Hemeroteca de Sexología

 

Los chicos `aprenden´ sobre sexo
a través del porno y los amigos

Una encuesta realizada a 2.000 estudiantes de Secundaria de
Granada revela que los adolescentes prefieren a los expertos
y a los padres como fuente de información sexual.

Las primeras relaciones sexuales son clandestinas
y están dominadas por el miedo, las dudas y las falsas creencias.

IDEAL, 13 de noviembre de 2003
Inés Gallastegui

La principal fuente de información sexual de los adolescentes son... otros adolescentes. Así se desprende de una amplia encuesta realizada por la Sociedad de Sexología Al-Garaia entre 2000 estudiantes de 14 a 17 años en 18 institutos de la capital granadina. La segunda fuente informativa en importancia es, en el caso de los varones, el material pornográfico, y para las chicas, los padres, pero con mensajes destinados a infundir miedo, más que aclarar dudas. Profesores, expertos y libros ocupan lugares secundarios. A juicio de Fernando Villadangos, presidente de Al-Garaia y coordinador de esta investigación, "es fácil comprender la existencia de tantos mitos sexuales y creencias falsas derivadas de estas fuentes de información inadecuadas. Según el estudio, los propios jóvenes desconfían de la información que les trasmiten sus amigos y la pornografía, de modo que sus primeras relaciones están marcadas por el miedo y las dudas.

La investigación `Niveles de información sexual en adolescentes granadinos´ está basada en dos cuestionarios anónimos que respondieron alumnos de segundo ciclo de enseñanza secundaria. Entre los varones, los amigos son la principal fuente de información (36,6%), seguidos de las revistas y vídeos pornográficos (19,9%), expertos (14,1%) ?como los propios miembros de Al-Garaia?, profesores (13,43%), padres (9,64%) y libros (6,63%). También para las chicas, las amistades son sus mayores informantes (40,1%), seguidas de los padres (25,7%), profesores (13,7%), libros (10,6%), expertos (6%) y, en menor medida, la pornografía (3,8%)

¿Qué conclusiones se extraen de estos datos? Entre los chicos, el 56,5% obtiene la información "por medios o canales en absoluto fiables", léase amigos y porno. En cuanto a las chicas, es altísimo el porcentaje de las que escuchan a sus `pares´. Y muchas hablan con sus padres. Sin embargo, esa comunicación tiene `truco´. "Cuando profundizamos es esta cuestión ?matiza Villadangos?, confirmamos que, más que un diálogo abierto entre ambas partes, se trataba de monólogos unidireccionales hacia ellas, de advertencias sobre los peligros que podían encontrar en las relaciones sexuales y partían de la preocupación por un embarazo no deseado en casa, más que la intención de ofrecer una comunicación sincera o natural sobre estas cuestiones".

"`Note vayas a quedar embarazada´ o `Ten cuidado con los chicos´ no son mensajes positivos, de reconocimiento de la sexualidad de las hijas, sino de control, desconfianza y miedo. Es comprensible, pero no contribuye a proteger a las adolescentes", recuerda el sexólogo. "En este caso, hablar más en casa no equivale a tener más información sino, en ocasiones, a desarrollar una actitud de prevención y miedo hacia l sexualidad", concluye.

Escucha sin creer

La encuesta no sólo indagaba sobre las fuentes de información sexuales reales, sino también sobre las deseadas. Y los datos estadísticos reflejan que los adolescentes preferirían saber más por los expertos (30,2% los chicos y 36,8% las chicas) y por los padres (25,5% y 22%). Los amigos bajan al 15,1% para los varones y el 9,2% para las mujeres, lo que refleja que en materia sexual, a los `colegas´ se les escucha, pero no se les cree. En cuanto al porno, ellos mantienen su confianza (17%) y ellas manifiestan su curiosidad (6,1%)

"Los expertos, en primer lugar (34,4%) y los padres en segundo lugar (23,7%), acaparan cerca del 60% de la puntuación total ?resalta el sexólogo?. Estos datos muestran un claro interés en ser informados por personas de confianza, en lo profesional y en lo familiar".

