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Terapia Sexual
Problemas
Sexuales en La Mujer
ANORGASMIA
Hace no mucho tiempo se utilizaba el término FRIGIDEZ
para designar cualquier problema sexual femenino. Los autores
modernos optaron por abandonar su uso por lo impreciso del mismo
y por el contenido peyorativo que socialmente se le había
asignado. El término que actualmente se utiliza es el de
DISFUNCIÓN ORGÁSMICA FEMENINA, o más comúnmente
ANORGASMIA, correlativo al de disfunción orgásmica
masculina y que corresponde, como el propio nombre indica, a la
dificultad para alcanzar el orgasmo. Se trata de un trastorno
que afecta básicamente a las mujeres derivado de la los
trastornos de la fase del orgasmo en la respuesta sexual humana.
1. QUÉ ES LA ANORGASMIA
Como
ya hemos indicado, “anorgasmia” se refiere a la dificultad
o imposibilidad de alcanzar el orgasmo. Este problema sucede casi
en un noventa por ciento en mujeres aunque algunos hombres también
presentan esta dificultad sexual y les resulta difícil
llegar al orgasmo con la consiguiente eyaculación e incluso,
en algunos casos, nunca han descubierto la manera de lograrlo
por sí mismos, ni en masturbación ni en el contexto
de una relación sexual de pareja..
Esto es así porque el ORGASMO es una parte de la sexualidad
humana que se descubre, que se aprende a sentir y depende, en
muchos casos, de la HABILIDAD concreta para lograrlo. En otras
palabras, cuanto más represiva haya sido la educación
sexual recibida, cuantas menos posibilidades de explorar y de
descubrir el propio cuerpo y el placer, más fácil
va a resultar que una persona no descubra su orgasmo o la manera
de lograrlo.
Es fácil comprender por qué en esta sociedad donde
la sexualidad sigue siendo un tabú y donde la ocultación
y la represión de la sexualidad sigue impactando mayormente
en el colectivo de las mujeres, sean éstas quienes presentan
con mucha mayor frecuencia trastornos relacionados con la dificultad
de orgasmo.
MITOS EN TORNO DEL ORGASMO FEMENINO
Aparte de lo ya mencionado que supone una gran
falta de información sexual y actitudes inadecuadas, actitudes
de ocultación, poco naturales, incluso represivas, existen
varias CREENCIAS o mitos muy extendidos en torno del orgasmo femenino
que añaden CONFUSIÓN a muchas mujeres con dificultades
de alcanzar el orgasmo.
La primera creencia falsa que conviene clarificar es la de la
existencia de DOS tipos de orgasmo en la mujer: el orgasmo vaginal
y el orgasmo clitorídeo, en función de qué
parte del cuerpo sea estimulada para alcanzar el orgasmo. Los
estudios de Masters y Johnson ya en los AÑOS 80 han demostrado
de forma científica y tajante que la respuesta orgásmica
se produce y consiste siempre en el mismo proceso fisiológico
sexual, independientemente de las fuentes de estimulación
o excitación, que pueden provenir del clítoris,
de la vagina, de cualquier otra zona erógena, incluso ser
producido por la fantasía sexual de la persona.
Otra
creencia falsa que interfiere en el descubrimiento del orgasmo
por parte de muchas mujeres es pensar que el orgasmo tiene que
producirse más fácilmente por la estimulación
sexual en el COITO o penetración.
Esto no es así sino que ocurre más bien lo contrario,
muchas mujeres sienten que les resulta tremendamente difícil
lograr el orgasmo en el coito mientras que en todo lo demás
responden sexualmente bien. Esta es la queja probablemente más
corriente que se encuentra en la consulta.
También resulta frecuente que muchas mujeres sufran sólo
de un bloqueo de la respuesta orgásmica y posean, a menudo,
un intenso deseo o pulsión sexual, pudiendo tener una actitud
positiva hacia el sexo, gozar con los estímulos de la fase
de excitación, tener una lubricación vaginal abundante,
erección del clítoris y pezones y disfrutar incluso
con la penetración del pene. Puede que no muestren ninguna
inhibición importante de los sentimientos eróticos
y aún así nunca han sentido un orgasmo. Parece que
exista un BLOQUEO en un nivel muy alto de excitación, siendo
incapaces de alcanzar el orgasmo.
