| Creen
que las mujeres de los tiempos prehistóricos recorrían
los bosques protegidas con compresas o tampones?. ¿O iban
en libertad, exhibiendo sin miedo (tal vez con orgullo o, al menos,
naturalidad), cada mes, la sangre roja que goteaba de sus vulvas?.
Hoy, prácticamente a todas
las chicas se les hace creer que lo que existe entre sus piernas
no es aceptable, es algo que debe permanecer escondido como sea,
es una cosa desagradable y negativa, en la que nadie quiere pensar.
Son ideas que persisten en la mujer cuando se hace adulta: no hay
más que ver, por ejemplo en el metro, a casi todas las mujeres
sentadas con las todillas juntas, mientras los hombres se sientan
como les da la gana.
¿Por qué esa diferencia
en el lenguaje corporal?. ¿Está relacionada con la
menstruación femeninas, o sólo con la vulva y el orificio
vaginal?. No es que yo defienda implantar la moda de enseñar
la sangre menstrual, pero si me gustaría destacar que la
gente necesita darse cuenta de que el miedo y la vergüenza
que despierta la sangre femenina puede influir de forma irracional
en su opinión sobre si misma y sobre quiénes son las
mujeres.
Siglos de rechazo (en los que pasaba
de glorificar a vilipendiar el proceso de reproducción, con
la idea de que todos los seres humanos nacen del pecado porque son
concebidos a través del coito) han producido una actitud
negativa hacia la sangre menstrual de las mujeres. Lo llaman "la
maldición", las niñas creen que tienen que odiar
el momento en el que empiezan a tenerlo (la pubertad, etapa en la
que se arroja un manto de silencio sobre esta parte de la sexualidad
femenina), y todos los meses se aconseja a las mujeres que se limpien
(en algunas religiones deben realizar rituales de purificación),
que procuren oler lo mejor posible, y que no hagan el amor con un
hombre en esos
días.
Sin embargo, esa sangre tiene un
color muy hermoso -uno de los rojos mas bellos-, y no hace falta
decir que la sangre masculina y la femenina huele igual. Las transfusiones
sanguíneas no tienen sexo, los dos pueden darse sangre mutuamente
en caso de urgencia, y la única diferencia es el grupo sanguíneo.
¿Por qué esta visión
negativa de la menstruación femenina? Probablemente en algún
momento de la antigüedad, este símbolo del poder milagroso
de la mujer para concebir y dar a luz recibió el descrédito
y la hostilidad de la clase dirigente masculina, que no sangraba
ni concebía, por pura envidia. Hoy, después de todos
los siglos de ofuscación y confusión, algunos tienen
un miedo irracional a esa parte del cuerpo de la mujer; sobre todo
durante su periodo. Al fin y al cabo, no es frecuente que los hombres
(ni las mujeres) vean a una mujer con las piernas abiertas a la
luz del día fuera del ámbito del sexo, así
que no suelen tener ocasión de acostumbrase a esa parte de
su cuerpo. Siendo un lugar de mitos y conjeturas, como la cara oculta
de la luna.
Durante siglos, en Occidente se dijo
que no debía practicarse coito durante la menstruación
de la mujer porque era "sucio" o "impuro". Seguramente,
este tabú nació de que durante ese período
era más difícil la concepción. Hoy, la mayoría
de la gente ya no cree que tenga que rehuir el sexo durante el periodo,
aunque muchas mujeres sí lo evitan durante un día
o dos porque tienen molestias o dolores menstruales. Por supuesto,
en las tradiciones islámicas y judeocristianas existen algunas
normas estrictas que obligan a la mujeres a purificarse mediante
rituales especiales tras la menstruación y prohíben
la actividad sexual durante esos días. Se exagera mucho por
desconocimiento. No hay motivo para evitar las relaciones sexuales
por la menstruación.
¿Nuestra actitud respecto
a la menstruación femenina es consecuencia de prejuicios
o una cosa de lógica relacionada con la higiene?. Algunos
dicen que, en la antigüedad, las mujeres usaban una especie
de tangas vegetales para contener los fluidos, pero es pura hipótesis.
Me pregunto si alguien habrá encontrado alguna cosa en las
tumbas de los faraones egipcios -al menos uno de ellos fue una mujer-
que dé pistas sobre lo que hacían las antiguas mujeres
egipcias en el momento del ciclo menstrual, es posible que su actitud
fuera muy distinta a la nuestra, porque su calendario estaba basado
en la luna y sus ciclos, estrechamente vinculado a los ciclos menstruales
del cuerpo femenino y sus poderes milagrosos.
Por último, queda en el aire
una pregunta para el futuro de la sociedad: ¿las mujeres
deben mostrarse orgullosas de su periodo menstrual, o adoptar las
costumbres sociales y ser discretas?. ¿Es la menstruación
femenina -y las actitudes respecto a ella- un elemento clave en
la condición de las mujeres?. |