En cuanto a sus progenitores, sobre todo, los adolescentes manifiestan continuamente su deseo de "mejorar la comunicación y el diálogo en casa, en el núcleo familiar" sobre estas cuestiones, apunta el experto, pero encuentran un obstáculo para ello en la propia educación de los mayores.

En muchos casos, las dudas de los expertos no son de tipo técnico. "¿Es normal que me guste?"; "¿Cuándo empezamos a tener relaciones?"; "Si me lo pide y no quiero, ¿qué hago?"; o "¿Pueden gustarme dos chicos a la vez?" son algunas de las cuestiones que plantean. Por eso no es tan importante que los padres sepan "cuántos espermatozoides hay en un centímetro cúbico de semen" como que estén dispuestos a orientar a sus hijos ante los problemas de la vida.

El tamaño del pene

Más allá de las preferencias de los propios jóvenes, el sexólogo cree que escuchar a fuentes no fiables tiene consecuencias directas en su actitud hacia el sexo y en el modo en que se desarrollan las primeras relaciones.

Por un lado, se siguen manteniendo muchas "creencias erróneas", casi siempre transmitidas por otros adolescentes, como que no hay riesgo de embarazo en los días de la menstruación, o si se hace el amor dentro del agua, o cuando es la primera vez.

Además, los materiales pornográficos en revistas, vídeos o Internet no están diseñados para informar, sino para "excitar a adultos". Por ejemplo, a los adolescentes puede generarles "angustia" el "tamaño del pene" de los actores si no tienen en cuenta, primero, que han sido seleccionados precisamente por lo exagerado de sus atributos y, segundo, que algunas fotos están trucadas. "La industria pornográfica un modelo falocrático, genitalizado y centrado en el coito, en el que la mujer es un objeto sexual", recalca el psicólogo.

PARA PADRES Y MADRES

La encuesta revela que a los adolescentes les gustaría hablar más de sexo con sus progenitores. Pero no sólo de sexo, asegura Fernando Villadangos; también de las dudas sentimentales y afectivas que les asaltan en esa complicada edad. ¿Están preparados los padres y madres para ese reto?

  • Responder a los niños: "A medida que los niños van preguntando , desde los tres años, `¿De dónde vienen los niños?´ o `¿Cómo nací yo?´, hay que darles respuestas coherentes -apunta el especialista-. Los niños no son tontos y, si les dices lo de la cigüeña, se dan cuenta de que no quieres hablar de esas cosas. Además, son muy buenas personas y, como no te quieren poner en un apuro, captan el mensaje: `De este tema no se habla´".
  • Hablar a tiempo: La sexualidad no aparece de un día para otro. "Muchos padres se quejan de que son los hijos los que no quieren hablar de sexo: si hasta los 15 años el tema ha sido tabú, no puedes decirles de repente `Vamos a hablar de sexo´". El psicólogo asegura que no hay que esperar a que el chico llegue a la pubertad. "Recuperar el diálogo a los 15 años es muy difícil", recuerda.
  • Asumir la sexualidad del hijo: Lo primero que han de hacer los padres, asegura Villadangos, es "aceptar que la sexualidad es parte de la vida y parte de la persona de los hijos". También es bueno que se pongan en el lugar del joven y recuerden su propia adolescencia.
  • Respeto y disponibilidad: Los padres deben mostrar su disponibilidad a hablar de sexo con los hijos, y hacerlo de forma expresa. Conviene respetar su intimidad, no forzarles a que cuenten sus cosas si no quieren.
  • Falta información: Muchos padres se escudan tras el tópico de que los jóvenes de ahora "saben de sexo más que nosotros". "No es verdad", afirma el psicólogo. Es cierto que acceden más fácilmente a la información, pero algunas de sus fuentes son inadecuadas. Necesitan algo más que datos: orientación y consejo de personas en las que pueden confiar.
  • Admitir la inseguridad: El psicólogo recomienda a los padres y madres admitir ante sus hijos que hablar de estas cosas les causa "vergüenza, miedo o inseguridad", no porque el sexo sea malo, sino porque hubo un tiempo en el que la respuesta a este tipo de curiosidad era un golpe con la zapatilla. "Hay que demostrar que nos cuesta, pero que nos atrevemos a hablar".
  • Pánico a las preguntas técnicas: "Los padres no son expertos en sexología, son padres", recuerda Villadangos. Por eso, no deben tener miedo a las preguntas técnicas a las que no sepan contestar. "Lo importante no es tener todas las respuestas; lo importante es que nuestros hijos sepan que nos hacemos cargo de lo que están viviendo y sepan que pueden acudir a nosotros". Para responder a cuestiones técnicas están los expertos.
  • No hay recetas mágicas: El sexólogo no aconseja ni desaconseja facilitar a los hijos sus relaciones sexuales dándoles preservativos o permitiéndoles usar la vivienda familiar para sus citas. En cualquier caso, cree fundamental que esos gestos vayan acompañados de comunicación entre padres e hijos.

