| ¿Por
qué se rompen tantas parejas? ¿qué está
ocurriendo para que la mitad de las bodas acaben en separación?
El fenómeno es tan preocupante que los organizadores del
Máster en Sexología Clínica y de la Salud de
Granada han decidido este año incorporar a su programa un
semestre completo de formación en terapia de pareja, según
explicó ayer Fernando Villadangos, presidente de la Sociedad
de Sexología Al-Garaia, en la presentación
de la novena edición de este curso de capacitación
pare médicos y psicólogos. De este modo, los 20 alumnos
que en octubre comenzarán este programa dispondrán
de herramientas para atender a matrimonios en crisis que, cada vez
más, buscan ayuda profesional.
Villadangos considera “fantástica” la futura
ley que hará el divorcio más fácil y rápido,
pero cree que la tasa de separaciones en España –más
del 50% sobre el número de bodas anuales en 2003 y 2004-
es alarmante. A su juicio la pareja está en crisis porque
el nuevo modelo de relación entre hombres y mujeres, basado
en “la igualdad, el compañerismo, el respeto y el apoyo
mutuo”, aún no ha sido ensayado por suficientes generaciones.
“Muchas parejas jóvenes entran en crisis porque en
la cabeza tienen el modelo nuevo, pero en la práctica les
sale el viejo: los hombres siguen sin asumir las tareas del hogar
y la paternidad responsable”. El resultado es toda una generación
de “supermujeres” estresadas que se esfuerzan en compensar
la falta de compromiso de sus compañeros. Y eso, al final,
“hace aguas”.
El psicólogo prevé que en los próximos años
los divorcios aumentarán, pero es optimista: “Quizá
nuestros hijos e hijas ya tengan como modelo a unos padres que se
están esforzando en ese vínculo de igualdad”.
No todos los problemas son de modelo. Para Villadangos, es cierto
aquello de que “los hombres son de Marte y las mujeres de
Venus”. Es decir, hay un conflicto de género”
que dificulta la comunicación entre esos dos “planetas”
que son hombres y mujeres. Y los terapeutas de pareja ejercen de
“traductores” de las dos lenguas ininteligibles en los
que cada cónyuge expresa su infelicidad. Su misión
es hablar un idioma común para explicarle a ella lo que vive
él y ayudar a él a comprender lo que le ocurre a ella.
“Cuando hay un conflicto, es típicamente femenino
confrontarlo, y típicamente masculino negarlo”. El
hombre dice: “No hay problema, nos queremos y lo demás
son tonterías, ésta es una pesada”. Ella piensa:
“No me tiene en cuenta. No quiere arreglar los problemas cotidianos.
No me quiere”. Éstas no son actitudes innatas, advierte
el promotor del Máster, sino aprendidas.
La estrategia del avestruz no les va muy bien a los hombres: por
enterrar la cabeza para no saber “se los comen más
fácilmente los leones”. De hecho, Villadangos cree
que parte de la crisis actual radica en el analfabetismo emocional
de los varones.
La principal herramienta de estos profesionales es su neutralidad
a la hora de proponer negociaciones y acuerdos, característica
que no tienen los amigos o los familiares a los que cada miembro
de la pareja cuenta su versión del infierno doméstico.
El paso más difícil,, según Villadangos, es
reconocer que hay un problema y pedir la ayuda de un profesional.
como media, entre cinco y ocho sesiones semanales suelen ser suficientes
para lograr mejorías. La “medicina” son reuniones
con el experto juntos y por separado y “deberes” escritos
para casa: la tarea es identificar lo que les une y lo que les separa.
No obstante, recalca el sexólogo, “un terapeuta no
es un salvaparejas. Si una pareja quiere luchar por la relación,
les puede ayudar; pero si ese camino se agota la separación
puede ser una solución. No estamos obligados a convivir con
alguien el resto de nuestras vidas si no somos felices”.
“Luego hablamos”:
La responsable de Mediación Familiar de Granada, Manuela
Delgado, coincidió en que la incomunicación es el
origen de la gran mayoría de las rupturas que se atienden
en ese servicio gratuito de la Junta de Andalucía, dedicado
a ayudar a los matrimonios que han decidido separarse a negociar
acuerdos duraderos sobre los hijos y el reparto de los bienes comunes.
Para Delgado, que acudió como profesora invitada a la presentación
del Máster, la rapidez de la vida cotidiana es nefasta para
el amor: “La frase `Luego hablamos´es muy habitual,
pero no terminamos nunca de hablar”. En su despacho, recuerdan,
se encuentran personas que han vivido juntas pero tienen “intereses,
necesidades y perspectivas de la vida totalmente diferentes”.
Como de Marte y Venus.
DATOS:
- Nombre: Master en Sexología Clínica
y de la Salud (Novena Edición)
- Organizan: Fundación Empresa-Universidad,
Sociedad de Sexología Al-Garaia (Granada) y Centro de Sexología
Amara (Sevilla)
- Duración: 540 horas en dos cursos y
medio, con un periodo de prácticas junto a psicólogos
Clínicos.
- Alumnos: 20 psicólogos, médicos
y otros profesionales de la salud, tanto en formación,
como en ejercicio, para su capacitación como Sexólogos.
- Inscripción: Teléfonos 958 240883,
958 523491 y 954 215861
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