2. CAUSAS DE LA ANORGASMIA
El orgasmo puede ser inhibido por múltiples causas aunque
en un 95% o más de los casos se debe a factores de tipo
psicológico y educacional, teniendo por lo común
un aspecto coincidente, el MIEDO o los diversos miedos derivados
de la ansiedad producida por la idea de no estar a la altura de
lo que el compañero sexual espera de ella. Miedo a no ser
atractiva (debido a la mala aceptación de la propia imagen).
Miedo a la pérdida del control, al placer y al abandono
sexual, incluso a la existencia de principios morales o religiosos
muy rígidos contrarios a la sexualidad.
En muchos casos coexisten dos disfunciones sexuales en la pareja,
como es el caso de la EYACULACIÓN PRECOZ en el varón
y la ANORGASMIA en la mujer. En estas situaciones se da con frecuencia
una mejoría en la consecución del orgasmo por parte
de la mujer cuando su compañero aprende a mejorar el control
de la eyaculación y se posibilita un mayor juego erótico
en la pareja.
Así mismo, el desconocimiento por parte de ambos de la
respuesta sexual humana, puede llevar en muchos casos a fantasear
erróneamente acerca de las necesidades sexuales (tanto
las propias como las del otro) a la hora de intentar conseguir
el orgasmo o la estimulación según modelos sexuales
reflejados en las películas y los medios de comunicación
ajenos, cuando no contrarios, a sus propias necesidades sexuales.
Una comunicación ineficaz en la pareja puede provocar
frustración, desinterés por la relación o
abandono emotivo. La falta de una relación afectiva, en
muchas mujeres, puede ser también una causa indirecta de
anorgasmia aunque haya atracción sexual e impulso erótico
suficientes,al viven la relación sexual como “meramente
sexual” y, por tanto como algo inadecuado o “sucio”.
Podemos decir, finalmente, que estas causas se pueden sumar unas
a otras y, en definitiva, dificultar o impedir las condiciones
necesarias y positivas para que una mujer pueda descubrir y experimentar
el orgasmo en su cuerpo.
3. TRATAMIENTO DE LA ANORGASMIA
Por supuesto existe tratamiento sexológico eficaz para
ayudar a descubrir el orgasmo como una experiencia erótica
satisfactoria o, en su caso, para ayudar a recuperarla cuando
ya existía previamente y se ha bloqueado en el momento
actual.
El proceso de orientación y ayuda profesional se basa
en un concepto central que podría resumirse en la devolución
del PROTAGONISMO SEXUAL a la mujer. Demasiadas generaciones de
mujeres han intentado vivir su sexualidad desde esquemas masculinos,
desde modelos sexuales que se centran en los genitales y la penetración
o coito como fin último sexual y práctica erótica
más completa y placentera.
Esto ha hecho que, en muchos casos, la mujer se haya “obsesionado”
con la idea de disfrutar al igual que disfruta un hombre, no atendiendo
a sus propias necesidades eróticas, a su propia experiencia,
descubrimiento y preferencias sexuales por tomarlo como inadecuadas
o anormales.
Resulta sorprendente que haya mujeres que descubren su orgasmo
por estimulación externa de sus órganos genitales
y “abandonen” esta manera eficaz de alcanzarlo para
intentarlo en el coito con su compañero y fracasar con
la consiguiente frustración. Y no lleguen a entender que
es esa precisamente la causa de su frustración sexual:
la no consideración y atención a sus propias necesidades
sexuales.
Los datos en Sexología más recientes, sugieren
que la estimulación del clítoris es importante y
central en la consecución del orgasmo femenino, mientras
que la estimulación vaginal, aunque placentera, probablemente
contribuye en mucha menor medida a desencadenar el reflejo del
orgasmo en la mayor parte de las mujeres.
Por tanto, el tratamiento sexológico debe contemplar una
información exhaustiva sobre la anatomía y fisiología
sexual de la respuesta sexual en la mujer, así como la
información explícita erótica acerca de la
manera que otras mujeres pueden conseguirlo de forma eficaz..
De la misma manera se debe analizar la historia personal y sexual
de la mujer que consulta, ayudándole a comprender de qué
manera los estereotipos de género han influido o dificultado
el descubrimiento erótico de la experiencia orgásmica.
Todo esto se tendrá en cuenta y supondrá el punto
de partida para la propuesta de un PROGRAMA ERÓTICO individualizado
consistente en la asignación de tareas, tanto para la mujer
como para su realización en pareja en el caso de que existiera,
encaminadas a facilitar el conocimiento y descubrimiento de aquellos
aspectos que propicien la vivencia orgásmica femenina
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