|
Terapia Sexual
Problemas
Sexuales en el Hombre
PROBLEMAS DE ERECCIÓN
“Todos
los hombres del mundo, en algún momento o fase de sus
vidas, experimentan de forma obligada algún episodio
o episodios de fallo en la erección. Dependiendo de cómo
lo vivencien, de la información de que dispongan y de
su propia actitud hacia el sexo, podrá significar una
posibilidad de aprender o un camino al infierno”
1.¿QUÉ
SON LOS TRASTORNOS DE LA ERECCIÓN?
Los trastornos de la erección
son aquellos que por, alguna causa, interfieren en el desarrollo
de la fase de excitación, interrumpiendo la respuesta sexual.
En el varón se caracteriza fundamentalmente por la ausencia
de erección en el pene o por la pérdida parcial
o total de dicha erección una vez conseguida. En la mujer
se caracteriza por la ausencia de tumescencia vulvar y lubricación
vaginal, con las consiguientes molestias en el coito.
Estos
trastornos han sido más estudiados en los hombres que en
las mujeres debido, seguramente, a la importancia cultural que
se le ha concedido al coito reproductor como única practica
sexual socialmente aceptada y valorada y al pene como el principal
y único instrumento anatómico sexual viril para
la relación sexual. La casuística no recoge apenas
casos de trastornos de la excitación en mujeres, salvo
aquellos de causas orgánicas o en situaciones de menopausia
o postmenopausia. De ahí que se haga una identificación
entre trastornos de la excitación y problemas de erección
en el hombre y que los estudios se enfoquen desde un criterio
masculino.
Diversos autores han estudio este grupo de dificultades sexuales
centradas en los problemas de la erección. Así,
para Masters y Johnson, la “impotencia” (concepto
que no se utiliza en la actualidad), es la incapacidad de lograr
o mantener una erección suficientemente firme para permitir
que se inicie o se complete una relación sexual con coito.
Para Helen Singer Kaplan, se trata un bloqueo de la erección
del pene. Esta autora recomienda la utilización del término
de “Disfunción Erectiva”, y no “Impotencia”,
por lo peyorativo e inadecuado de este último término.
Siguiendo a Kaplan, plantea que, específicamente, los mecanismos
reflejos vasculares son incapaces de bombear suficiente sangre
a los senos cavernosos del pene para hacer que se haga firme y
erecto. Cuando la erección se ha logrado, una intensa reacción
del Sistema Nerviosos Simpático (por angustia o miedo)
drenan la sangre provocando la caída de la excitación.
|
PROBLEMAS DE ERECCIÓN
Masters y Johnson
“La impotencia es la incapacidad de
lograr o mantener una erección suficientemente firme
para permitir que se inicie o se complete una relación
sexual con coito”.
Helen Singer Kaplan
“La Disfunción Eréctil
es básicamente un bloqueo de la erección del
pene. Los mecanismos reflejos vasculares son incapaces de
bombear suficiente sangre a los senos cavernosos del pene
para hacer que se haga firme y erecto. Cuando la erección
se ha logrado, una intensa reacción del Simpático
(por angustia o miedo) drenan la sangre provocando la caída
de la excitación”
AL-GARAIA
“Los trastornos de la excitación,
que preferimos denominar problemas de erección por
su carácter eminentemente descriptivo, son aquellos
que por alguna causa bio-psico-social interfieren en el
desarrollo de la fase de excitación, interrumpiendo
la respuesta sexual en el hombre”.
|
Muchos de los mitos en torno a la sexualidad masculina
se relacionan de forma clara y directa con la incomprensión
de los mecanismos básicos de la anatomía y fisiología
de la respuesta sexual y genital de los varones. La capacidad
de gozar de muchos hombres se ve bloqueada en relación
directa a la existencia de creencias erróneas del tipo:
1) En una relación sexual debe darse siempre una erección;
2) Esta erección debe ser instantánea desde un
principio;
3) Este erección debe mantenerse durante toda la relación
sexual;
4) La erección debe terminar siempre en una eyaculación;
5) Todo esto debe producirse independientemente de dónde
tenga lugar el encuentro sexual y de los factores externos que
puedan interferir o resultar molestos.
Desde el mito del tamaño del pene hasta el de la erección
instantánea, hoy por hoy son muchos los hombres que sufren
una presión cultural que les empuja a responder sexualmente
a la manera que se supone deberían hacerlo. Para muchos
hombres, descubrir que el placer sexual no sólo pasa, de
forma obligatoria, por sus genitales y por el orgasmo, ha significado
asomarse a todo un mundo de posibilidades eróticas, así
como un enriquecimiento de sus propias sexualidades.
