| TRANSEXUALIDAD
(INFANCIA Y ADOLESCENCIA)
A. INFANCIA
Cuando el niño o la niña comienzan a tener conciencia
de su propio cuerpo y empiezan a ser seres sociales (aproximadamente
a partir de los tres años), comienzan a manifestar comportamientos
propios del sexo opuesto al que tienen asignado biológica
y socialmente.
Es importante aclarar que los aspectos que tratamos a
continuación son pautas generales y que cada persona ha
vivido una historia diferente, es una persona única y además
ha tenido apoyos diferentes.
En niñas:
Suele aparecer un deseo insistente de pertenecer al otro sexo
o creer ser del otro sexo. Odian llevar cualquier tipo de vestimenta
femenina y tratan por todos los medios de vestir con ropa masculina.
Intentan constantemente comportarse como su modelo masculino
más cercano, imitándolo; a escondidas se visten
con las ropas de su padre o sus hermanos, imaginan que son como
ellos, les encanta jugar a “juegos de chicos”, suelen
ser más agresivas que las otras chicas, se niegan a tener
comportamientos típicos femeninos, uno de los más
frecuentes es el aprender a orinar de pie (como si fuera un hombre)
Cuando son un poquito más mayores, comienza a apararecer
una atracción (casi siempre) por compañeras del
mismo sexo; comienzan a simular o incluso a intentar afeitarse
la cara (como hace su padre).
Tienen una gran aversión hacia su cuerpo que empieza a
desarrollarse, ya que no soporta la idea de que le crezca el pecho
y sufren un verdadero trauma cuando tienen la menstruación.
Estas niñas sufren una gran confusión, ya que,
la reacción de la familia ante estas conductas, es la de
inhibir todos los comportamientos que tiene su hija que no creen
apropiados para su sexo. Sobre todo las madres, tratan de feminizarla
al pensar que son demasiado masculinas y tienen miedo a que sus
hijas se conviertan en homosexuales, obligándolas entre
otras cosas a jugar con juguetes de niñas (los regalos
que recibe son todos para el sexo femenino), a llevar faldas (que
es una cosa que les horroriza), no las deja que lleven el pelo
corto, etc…
Las niñas comienzan a sentir una gran frustración,
ya que no son felices y empiezan a percibir que son diferentes
y que no encajan en el modelo que la sociedad les ha impuesto.
Comienzan a estar tristes, irritadas, van mal en el colegio, se
encierran en si mismas, etc
Por ejemplo, Miguel, un chico transexual recuerda que uno de
los episodios más traumáticos de su infancia fue
el que sus padres lo obligaron a llevar el uniforme del colegio,
que consistía en una camiseta estrecha y una falda de cuadros.
En niños:
Coinciden en muchas pautas de comportamiento con las niñas,
pero en sentido contrario.
Suele aparecer un deseo insistente de pertenecer al otro sexo
o creer ser del otro sexo. No les gusta llevar vestimentas masculina
y a escondidas visten con ropas de su madre o se prueban las ropas
de sus hermanas.
No les gustan “los juegos de chicos” ni la violencia
en general (peleas con otros chicos por ejemplo)
Cuando son un poquito más mayores, comienza a aparecer
una atracción (casi siempre) por compañeros del
mismo sexo; comienzan incluso a experimentar con el maquillaje
de su madre.
Sienten que el pene o los testículos son horribles o van
a desaparecer, de que sería mejor no tener pene.
Los niños también sufren una gran confusión,
ya que, la reacción de la familia ante estas conductas,
es la de inhibir todos los comportamientos que tiene su hijo que
no creen apropiados para su sexo. Tratan de erradicar todos los
comportamientos femeninos y tienen miedo a que sus hijos sean
homosexuales.
Al igual que en las niñas el sentimiento de frustración
es enorme, pero mayor es la confusión que sienten ya que
al sentirse atraidos por miembros del sexo opuesto empiezan a
cuestionarse si son homosexuales. Algunos niños lo pasan
francamente mal, ya que no quieren ser homosexuales porque la
sociedad les ha enseñado que eso es malo y humillante,
así que tratan de ir contra sí mismos y eso les
hace sentirse todavía peor. Lo que más malestar
les crea es el tema del rechazo de su familia, de sus amigos y
de la sociedad en general.
ADOLESCENCIA
Los Adolescentes siguen experimentando el deseo de pertenecer
al otro sexo, de ser tratado como del otro sexo o la convicción
de experimentar las relaciones y las sensaciones típicas
del otro sexo.
Además empiezan a tener el deseo de hacer de su cuerpo
lo más congruente posible con el sexo preferido a través
de cirugía y tratamiento hormonal.En esta etapa los adolescentes
ya tienen bastante claro (aproximadamente a los 14 años),
lo que quieren y comiezan un proceso de aceptación y búsqueda
de información para llevar a cabo su propósito de
cambio de sexo.
La búsqueda de información para ellos es algo fundamental,
ya que la mayoría no sabe lo que les pasa y lo primero
que hacen es informarse y sobre todo acudir a su médico
de cabecera, a un psicólogo o al psiquiátra.
- Aspecto emocional: A estas alturas, las
personas se sienten tan mal que se deciden a comenzar el proceso
de cambio, ya que es la única alternativa que les queda
para poder ser felices, por que la situación ya ha llegado
a un punto insostenible.
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