La guarda y custodia compartida
como propugnan los sectores más agresivos de la sociedad
es la nueva estrategia del patriarcado. Las mujeres no nos hemos
opuesto a que la custodia la puedan ostentar los padres; lo que
siempre reclamamos es que el titular de ésta sea el progenitor
más idóneo para ello, hombre o mujer. Lo que no aceptamos
es partir al niño-a por la mitad o repartirlo como si fuera
un objeto propiedad privada de quienes se separan.
Ahora, sin embargo, tenemos que soportar la manipulación
más burda, aparecida en el artículo denominado Foto
seriamente velada (EL PAÍS, 25 de mayo de 2005), en la que
el autor, con la autoridad de ser varón y economista, maneja
a lo largo de todo el artículo datos e informaciones tergiversadas,
como es la de que "los jueces conceden las custodias a las
mujeres por el simple hecho de serlo", una falacia innegable,
puesto que el autor interesadamente olvida o penosamente ignora
que los jueces no pueden conceder lo que no se les pide; en un 80%
de los procesos contenciosos los varones no solicitan la custodia,
en un 93% los padres no reclaman la custodia para sí en el
mutuo acuerdo (XVII Congreso Estatal de Mujeres Abogadas 2004) cuando
el dato revelador es que el 64% de la ciudadanía se separa
de mutuo acuerdo (Memoria 2002 del CGPJ).
Hablar a la ligera de los estudios realizados en estados Unidos
hace 10 años, omitiendo otros estudios que se les contrapone
u ocultando medidas recientemente tomadas en ese país sobre
la guardia y custodia compartida por los perjuicios que están
causando en la infancia, no es más que otra burda manipulación.
En Estados Unidos recientemente se ha tenido que instituir una
nueva figura, la del coordinador de las custodias compartidas -que
se conceden cuando hay consenso entre las partes, no por imposición
judicial-, con el fin de informar al juez para que pueda suspender
de inmediato todas aquellas que están ocasionando daño
irreparable en los menores. El dato hace prever un cambio legislativo
próximo para acabar con el caos de la custodia compartida.
Tampoco sirve confundir patria potestad con guarda y custodia para
hacer creer que este tipo de custodia por imposición judicial
existe en otros países, cuando en realidad es que no se da
tal precedente en el derecho comparado.-Ana María Pérez
del Campo Noriega, presidenta de la Federación de Asociaciones
de Mujeres Separadas y Divorciadas. Madrid.
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