2. CAUSAS MÁS FRECUENTES.
Los problemas de erección en el hombre se pueden deber
a factores físicos o psicológicos. En los pacientes
no necesariamente está siempre alterado el deseo, todo
lo contrario, la mayoría de los pacientes aquejados de
problemas de erección mantienen un alto nivel de deseo
sexual y su angustia viene originada por la dificultad de expresar
su deseo a través de la conducta coital, debido precisamente
a su problemática.
Sin embargo, el deseo puede verse afectado cuando el trastorno
de la excitación se ha convertido en crónico y no
se le encuentran salidas. Por otro lado, también puede
mantener intacta su fase orgásmica, con lo cual hay hombres
que pueden eyacular sin erección, dado que los reflejos
de erección y de eyaculación son neurofisiológicamente
distintos.
El que la mayoría de los pacientes que padecen de disfunción
erectiva no tengan orgasmo de debe principalmente a que la frustración
generada por la ausencia de erección y la imposibilidad
de realizar el coito, les inhibe para seguir con la relación
sexual y por lo tanto no se permiten llegar a la fase orgásmica
con la consiguiente eyaculación.
Las causas de tipo psicológico son las más frecuentes.
La ANSIEDAD es, a menudo, la causa que bloquea el momento de la
erección. Puesto que el aspecto concreto del acto sexual
que produce ansiedad difiere de un paciente a otro, se da una
amplia gama de variaciones en las manifestaciones de la disfunción
erectiva. Algunos hombres no pueden alcanzar una erección
durante las fases anteriores del coito. Otros alcanzan fácilmente
la erección, pero la pierden y el pene se hace flácido
en diversos puntos específicos del ciclo de la respuesta
sexual, como en el momento de la penetración, o inmediatamente
después de ella, o durante el coito.
Otros hombres comunican problemas de erección durante el
coito, pero pueden mantener la erección por la manipulación
del pene, sea bucal o manualmente, o estando vestidos, pero se
presenta la flacidez en tanto y cuanto se expone al pene a su
pareja. Hay algunos que tienen erección en las fases previas
al coito cuando son conscientes de la posibilidad de realizar
dicho acto, pero pierden su erección cuando la penetración
es inminente y, no solamente eso, sino esperado. Otros sólo
pueden tener erección si es la mujer la que domina la situación
sexual, mientras que otros la pierden cuando es la mujer la que
toma el control.
La ANGUSTIA o ansiedad grave se activa durante el coito o ante
la idea de la inminencia del mismo. Es la angustia la que influye
en los mecanismos fisiológicos de la respuesta sexual en
su fase de excitación impidiendo la relajación necesaria
para que la erección y la tumescencia se produzcan.
La ANSIEDAD se puede concretar en miedo al fracaso sexual o la
repetición de una experiencia sexual frustrante, aunque
pueden existir otros factores como la falta de estimulación
adecuada, la excesiva pasividad de la pareja, la monotonía
en los juegos eróticos, etc.
3. TRATAMIENTO DE LOS PROBLEMAS DE ERECCIÓN.
Cuando el problema se origina por una causa biológica
u orgánica, la instauración y la progresión
de dicho problema es progresiva , en cambio, cuando es de origen
psicógeno suele presentarse de forma súbita e inesperada,
siendo capaz el paciente de indicarnos incluso la fecha de la
aparición.
No obstante es importante reseñar que en algunos procesos
somáticos, sea de origen traumático o neurológico
, o de forma inducida por el uso de algún fármaco,
pueden ser los causantes de una aparición inmediata de
problemas de erección por lo que se debe diferenciar perfectamente
de las de origen psicógeno y hacer el diagnóstico
diferencial adecuado.
Es recomendable realizar una revisión médica que
pueda detectar y, en la mayoría de los casos, descartar
la causa orgánica.
Cuando por el examen físico no se encuentra causa metabólica,
neurológica o vascular suficiente para provocar los problemas
de la erección, se determinará que el origen de
la disfunción es de origen psíquico y es necesaria
la terapia sexual por un especialista no médico.
Es necesario saber si los pacientes están tomando algún
tipo de medicación, por si la misma contribuyese a la disfunción
en cuestión. Así como si está atravesando
un momento vital difícil, especialmente estresante o si
presenta un cuadro de tipo depresivo. Todo esto pude estar influyendo
de forma directa en los trastornos de la erección e interfiriendo
en la respuesta sexual masculina.
Cada caso o situación personal es diferente y se debe
consultar con el especialista que sabrá atenderle de forma
personalizada y adecuada a sus circunstancias específicas.
Los métodos de tratamiento y terapia sexual de las disfunciones
erectivas dependen mucho de los datos de la historia clínica
de cada caso. Aunque se puede decir que uno de los problemas más
importantes en esta disfunción es el TEMOR a la actuación
sexua, como habíamos auntado antes, en dicho caso existe
como fondo un gran problema: LA ANSIEDAD, siendo ésta la
primera responsable de conseguir o mantener una erección
ya que bien ocasionada porque el individuo eleva su NIVEL DE EXIGENCIA
|