado de esos órganos.

También hay que hacerse regularmente controles ginecológicos, ya que la medicación podría potenciar el desarrollo de ciertos cánceres (de mama, útero).

Antes de someterse a cualquier intervención quirúrgica, se debe suspender la administración de esteroides sexuales (andrógenos en nuestro caso) durante 15 días con el fin de evitar agravar el riesgo de tromboembolismos. Así, durante este período (pre y postoperatorio) se pasa una pseudomenopausia con sofocaciones incluidas.


Efectos de la hormonación:

Cambios en el organismo femenino producidos por la testosterona

  1. Aumento de la presión arterial
  2. Aumento de peso
  3. Acne
  4. Aumento de la líbido
  5. Aumento del clítoris
  6. Hirsutismo
  7. Distribución androide de los depósitos grasos
  8. Cambio de tono de la voz
  9. Cambios psicológicos
  10. Supresión de los ovarios
  11. Aumento de los triglicéridos y colesterol
  12. Alteraciones de la función hepática y peliosis hepática
  13. Síndrome de apnea del sueño
  14. Bronquitis y disminución de la complianza pulmonar
  15. Aumento de la hemoglobina y del volumen corpuscular

 

Los cambios son múltiples y variados, pero sobretodo has de tener en cuenta que cada persona reacciona de manera diferente a la hormonación. Así, mientras que uno puede notar rápidamente ciertos cambios, a otro le pueden tardar mucho más tiempo en aparecer e incluso mantenerse inalterables prácticamente.

La transformación debe tener en cuenta dos aspectos:

A) La eliminación de las características sexuales originarias, es decir, las femeninas.

B) La inducción de características sexuales propias del sexo deseado, el masculino.

Como consecuencia de la administración de andrógenos sintéticos (y posteriormente cuando se realice la ovariectomía, del cese total de estrógenos) se produce una serie de cambios en cascada en los valores de otra serie de hormonas (LH, FSH, prolactina,...) tan importantes como las anteriores.

Y es que los andrógenos tienen efectos androgénicos (los causantes del desarrollo de las características sexuales secundarias masculinas) y efectos anabólicos (aquellos que se producen en los tejidos no reproductores). Es decir, los primeros son los responsables básicamente de los cambios a nivel externo (morfológicos), mientras que los segundos producen cambios a nivel interno, en el funcionamiento y composición de muchos órganos importantes (hígado, riñones, músculos, médula ósea...) y sistemas sanguíneo...).

La mayoría de los cambios serán positivos (de cara a obtener una apariencia masculina), pero esto no quiere decir que la hormonación no nos produzca efectos adversos, de ahí la importancia de seguir un exhaustivo control médico.

Los cambios en el cuerpo a causa de la hormonación por testosterona, principalmente, se pueden resumir en dos tipos:


1. Efectos Satisfactorios

1.1 Desaparición de la menstruación (amenorrea) en un tiempo variable, de 2 a 4 meses aprox.

Primero el ciclo se vuelve irregular,y luego cesa. En algunos casos para que desaparezca totalmente hay que tomar complementos de progestágenos (habitualmente usados como anticonceptivos), debido a sus propiedades antigonadotropinas, es decir, que inhibe la secreción de LH y FSH por la glándula hipofisaria. Uno de ellos es el acetato de medroxiprogesterona.

1.2 Aparición y distribución masculina del pelo.

La testosterona hace crecer el pelo:

1) Sobre el pubis (vello sexual);

2) Hacia arriba a lo largo de la línea alba, a veces hasta el ombligo y por encima;

3) En la cara, aunque la barba tarda en conseguirse de forma satisfactoria. Primero aparece en el labio superior, luego en la barbilla y finalmente en las mejillas.

4) habitualmente en el pecho,

5) menos frecuentemente en otras regiones del cuerpo, como la espalda.

También hace que el vello de otras regiones del cuerpo (piernas y brazos) prolifere más, así como que éste sea más fuerte y oscuro. Todo esto varia según cada persona y depende del grado de pilosidad de los miembros masculinos de tu familia (tu hermano es el mejor ejemplo).

vello fuerte y oscuro en las piernas (apariencia totalmente masculina)

1.3 La voz:

Obtiene un timbre más grave como resultado del crecimiento (hipertrofia) de la mucosa laríngea, con el consecuente engrosamiento de las cuerdas vocales. Por todo ello, la nuez (cartílago tiroides) sobresale más. Durante el cambio de voz y hasta que la nueva voz no se afianza definitivamente, ésta sufre cambios repentinos de frecuencia (los típicos gallos).No siempre se consigue una frecuencia suficientemente grave.

1.4 Reestructuración de la grasa corporal.

Se pierde grasa subcutánea, y también se pierden las formas femeninas (caderas, glúteos y trasero), y se reparte de manera diferente la grasa por el resto del cuerpo (pecho y cintura).

Se adoptan rasgos masculinos (sobretodo en la cara) y aumenta el acumulo de grasa abdominal.

Se produce una mayor síntesis de proteínas, lo cual da un aumento de la masa muscular, y por tanto, de la fuerza y potencia.
También aumenta el peso, como consecuencia del aumento de masa magra corporal (unos 4 Kg. aprox.). Además, aumenta la retención
de líquidos, con lo cuál el aumento de peso todavía es mayor. Esto va ligado a un aumento en la retención del nitrógeno.

1.5 Disminución de la actividad glandular.

La reducción de las mamas, si se da, es mínima y siempre es necesaria la mastectomía bilateral. Ni el color ni el tamaño de las aureolas variarán con el tratamiento hormonal.

