Hemeroteca de Sexología

 

LA MITAD DE LOS CASOS DE SIDA SE CONTRAEN EN ADOLESCENTES PORQUE SE CREEN A SALVO


Ideal .Granada
Rafa López.

 

La Universidad de Granada revela en una investigación que mezclar sexo, drogas y alcohol es "una bomba" en cuanto a la infección por el VIH.

Los chavales gozan de buena información, pero ven lejana la patología.

Los adolescentes viven una muy peculiar paradoja; gozan de una información casi exhautiva sobre el sida y sin embargo son el segmento de la población que acumula más infecciones por el VIH, conocido como virus del sida.

Según datos aportados por la Universidad de Granada, el 54% de los enfermos que desarrollan el sida contrajo la enfermedad siendo adolescente, esto es, con una edad entre los 13 y los 18 años.

Según la profesora de la Facultad de Psicología María Paz Bermúdez, los adolescentes disponen en la actualidad de información más que suficiente sobre el sida. Así, saben con un alto grado de exactitud el origen de la enfermedad, sus vías de trasmisión, sus efectos y el modo de prevenirla. Y pese a eso, es inacabable la sucesión de infecciones de VIH. ¿Por qué ¿ Pues porque muchas de las personas de este tramo de edad estiman que el sida no va con ellas y se creen a salvo. "No entienden que pueda haber adolescentes infectados", concluye la docente.

Según María Paz Bermúdez- profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Granada, el hecho de que el sida se manifieste muchos años después de haberse contraído el virus del VIH hace que los adolescentes lo vean como algo lejano y ajeno a su realidad. "El largo periodo de incubación de la enfermedad impide que los adolescentes la vean como algo próximo a ellos o que les pueda afectar", matiza. Por eso se incurre en numerosas conductas de riesgo.

Sexo sin protección.

La más frecuente de las citadas conductas es la práctica del sexo sin protección. Por un lado, a esas edades es habitual el constante cambio de parejas, lo que el riesgo. "Los adolescentes consideran que tienen un apareja estable cuando llevan tres o cuatro meses con la misma persona. Pasado ese tiempo, dejan de usar preservativo y pasan a utilizar la píldora anticonceptiva. El problema es que esas parejas se rompen muy pronto y se inician nuevas relaciones. Esa tendencia hace que los peligros se disparen", concluye la profesora de la Universidad.

Hay otro factor considerado de alto riesgo: la mezcla de sexo y alcohol o pastillas u otros tipos de droga. "Esa combinación es una auténtica bomba, pues disminuye de forma muy apreciable el control y el uso del preservativo", sentencia la docente.

Como resumen, la profesora señala que la información es buena entre los adolescentes, pero las barreras psicológicas les impiden tomar las precauciones debidas. "La información es necesaria, pero no es suficiente. Y no es suficiente porque, de hecho, no está evitándola aparición de nuevos casos de sida", resume.

A su juicio, hacen falta campañas distintas. Al respecto, apunta que las políticas de prevención deberían incluir testimonios de casos reales de personas que contrajeron el virus en la adolescencia, de forma que los jóvenes vean con claridad que las enfermedades pueden afectarles directamente a ellos. " Es posible que así se deje de considerar el sida como un problema de adultos, o de prostitutas, o de toxicómanos, y se vea como algo más próximo que depende de nuestra propia conducta" dice.

La incapacidad para decir "no" es otro de los grandes problemas que vive la adolescencia. Es el caso de las muchas chicas, a las que les es muy trabajoso rechazar el sexo sin condón porque de lo contrario su pareja no accedería a mantener relaciones sexuales con ellas