| Una
mujer en trámite de separación, Cecilia Guerrero Martínez,
de 31 años, murió asfixiada ayer en Mallorca, supuestamente
a manos de su marido, Clemente Rodríguez Cabeza, de 31 años,
según confesó a sus padres y posteriormente a la Policía
Nacional, en Manacor, donde se entregó. En lo que va de año,
62 mujeres han muerto víctimas de la violencia doméstica.
En todo 2002 fueron 42.
El crimen sucedió de madrugada, en el municipio
turístico de Son Servera, situado en el este mallorquín.
Rodríguez, que trabajaba en una empresa de lavado de coches,
tras asfixiar a su esposa con una almohada o una colcha, fue a casa
de su familia, donde les comunicó que creía que acababa
de matar a su pareja.
Un hermano del supuesto criminal le acompañó
de inmediato a la comisaría, mientras que su padre y un hermano
de la víctima acudieron al domicilio conyugal para intentar
auxiliar a Guerrero. Al hallar el cuerpo inerte trataron de reanimarla.
Pero fue en vano. La víctima fue trasladada al punto de atención
continuada de la localidad, donde los médicos tampoco pudieron
hacer nada por ella y confirmaron su fallecimiento.
El cuerpo de Guerreo que tenía un niño
de cinco años y trabajaba en un hotel, no presentaba marcas
de estrangulamiento en el cuello ni mostraba heridas sangrantes
. El juzgado de guardia de Manacor se ha hecho cargo de las diligencias
y la Guardia Civil ha asumido la investigación.
El gobierno balear decretó para el mediodía
de hoy parada de protesta ante sus sedes oficiales por el que es
el cuarto crimen por violencia doméstica que sucede en la
comunidad insular en 2003. La responsable del Instituto Balear de
la Mujer, Isabel Llinás, que vive en la misma zona turística
donde ocurrió el crimen y que sobrevivió al acuchillamiento
de su ex esposo, explicó que Guerrero no había efectuado
denuncias previas por malos tratos, aunque confirmó que estaba
en vías de separación ya que no convivía con
el esposo.
Cifra alarmante.
En lo que va de año, 62 mujeres han muerto
víctimas de la violencia doméstica, Dos de ellas eran
las suegras de los asesinos y murieron al salir en defensa de sus
hijas. En todo 2002 la cifra fue de 42. De los 62 asesinos de este
año, 11 se suicidaron después de cometer el crimen.
"Las medidas que toma el Gobierno siguen siendo
meros parches. No quieren atacar el problema de raíz, en
la educación misma, con una ley que se plantee el problema
básico de esta lacra social", denuncia Ángeles
Álvarez, de la Fundación Mujeres. Álvarez lamentó
que este Gobierno, "que se toma como un ataque cualquier comentario"
, no haya preparado a las asintestes sociales para ayuda debidamente
a las mujeres que reciben la orden de protección. "En
algunos casos somos nosotras las que les estamos asesorando",
precisó. Ángela Alemany, presidenta de la Asociación
de Mujeres Juristas Themis, lamentó que la orden de protección
no tenga los recursos sociales, humanos y económicos para
que se cumpla debidamente. |