| Un
nuevo anticonceptivo, comercializado por Organon bajo el nombre
comercial de Implanon, ofrece algo con lo que millones de personas
habían soñado: un 100% de efectividad sin ocasionar
molestias y sin apenas contraindicaciones. Además, el producto
ha sido diseñado a prueba de olvidos: se coloca en unos segundos
y su efecto dura nada menos que tres años.
Esta nueva opción supone un
salto considerable en las técnicas anticonceptivas por su
notable comodidad y por su alta fiabilidad. Ya está siendo
implantada en centros ginecológicos y clínicas como
Ginegranada. Su directora, Francisca García, explica que
otra de las ventajas de este método radica en que es posible
recuperar la fertilidad muy poco tiempo después de dejar
de usarlo.
El Implanon consiste en una varilla
anticonceptiva que se aplica a nivel subcutáneo en la cara
interna del brazo no dominante, a unos 6 centímetros más
arriba del codo. La aplicación se hace con un pequeño
pinchazo no doloroso, similar a una inyección, y debe hacerse
entre el primer y el quinto día de la menstruación
con anestesia local.
La varilla, que queda alojada en
el brazo, mide 4 centímetros de largo y 2 milímetros
de diámetro, y se encarga de liberar de forma controlada
etonogestrel, que es el principio activo de este método.
A diferencia de la píldora, no contiene estrógenos.
Este método inhibe la ovulación
y garantiza por ello una anticoncepción segura. Además,
disminuye tanto los dolores como el sangrado durante la menstruación.
Según
explica la doctora García, al cabo de los tres años
de uso es necesario renovar la varilla, para cual debe extraerse
la anterior mediante una pequeña incisión de 2 milímetros,
a través de la cual se introduce después la nueva.
«Lo mejor de este método
es que después de colocártelo ya no tienes que preocuparte
más, por eso evita muchos sustos a las personas olvidadizas»,
afirma la directora de Ginegranada. Ésta agrega que el Implanon
es especialmente recomendable a mujeres fumadoras con más
de 35 años de edad y a las puérperas lactantes, así
como, en general, a aquellas que desean ser infértiles durante
largo tiempo.
Más métodos novedosos
Además del Implanon, otros
sistemas novedosos se han sumado recientemente al grupo de métodos
anticonceptivos. Es el caso del Nuvaring, que tiene exactamente
la misma composición que las conocidas píldoras contraceptivas.
La novedad, en este caso, radica en que el Nuvaring no es una pastilla,
sino un anillo que la propia mujer inserta en la vagina. Dicho aro
libera etonogestrel y etinilestradiol, dos elementos que pasan a
la sangre y que impiden la concepción.
El Nuvaring garantiza un 99% de eficacia,
al igual que la píldora. Según explica Francisca García,
se inserta en la vagina -como si fuese un tampón- el primer
día de la menstruación. Al cabo de tres semanas debe
ser extraído, y otra vez se colocará un anillo nuevo
el primer día de la siguiente regla.
La principal ventaja que aporta el
Nuvaring respecto a la tradicional píldora es que se evita
el problema de los olvidos: el anillo tiene efecto ininterrumpido
mientras está colocado. Al no tratarse de un método
de los calificados como barrera -como el preservativo-, no importa
que el anillo se mueva de su sitio.
Este método mantiene en la
sangre la misma cantidad de anticonceptivo todo el tiempo. Para
mayor seguridad, durante los primeros siete días del primer
ciclo debe utilizarse, además del Nuvaring, el preservativo.
La directora de Ginegranada señala
la posibilidad de que el aro llegue a salirse de la vagina. En ese
supuesto, agrega, se puede volver a colocar sin que exista ninguna
clase de riesgo. Y es que el efecto del Nuvaring se mantiene a lo
largo de tres horas aunque esté fuera del cuerpo de la mujer.
Al igual que ocurre con la píldora,
este producto no está aconsejado para las mujeres mayores
de 35 años que sean fumadoras, para las lactantes, para las
que sufran cáncer de mama o de útero y para las que
padezcan procesos cardiovasculares.
Otra de las novedades de última
hora en el campo de la contracepción es la de la píldora
Yasmin. Es una pastilla como las tradicionales, pero en esta ocasión
introduce un apreciable avance: ha cambiado el prostágeno,
lo que casi evita del todo la retención de líquidos
y, por tanto, disminuye el dolor de mama como efecto secundario.
MÁS INFORMACIÓN:
En Granada: Clínica Ginegranada. C/Santisteban
Márquez, 3. t 958 805152. www.ginegranada.com
En Almería: Clínica Ginealmería.
C/Artés de Arcos, 4. t 950 276701. www.ginealmeria.com |