"Antes estaba prohibido y ahora se presiona a los chicos a masturbarse"

El estudio realizado por Al-Garaia no ha servido sólo para conocer mejor de dónde sacan los adolescentes la información sobre el sexo, sino también para averiguar sobre qué versan sus dudas. Así, Fernando Villadangos subraya que tanto chicos como chicas reconocen carecer de información suficiente sobre "las primeras relaciones sexuales" o "qué hacer si se ha roto un preservativo".

"Los adolescentes de ambos sexos se saben la lección de los anticonceptivos, pero no los utilizan ?asegura el psicólogo?. Una cosa es la información y otra el comportamiento. Si un chico sabe que existen preservativos pero le da corte comprarlos o el farmacéutico le pone mala cara...". A su juicio las campañas de información ofrecen información poco práctica: si los adolescentes supieran como usar ?bien? los condones, estos no se rompen casi nunca.

Normal y anormal

También preocupa la masturbación, pero al de un modo muy diferente al de hace unos años. El presidente de Al-Garaia resalta que el autoerotismo ha evolucionado de lo prohibido a lo obligatorio, especialmente, para los varones. Antes a los jóvenes se les decía que si se masturbaban les iban a salir granos o se iban a quedar impotentes, locos, ciegos,... "Hoy masturbarse es lo normal y hasta lo correcto: ahora te preguntan a ver si es verdad que te crece más el pene... parece que si no te masturbas eres anormal", apunta.

Villadangos asegura que, a veces, esa presión crea problemas donde no los hay: "He atendido a un chico de 17 años traído por su madre, muy preocupada porque nunca se había masturbado. Antes había ido al urólogo, le habían hecho pruebas hormonales, escáner... En una sola sesión lo solucionó".

No me imagino a la misma señora trayendo a su hija de 17 años porque no se sabe masturbar", ironiza el experto, quien recuerda que los hombres que no logran excitarse a solas son muy pocos, mientras que el porcentaje asciende al 15% entre las mujeres que acuden a su consulta. De hecho, en la encuesta las jóvenes reconocen sus lagunas sobre la masturbación (20%) y "cómo disfrutar" (17,3%). Para el investigador, este dato refleja una mayor represión hacia la sexualidad femenina.

“En las aulas ?agrega? nos hemos encontrado, por lo general, con actitudes de mayor inhibición a la hora de hablar con libertad por parte de las chicas, aunque también, en muchos casos, con actitudes prepotentes e intimidatorias de los chicos hacia sus compañeras de clase cuando éstas hablaban y manifestaban sus dudas e inquietudes con naturalidad.

En resumen, Fernando Villadangos cree que la situación de los adolescentes en este ámbito ha mejorado, pero no tanto. A su juicio la sexualidad sigue siendo "tabú" y los jóvenes viven sus primeros encuentros "en la clandestinidad". A causa de la desinformación y de los tópicos que circulan en su ambiente, muchos chicos y chicas afrontan el sexo no como una fuente de placer, sino como un motivo de angustia todavía.


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