Hemeroteca de Sexología

 

ENTREVISTA GRUPO DE HOMBRES

 

5 Marzo 2003

- Usted impulsó la creación de Grupos de Hombres en Euskadi. ¿Cuál era el objetivo?

En 1990 impulsé la creación del primer Grupo de Hombres en Bilbao. Existían experiencias similares en otros puntos del Estado Español (Valencia, Sevilla) con planteamientos similares.

Fue una iniciativa un poco intuitiva pues no conocía esas experiencias a fondo y respondía a la necesidad sentida por los hombres de crear un espacio de encuentro donde poder reflexionar acerca del significado de la masculinidad, de los cambios que como hombres venimos experimentando y también un espacio de apoyo mutuo entre hombres que no nos conformamos con los roles o papeles asignados tradicionalmente al género masculino.

Los objetivos se resumían en experimentarlo y, para nuestra sorpresa, estuvimos más de cinco años con reuniones cada tres semanas, una tarde completa, enriqueciéndonos y aportando unos a otros, las más de las veces interrogantes. También hemos generado algún documento (ver www.informacionsexual.com)

Podemos decir que el hecho de constituir un grupo de hombres es un objetivo en sí mismo: la creación de espacios de reflexión, intercambio de experiencias e inquietudes. Otro objetivo es facilitar un cambio real en nuestra vidas desde un planteamiento solidario con las mujeres.

- ¿Por qué ve necesario crear grupos específicos de varones?

Porque llevamos mucho trabajo pendiente que hacer de reflexión, cambio personal y de solidaridad con las mujeres. Necesitamos estar solos para poder cuestionar desde nosotros las cosas y encontrar nuestras soluciones.

También hemos tenido experiencias muy agradables y enriquecedoras con grupos de mujeres donde, de forma previa, se habían tratado algunas cuestiones (la sexualidad, la afectividad, la paternidad...) y luego poníamos en común las conclusiones.

- Habrá quien piense que sería mejor que los dos sexos trabajaran juntos para lograr la anhelada igualdad. ¿Por qué cree que es mejor hacerlo por separado?

Pienso que son dos opciones que no se excluyen. Al igual que muchas mujeres sienten que necesitan espacios propios, también los hombres lo sentimos así. Como he dicho anteriormente los espacios compartidos también existen y son fructíferos.

- Conocemos ya las reivindicaciones de las mujeres, pero ¿cuáles son las inquietudes de los hombres?

A los hombres nos preocupan dos cuestiones fundamentales:

1. El significado de la masculinidad en nuestras vidas y cómo podemos ser más felices siendo hombres y no muriendo en el intento. Y tampoco agrediendo a las mujeres con las que convivimos.

2. Mostrar en hechos concretos este cambio y conseguir relaciones en lo persnal más respetuosas y en lo social más justas con las mujeres.

Las cuestiones pendientes de muchos hombres se centran más en la esfera personal, en recuperar el mudo de lo afectivo, atrevernos a amar, a compremeternos afectivamente, en redescubrir el placer y el privilegio de la paternidad, la co-rresponsabilidad en la relación de pareja, etc.

- ¿Cómo recibe el hombre el nuevo orden social? Seguro, asustado, desorientado...

Pienso que muchos hombres están muy cofundidos y desorientados. En poco más de tres décadas han cambiado mucho las cosas, la imagen de la mujer, las exigencias sociales, profesionales, las nuevas formas de familia y de vida. Y los modelos viejos son inservibles y estamos embarcados en el apasinante reto de crear relaciones más justas y respetuosas, no sólamente entre las personas sino con la propia naturaleza y entre países. Debemos esforzarnos en encontrar soluciones creativas para los conflictos y no recurrir a la fuerza o al poder para solventarlos.