Más de uno de cada diez adultos emparejados por debajo
de los 50 años lo está en una unión de hecho,
según un estudio publicado por el Centro de Actividades Sociológicas
(CIS). El trabajo analiza el aumento de esta fórmula de convivencia
y revela que el 14,2% de los varones y el 11,2 % de las mujeres
de entre 18 y 49 años con pareja tenían este tipo
de uniones en 2003. para los más jóvenes, la convivencia
suele ser un paso previo al matrimonio, fórmula que tienden
a rechazar los mayores, explica el profesor universitario Gerardo
Meil, autor del estudio titulado Las uniones de hecho en España.
Los
datos del trabajo revelan el aumento de las parejas de hecho. Con
todo, estas uniones son una fórmula mucho menos extendida
que el matrimonio. Así, en 1995 el 6,3 % de los hombres y
el 5,2 % de las mujeres. "No me atrevería a decir que
las parejas de hecho se han duplicado desde 1995, pero sí
es evidente que han aumentado", afirma Gerardo Meil, profesor
de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid.
Un reflejo de este aumento es la creciente proporción de
niños nacidos fuera del matrimonio. Según el Instituto
Nacional de Estadística (INE), el 19,5 % de los niños
nacidos en 2001 eran extramatrimoniales. En 1990 suponían
el 9,6 %.
Meil ha obtenido sus cifras a partir de encuestas específicas
y también de estudios que, como los barómetros del
CIS, buscan conocer estados de opinión sin abordar en profundidad
los modos de convivencia. En ellos, el tamaño de la muestra
entrevistada en cada grupo de edad suele variar, lo que explicaría,
por ejemplo, las diferencias observadas respecto a las parejas no
casadas en los dos últimos años. Así, el Barómetro
de febrero de 2002 ofrecía el mayor porcentaje de convivientes
sin papeles: el 16,5 % de los hombres y el 8,9 % de las mujeres
emparejados. La diferencia entre mujeres y hombres que dicen vivir
en unión de hecho se explica por factores como el desfase
de edad que se produce en muchas parejas y, también por el
"ocultamiento" de la situación real al contestar
los cuestionarios, explica Meil.
Hasta ahora no existe una cifra oficial de parejas de hecho. El
INE se ha comprometido a elaborarla a partir de los datos obtenidos
en el censo de 2001. tampoco existe una ley estatal que regule esta
fórmula de convivencia, ni una normativa específica
sobre sus rupturas. Hasta ahora, el Gobierno ha rechazado legislar,
entre otras cosas, para evitar reconocer a las parejas homosexuales.
"La tendencia al alza de las parejas de hecho no es muy acelerada",
señala Meil. Para los jóvenes son en gran medida,
un estado temporal, un noviazgo con convivencia previo al matrimonio.
"De todas formas, muchos jóvenes se casan sin haber
convivido antes", añade. Entre quienes ya han tenido
una primera experiencia conyugal, la propensión a la boda
es menor.
"Desde 1985, el cambio ha sido muy fuerte. Las parejas de
hecho han pasado de ser una alternativa al matrimonio de carácter
militante, ideológico, a convertirse en una forma de convivencia
que se va generalizando", afirma el experto. La normalización
de las uniones ha corrido pareja con una percepción distinta
del matrimonio. "Se ha producido más un cambio en la
mentalidad que de comportamiento, porque buena parte de las uniones
acaban en boda", detalla Meil. En ello influye "la redefinición
del propio matrimonio" como algo más flexible, "menos
sacralizado". "La aceptación del divorcio favorece
el matrimonio", concluye.
|