La piel aumenta su espesor y se vuelve más áspera y resistente.
Aumento de la libido o deseo sexual. Al principio estás mucho más sexual, es como el paso de chico a hombre.

1.6 Aumento del tamaño del clítoris (hipertrofia o clitoromegalia).

 


Su crecimiento es muy variable. En la mayoría de los casos se sitúa entre los 4-6 cm. aunque también puede situarse por encima o por debajo. Cuanto más tarde se empieza el tratamiento hormonal, menor es su crecimiento (tanto en grosor como en elongación) y aunque, al principio, crece más rápidamente, sigue creciendo y engrosándose durante más tiempo. De hecho, durante su crecimiento inicial puede llegar a producir dolor.

Tiene capacidad de erección, puesto que el clítoris y el pene son estructuralmente iguales. En la mayoría de los casos su pequeño tamaño no permite la penetración de tu pareja.

Los andrógenos estimulan la eritropoyesis, es decir, la producción de eritrócitos o glóbulos rojos en la médula ósea. Así, se produce un incremento de los glóbulos rojos en la sangre.

La hemoglobina y el hematócrito (relación entre los glóbulos rojos y la sangre total) también se ven aumentadas y con ello, también, aumenta la capacidad de transporte de oxígeno por la sangre.

1.7 Efecto vasodilatador sobre las arterias periféricas.

Aumenta el metabolismo basal, que es la energía necesaria para mantener el organismo en funcionamiento pero en reposo. Como consecuencia del efecto anabólico de la testosterona, se produce un aumento de la cantidad de proteínas (especialmente las enzimas), lo cual aumenta la actividad celular, y por consiguiente, el gasto energético.

1.8 Incremento de la retención y depósito de calcio en los huesos.

Esto produce un ligero aumento de la densidad ósea, aumentando así el grosor de algunos huesos, especialmente los esponjosos (mandíbula, pelvis,...). La testosterona contribuye, también,al mantenimiento de la masa ósea.


2. Efectos Secundarios

2.1 Caída del cabello.

A consecuencia del tratamiento hormonal con andrógenos, podemos sufrir alopecia androgenética, cuya incidencia aumenta con la edad. Es la forma más frecuente de caída de cabello en el hombre, empieza con las típicas entradas en las sienes, y a medida que esta avanza afecta también a la coronilla.

2.2 Aumento del riesgo de tromboembolismos.

A consecuencia del aumento de la viscosidad de la sangre (debido al incremento de los glóbulos rojos, y por consiguiente de la hemoglobina y del hematócrito), así como por el aumento del colesterol y de los triglicéridos ( también puede conllevar al desarrollo de arteriosclerosis).

2.3 Aumento de la tensión arterial (hipertensión), con el consiguiente riesgo cardíaco.

2.4 Aparición de acné y seborrea, debido al aumento de la secreción de las glándulas sebáceas.

Entre un 50-60% de las personas que se hormonan, y en mayor o menor grado según cada individuo. En algunos casos (en un 10-15% de los casos totales de acné) pueden necesitar la atención de un dermatólogo (en pieles extremadamente grasas).

 

2.5 Pueden aumentar la retención de sodio en los riñones, afectando, así al equilibrio electrolítico e hídrico. Y debido a esta retención de sodio, existe mayor posibilidad de edemas (acumulación anormal de liquido en los tejidos). Esto implica, también, un aumento de peso.

2.6 Esterilidad.

Como consecuencia de la desaparición de la ovulación, que se vuelve irreversible tras la ovariectomía (extirpación de los ovarios). De todas maneras y aunque no se hayan extirpado los ovarios, tras un tiempo prolongado de hormonación, los ovarios pierden totalmente su capacidad funcional, con lo cual se vuelven estériles.

2.7 Cambios emocionales

Se sienten más agresivas, y tienen mayor necesidad de control y dominio.

2.8 Secreciones corporales

El sudor y la orina se vuelven más fuertes, así como, que se sienten con mayor apetito y con mayor necesidad de gastar energía, haciendo, por ejemplo, más ejercicio.

La hormonoterapia tiene consecuencias irreversibles: esterilidad, hirsutismo, cambio de voz y aumento del tamaño del clítoris.

De todas maneras durante los primeros 6 meses los cambios no son totalmente irreversibles.

Los primeros efectos aparecen entre las 6-8 semanas. Los cambios continúan de forma gradual entre los 6 y 24 meses siguientes, hasta que se completan, y se estabilizan definitivamente.

La inducción de características masculinas puede prolongarse entre 2-4 años, e incluso más. La barba puede continuar creciendo durante 4 o 5 años más. (lo veremos más a delante en fotografía).

Se trata de un proceso gradual, que necesita de pequeños cambios para conformar otros de más visibles. Por ejemplo, una cara masculina necesita primero que se reestructure la grasa existente, que se pierda grasa subcutánea y aparezca algo más de músculo, que aparezca acné, que aparezca el vello, primero en el bigote, luego en la barbilla y por último en las mejillas, que aparezcan entradas y que el pelo se distribuya de forma diferente. Todo ello puede llevar más de un año y medio y la aparición uniforme de barba por toda la cara puede retrasarse hasta 5 años o más.

EFECTO DE LA HORMONACIÓN

   

A los 16 años

  A los 20 años   A los 21 años
   

A los 22 años
13 meses de hormonación

  A los 23 años
2 años y 4 meses de hormonación
  A los 25 años
4 años y 2 meses de hormonación
   
A los 27 años
5 años de tratamiento
  A los 28 años
6 años de hormonación
  A los 29 años
8 años de hormonación

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